INGENIERÍA PORTÁTIL

Análisis 'Minecraft' PS Vita Edition, un mundo en tus manos

Tras su exitoso paso por prácticamente todas las plataformas existentes, 'Minecraft' ha llegado por fin a PS Vita (ahora también en formato físico). El resultado es excepcional, incluso mejor de lo esperado.

Por Oriol Vall-llovera 26 de Diciembre 2014 | 10:01

El fenómeno

Poco se puede decir a día de hoy para alabar el fenómeno 'Minecraft' que no sea el propio hecho de ceñirnos a las estadísticas: actualizaciones constantes, versiones para prácticamente todos los sistemas habidos y por haber, más de 54 millones de copias vendidas en todo el mundo, y sobre todo una comunidad de jugadores fiel y maravillada con este título creado por Mojang, y porteado en varias ocasiones por 4J Studios.

Pero con eso seguramente no bastaría para analizarlo, porque siendo sinceros, es algo que conoce mucha gente dentro del mundo de los videojuegos, incluso sin la necesidad de haber probado nunca el juego, o saber realmente qué ofrece a nivel jugable o como videojuego. Porque sí, más allá de la parte social, de los elementos de construcción o vida social, Minecraft' es un videojuego, y bastante bueno. Uno de esos capaces de convertir una partida de minutos en otra de horas. Uno de esos títulos cuya capacidad de adicción y diversión va estrechamente ligada a la cantidad de opciones, complejidades y sorpresas varias que nos depara.

Aunque para sorpresa, seguramente la que nos propició Microsoft Games al comprar a Mojang por la impresionante cifra de 2.500 millones de dólares. Algo que no impidió que la versión que hoy venimos a analizar (la de PS Vita, a su vez la última hasta ahora) acabase apareciendo igualmente. Un motivo de celebración antes de probarla, y un motivo de satisfacción después de hacerlo. Básicamente porque es hasta el momento la única versión portátil (en consola), y sin lugar a dudas la mejor en esta vertiente.

Físicamente en forma

No obstante, y versión digital de Xbox 360 aparte, en realidad hace relativamente poco tiempo que los poseedores de una consola (más aún, si hablamos de una de Sony Computer Entertainment) han podido catarlo. E incluso me atrevo a decir que, teniendo en cuenta que el juego original de PC tiene ya más de 3 años, la espera para ver ediciones físicas en consolas ha sido bastante larga. Es por eso que con la llegada en formato físico (a finales de octubre ya llegó la digital) de 'Minecraft' PS Vita Edition, podríamos decir que se cierra un ciclo, para empezar uno nuevo lleno de esperanzas para la nueva comunidad que se abre.

Y llegados a este punto te estarás preguntando, ¿es realmente una buena opción la edición portátil si puedo acceder a otras como la de PlayStation 4, o la de Xbox One? Pues la respuesta va a depender bastante de si ya tienes una de esas versiones. Si ese es tu caso, seguramente la respuesta sea negativa (excepto que quieras poder trasladar tus partidas de aquí para allá, o te guste jugar donde quieras). No obstante, si aún no lo has jugado nunca y tampoco te has decidido por ninguna versión, entonces la cosa cambia.

Puede que la versión para PS Vita no tenga tanto contenido como la de PC (en eso no se le acercan ni las de nueva generación en consolas), ni el mapeado tan grande como las de PlayStation 4 y Xbox One, pero lo cierto es que no le hace falta porque tiene otras virtudes aclaparadoras. ¿La principal? Mantener prácticamente todo lo demás a un nivel excepcional, con unos controles perfectamente adaptados (no os penséis que todo es táctil, ya que usaremos todos los botones además de la pantalla), y con un largo número de contenidos y sorpresas que prácticamente serán inagotables.

¿Qué es 'Minecraft'?

Como es más que probable que esta versión sea perfecta para aquellos que nunca hayan probado el juego (si ya lo conocéis de sobra, podéis pasar directamente al apartado "Mejor en compañía" del análisis, si lo creéis conveniente), ¿qué os parece si antes de fijarnos en las diferencias entre versiones, hablamos un poco sobre la naturaleza de 'Minecraft'? Sobre todo porque todos aquellos desconocedores de la franquícia deben saber que el título de Mojang es mucho más que un juego social de creación en el que se puede hacer de todo. También es un juego de estrategia (por la recolección de recursos para mejorar), y de acción y aventura (por la exploración de un mundo grandioso, y de las mazmorras existentes en él).

