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Los 5 mejores plataformas de SNES que quizá no conozcas - Retro Zona
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Los 5 mejores plataformas de SNES que quizá no conozcas - Retro Zona

PS2 RETRO
Categoría: Reportaje
20 de Noviembre 2016 | 08:27

Si pronuncio el nombre de Elite es probable que muchos amantes de las consolas no tengan ni idea de a qué me estoy refiriendo. Sin embargo, si en vez de decir su nombre, os comento que fueron (durante muchos años) los encargados de llevar al mundo del PC y las consolas múltiples adaptaciones de las máquinas arcade, la cosa cambia, ¿no? Y si en vez de decir eso cito títulos como 'R-Type', '1942' 'Bomb Jack', 'Ghosts 'n Goblins, 'Paper Boy', 'Space Harrier', o 'Alien vs. Predator' ya empezamos a ponernos de rodillas, ¿verdad? Pues por extraño que parezca, de vez en cuando a los chicos de Elite les gustaba crear sus propias producciones. Y precisamente el último juego de hoy es una de ellas: 'The Adventures fo Dr. Franken', o también conocido como 'Dr. Franken' a secas en occidente. Uno de esos juegos que llegó a casa prácticamente por sorpresa (fue un regalo), y que me descubrió un título que era la envidia de todos aquellos amigos que venían a jugar a casa. Y si tuviera que destacar dos claves creo que lo tendría claro: gráficamente era apabullante; y derrochaba humor por los cuatro costados.

Un carisma sorprendente

En aquella época poco nos importaba que fuera chungo de narices, o que posteriormente algunas críticas no lo dejaran en un lugar merecido. Era poco conocido, pero es uno de esos juegos que hoy en día pondría en ese baúl de pequeñas joyas escondidas. Muchos se quejaron de su control "tosco" o de la forma algo abusiva de por aquel entonces de ofrecer juegos que había que pasar del tirón y que ni siquiera ofrecían posibilidad de password a los jugadores. Pero estábamos hablando de Elite, ¿no? ¿Acaso es fácil pasarse un 'R-Type'? Hablando ya del juego en cuestión, estamos ante un título que, aunque salió primero en Game Boy (diciembre de 1992), fue en Super Nintendo donde brilló más un año después. Y no solo porque gráficamente era mucho más potente y a nivel sonoro ofrecía un gran espectáculo (¡incluso con música de 'Beethoven'!), sino también porque a nivel jugable era mucho más completo y profundo. A simple vista, 'Dr. Franken' parece un plataformas clásico, en el que avanzar en un scroll lateral, derrotar enemigos y encontrar la salida del nivel. Pero nada más lejos de la realidad: en esta ocasión sí veríamos una espécie de Metroidvania en toda regla.

Snes reportaje plataformas 10

Tal era así, que aunque el juego se dividía en varios niveles (y no en un mundo único), cada uno de ellos nos obligaba a visitar varias veces un mismo rincón. Y el motivo era muy original y divertido: en función de nuestras acciones, ciertos rincones podían cambiar, o simplemente un objeto nos podía permitir acceder a lugares antes imposibles. Y lejos de ser algo que simplemente incentivara la exploración, te obligaba a ello: porque para pasar cada nivel teníamos que recuperar antes unas piezas (teóricamente trozos de nuestra amada). Lo peor, o para mí lo mejor de todo, era que los enemigos siempre se regeneraban, y por lo tanto volver atrás o una vez más adelante, era sinónimo de volverte a encontrar con aquel monstruo tan puñetero y difícil de vencer. Pero aquí estaba otra de las gracias del título de Elite, y no, no me estoy refiriendo a la propia dificultad, sino a la gran variedad de enemigos que podíamos encontrar, y los muchos patrones de ataque que tenían. Algo que, por suerte, se podía paliar con el gran abanico de artes marciales que nuestro "cachondo" 'Frankenstein' sabía practicar. Los controles podían ser algo engorrosos la principio, pero eran muy revolucionarios.