De hecho, su gran seña de identidad es precisamente su estilo gráfico. Ese que a veces ha podido echar para atrás a más de un jugador, pero que en cambio da sentido a todo lo jugable de forma magistral. Nos referimos evidentemente a ese homenaje al píxel que supone 'Minecraft' de principio a fin. Básicamente es gracias a eso, que la construcción (y también la destrucción, claro) pueden tener lugar en el mundo del título. Todo está construido a base de bloques cuadrículares, sean casas, lagos, árboles o enemigos (al estilo 'LEGO'), de manera que con la recolección de distintos materiales, y las herramientas necesarias será posible construir, o destruir cualquier cosa que imaginemos o veamos. Ingenieria pura y portátil.

Pero ¿cuál es el objetivo de 'Minecraft'? La respuesta puede ser múltiple e incluso cambiar en función de lo que a uno le apetezca en cada momento, o el modo al que juguemos (no es lo mismo "Creación", que "Supervivencia"). De todas formas hay una premisa que está clara: no es que no haya objetivo (lo hay), sino que el camino a seguir no está estipulado; lo eliges tú, y solamente tú. De esta forma, 'Minecraft' utilizará su polivalencia de géneros para ofrecer al jugador todo tipo de mecánicas y situaciones, bajo un mundo abierto y a nuestra entera disposición. Explora, crea, ve de caza, construye un imperio, o simplemente límitate a sobrevivir por la noche (es cuando salen los enemigos en el modo Supervivencia).

Es seguramente esa polivalencia la que asegura un éxito jugable al producto. La vista es en primera persona (aunque la podemos cambiar a tercera si queremos), como si de un FPS se tratara, mientras que los objetivos pueden llegar a ser parecidos a los de juegos como 'Age of Empires' (por el tema de la recolección de ingredientes, construcción, y mejoras), 'Diablo' (por los elementos de rol, de preparación de pociones, las mazmorras...), o incluso 'Grand Theft Auto' (por tener un mundo con vida propia en el que pasan cosas independientes a nosotros, y en el que hay mil tareas que hacer y centenares de sorpresas que descubrir).

Si quieres algo, trabaja

Aunque esta frase le remita a más de uno a los sermones de sus padres, aquí queremos hacer alusión a la necesidad de trabajar en 'Minecraft' para conseguir cualquier cosa que necesitemos. Esto no quiere decir que explorando no podamos encontrar ítems valiosos, construcciones ya hechas, o cofres con herramientas o armas encantadas, o que los compañeros (en el online) no puedan darnos sus pertinencias, pero el grueso de la aventura está en "trabajar la tierra" por nosotros mismos. De este modo, nuestro primer objetivo (en el modo 'Supervivencia'), será coger materiales como madera de un árbol, o piedras de una pared, con nuestras manos (se hace apuntando al objetivo con el cursor, para luego extraer pulsando el gatillo "R"), para posteriormente construir una "Mesa de Creación". Objeto que nos permitirá crear muchos tipos de objetos, herramientas y materiales varios.

De esa forma, conseguiremos nuestras primeras herramientas (tales como un 'Pico', una 'Pala', o un 'Hacha') que a su vez, sevirán para trabajar distintos tipos de materiales. No será lo mismo tener que extraer 'Piedra', que hacer lo propio pero con 'Arena'. Con lo primero será más necesario un pico, mientras que para lo segundo lo mejor será una pala. Eso no significa que no podamos extraer piedra con una pala, por ejemplo, pero el problema será que entonces tardaremos más en extraer el material y encima la herramienta se deteroriará antes (todas las herramientas y armas tienen su barra de vida útil y desaparecen con el uso. Si son de mejores materiales, durarán más).

Como podéis ver, ya están apareciendo los primeros elementos de rol. Y es que en el mundo de 'Minecraft' todo cuesta algo. Así pues, será necesario tener todo tipo de objetos y materiales para conseguir otros, pero a su vez, esos materiales u objetos iniciales también pueden necesitar de otros para existir. Por ejemplo, para construir una herramienta harán falta palos, pero para conseguir palos hará falta madera. Y es justamente por eso que el juego motiva constantemente a ir un paso más allá, conseguiendo todo lo que existe en el juego, y explorando nuevos horizontes para conseguir aquellos materiales que se nos resisten, o ir en busca de agua, animales o enemigos varios.

En cuanto a los controles, podemos decir que 'Minecraft' para PS Vita es sin lugar a dudas la mejor versión portátil existente en este sentido. Básicamente por el hecho de que, versión de 'Xperia Play' aparte, es la única que ofrece controles tradicionales con los botones. Y sobre todo porque están implementados de forma excelente. Como en las consolas de sobremesa, usamos los dos 'sticks' para movernos y mirar, L y R para golpear, usar objetos o comer, los botones principales para acceder rápidamente a ciertos menús (como el inventario, o el de creación rápida) o una de las acciones más importantes: el salto (sí, 'Minecraft' también tiene algo de plataformeo).

Sigamos con las opciones, y es que no todo se conseguirá con las herramientas sino que son muchas las posibilidades que ofrece el juego para conseguir objetos. Desde pescar en un lago, río o en el mar (previa construcción de una caña para ello), hasta trabajar la tierra literalmente, plantando todo tipo de semillas para que crezca trigo, calabazas, zanahorias, o incluso cañas de azúcar (necesarias para fabricar azúcar, que a su vez puede servir para hacer papel por ejemplo), o criar animales (puedes incluso montar cerdos, conseguir leche de las vacas, o domar lobos para que te ayuden contra los enemigos). Las posibilidades son casi infinitas, y muchas veces tendrás que intuir o descubrir por ti mismo cómo acceder a cierto material, ingrediente o funcionalidad (o consultar alguna de las muchas webs expresas para ello dentro de la comunidad).

La experiencia es un grado

Volviendo al tema de la creación, no todo lo vamos a hacer con la Mesa de trabajo, sino que será posible construir otro tipo de "trastos", totalmente esenciales para el juego. Desde un horno que nos permitirá combinar ingredientes y combustibles (por ejemplo pescado crudo con carbón, o hierro con madera para conseguir lingotes de hierro), hasta una mesa para crear todo tipo de pociones (por ejemplo para volvernos invulnerables al fuego durante un rato), o estanterías capaces de proporcionar encantamientos y ventajas a las armas y herramientas (por ejemplo, haciendo que una pala obtenga la mención de "Irrompible", y así amplíe su vida útil enormemente). Incluso será posible encontrar otros aldeanos con los que comerciar. Si hablamos con ellos, nos pedirán 'Esmeraldas' a cambio de algún objeto que nos ofrecerán. Eso sí, para alguna de esas acciones como reparar armas, o encantar objetos, hará falta experiencia.

Experiencia que al igual que en un juego de rol, conseguiremos al realizar detarminadas acciones. La forma más común será venciendo enemigos (dejarán caer unas bolitas verdes que aumentarán nuestra barra hasta el siguiente nivel), aunque también conseguiremos puntos de experiencia al extraer ciertos materiales como por ejemplo el carbón, o al intereaccionar con animales (sea dándoles de comer para aparearlos, o domándolos). La diferencia en cuanto a la experiencia de este juego con los demás, radica en el hecho de que cuando la usemos para realizar esas acciones mencionadas antes (reparar o encantar) la perderemos. Por ejemplo, si para realizar un encantamiento concreto a una 'Espada', se requiere una experiencia nivel 5, tras canjearlo perderemos esos 5 niveles.

Corre que se enfría

Otro factor muy importante en la aventura es el del hambre. Y es que en 'Minecraft' existen dos parámetros estrictamente ligados a la vida de nuestro personaje, y por lo tanto muy a tener en cuenta. Por un lado los corazones y por otro lado el hambre (representado por un símbolo de comida). Si la vida llega a cero, evidentemente morimos. En ese caso no es que haya un 'Game Over' esperándonos; solamente nos regeneraremos en nuestra cama (o en el 'respawn' de inicio de partida si no tenemos aún cama y refugio), aunque eso sí, perderemos todos los objetos que llevábamos encima en el momento de nuestra muerte (esos seguirán en el sitio en el que hemos caído, pero al poco tiempo desaparecen). En cuanto al hambre, a medida que pasa el tiempo aumenta, y por lo tanto disminuye el indicador de comida. Si este llega a cero, nuestros corazones irán mermando hasta el punto de poder morir, mientras que si la barra no está al máximo (es decir, con nuestro personaje con el estómago lleno y satisfecho) tampoco se recuperarán los corazones que hemos ido perdiendo en la partida.

Pero para comer hará falta echar de mano de varias herramientas a nuestra disposición como el horno (la carne que conseguimos al pescar o de los animales estará cruda y habrá que cocinarla), diferentes ingredientes tales como azúcar, huevos, o trigo (por ejemplo para combinarlos y crear un pastel), o incluso nuestra Azada para trabajar la tierra y conseguir alimentos como sandías, melones, o patatas. Y será totalmente recomendable llevar siempre algo de comida lista para meterse en la boca (no valdrá cruda) cuando anochezca, ya que será el momento en el que los monstruos camparán a sus anchas y vendrán a buscarnos hasta en nuestra propia casa (y si no tenemos construida una buena puerta, incluso los zombis se colarán dentro). De día también es posible encontrarlos, aunque para ello hará falta buscarlos expresamente en lugares recónditos o en las mazmorras, por supuesto.