Podíamos dar patadas normales, o golpes letales al estilo 'Guile' en 'Street Fighter', pero cada botón estaba asignado a una parte del escenario. Mientras unas patadas eran para golpear a la derecha, otras eran para hacerlo a la izquierda. ¿Qué pasaba entonces cuando tenías un enemigo a la izquierda y tú le dabas al botón de la derecha? Pues que el personaje respondía con una currada animación que le hacía girar para dar un golpe a la derecha. Lo que inicialmente parecía más bien una pequeña traba (más de una vez nos equivocaríamos, con la posterior muerte), podía acabar desembocando en un juego capaz de competir contra los mejores beat 'em up de la época. Más que nada porque podían venir enemigos de absolustamente todos los flancos (hasta del cielo). ¿Tosco? En parte; ¿genial? También en parte. Si eras capaz de dominarlo, hacías virguerías y te daba la sensación de que el 'Dr. Franken' era más bien 'Bruce Lee' o 'Jean Claude Van Damme'. ¿Lo malo? Como ya hemos dicho, no se podía grabar, así que cuando acababas todas las vidas, tenías que volver a empezar desde el primer nivel.

Snes reportaje plataformas 11

Además la dificultad no venía solamente dada por los muchos enemigos, su regeneración, la gran variedad de patrones que tenían, o la complicación de los controles, sino también por el hecho de que mientras no te conocías el nivel, no solo tenías que encontrar las piezas sino también la salida. Es decir, que no era suficiente con encontrar todas las piezas, sino que una vez las tenías, había que encontrar la salida. Y no os penséis que los niveles tenían un desarrollo lineal, no. No era simplemente avanzar de izquierda a derecha, sino en todas las direcciones, en distintas secciones, y a muchas alturas posibles. Encontrar las piezas ya era complicado, pero intentar hacer lo mismo con algunas vidas extra que había por ahí a veces era más sinónimo de perder una, que de ganar la que estaba escondida. Esto por no decir que había caminos que no llevaban a ningún sitio, y que equivocarse implicaba tener que volver atrás, con toda la legión de fieles monstruos (o personajes estrambóticos) esperándonos. La vieja usanza del "ensayo-error" llevada a límites insospechados.

Evidentemente, como ya habrás intuido, es un juego solo apto para los más pacientes, los más curtidos en mil batallas, o los que no quieran perderse una experiencia única más allá de sus defectos. Pero... ¿por qué lo recomendaría encarecidamente? Sencillamente por la razón por la cual a mí no me afectaban esos handicaps, ni tampoco a mis visitantes: echar una partida y no echarse de paso unas risas era prácticamente imposible. El juego era muy "cachondo", no solo en las animaciones de nuestro querido protagonista o la música (cuando muere es tremendo), sino también por lo extraños y surrealistas que son algunos niveles, algunos enemigos y por supuesto ciertas situaciones que no queremos spoilear. Es uno de esos juegos que, incluso si no puedes jugarlo porque te agobia su dificultad, vale la pena mirar en Youtube. En este caso, desconocía por completo si es posible hacerse con él a buenos precios, pero después de un vistazo rápido, si solo os interesa el cartucho lo podéis tener en casa por precios muy cercanos a los 10 euros.

Llegados a este punto solo me queda emplazaros hasta la próxima Retro Zona dentro de 15 días. Esta vez sin retraso alguno, y espero que con algún tema que os pueda hacer regresar a aquellos años tan maravillosos en los cuales no existían DLC, ni eSports, y ¿por qué no decirlo? Ni siquiera Youtubers. Ojo, en el presente podemos disfrutar de todo esto igualmente, pero eso no significa que tengamos que desprestigiar el pasado. Le debemos mucho, no solo como jugadores, sino también como personas, y seguro que más de uno me comprenderéis a la perfección. Nos vemos dentro de 15 días, querido lector.

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