El último de los indicadores de la interfaz también será importante en las batallas contra enemigos, y hace referencia ni más ni menos que a nuestra defensa personal. Y es que al igual que pasa en la inmensa mayoría de los juegos de rol, en 'Minecraft' podremos equipar a nuestro personaje (por cierto, personalizable al iniciar la partida) con distintas armaduras, que harán referencia a cuatro partes diferenciadas del cuerpo. Desde la cabeza equipando cascos, hasta los pies haciendo lo propio pero con botas. Asimismo, y al igual que pasa con las herramientas de trabajo y las armas, estas armaduras podrán ser creadas a través de distintos materiales y minerales. De esta forma, no será lo mismo que creemos unas botas de cuero (las más sencillas), o unas de Diamante. Como mejor sea el material más nos defensará esa protección, más daño hará esa arma, o más durará esa herramienta.

¡Soy minero!

Y son precisamente los minerales los que merecen un capítulo aparte en el mundo de 'Minecraft', hasta el punto de que sin ellos, prácticamente no podremos hacer nada. No solo son totalmente necesarios para mejorar nuestras armas, protecciones y herramientas, sino que sirven para crear muchos objetos importantes del juego. Y la única forma de encontrarlos será extrayéndolos con nuestro pico bajo tierra (y en ese caso, no nos valdrá cualquiera según cada mineral). 'Minecraft' intenta ser lo más realista posible en cuanto a la naturaleza del escenario, y es por eso que cualquier material, incluídos los minerales, solo podrá ser encontrado en ciertos lugares (por ejemplo, no podremos plantar semillas en lugares donde no haya agua alrededor si queremos que crezcan).

Hay varios tipos de minerales aunque los más importantes podríamos decir que son el carbón, el hierro, el oro y el diamante (también encontraremos otros como por ejemplo el 'Lapislázuli', que nos servirá para decorar, o las piedras rojas que nos permitirán crear mecanismos para vehículos como una vagoneta), y cada uno de ellos solo aparece en ciertas capas de profundidad bajo tierra, excepto el carbón que podrá ser hallado en casi cualquier lugar del juego. Los niveles de profundidad son medidos a través de los cubos, de manera que cada cubo de profundidad es un nivel. Y aunque a veces parezca que no haya fin, hay un máximo de profundidad, de manera que se puede calcular más o menos (amén de las guías que existen sobre el tema de los minerales en Internet) dónde podrás encontrar hierro (a partir de la capa 64, o lo que es lo mismo por debajo del nivel del mar), oro (más o menos a partir de la 32), o diamantes (a partir del nivel 12, aunque es muy poco común).

De todas formas, será recomendable que antes de enfrescarnos a la aventura de convertirnos en mineros, vayámos en busca de carbón (más accesible sin cavar mucho) para crear antorchas que serán necesarias para obtener luz a varios metros de profundidad. Entonces sí que estaremos preparados para crear nuestras propias minas de trabajo. Si queremos, incluso con escaleras para marcharnos y volver en otro momento y retomar desde el mismo punto, sin necesidad de recurrir al viejo y eficaz trucos de crear bloques bajo nuestros pies al saltar, para volver a la superficie. Es menos elegante pero funciona si no queréis dedicaros a la construcción e ir más al grano, aunque entonces deberéis vigilar de no caeros de cierta altura cuando volváis, y también deberéis vigilar que algunos enemigos como las arañas no os caigan encima en cualquier momento; puede ser mortal.

Del portal, al final

Pero, ¿por qué íbamos a querer mejorar tanto nuestro equipamiento y posibilidades si al final sobrevivir llega a ser relativamente fácil si no hacemos una locura? (ojo con perderse sin mapa, porque aunque los mundos de PS Vita son más pequeños, siguen siendo inmensos y fácilmente pierdes el rumbo). Pues porque en realidad sí hay objetivo o "historia" que cumplir si así lo deseamos. Un objetivo que eso sí, nos llevará tiempo conseguir incluso aunque vayamos a por él desde el principio. Sobre todo por el hecho de que no será viable ir directamente al grano, sino que deberemos ir preparados, e incluso construir y buscar portales (que nos trasladan a otros mundos).

De hecho, hay dos tipos de portales en el juego. Por un lado están los portales inferiores, que son capaces de trasladarnos al mundo inferior (el normal es el superior). El mundo inferior sirve para viajar a toda velocidad por el mundo superior, de manera que un bloque de distancia en este, equivale a tres bloques del mundo superior. La gracia es que al traspasar el portal nos encontraremos con un mundo ligeramente distinto, con enemigos propios y sorpresas varias por descubrir. Eso sí, conseguir la obsidiana para construirlos no será tarea fácil, y además, para crear estos portales habrá unas reglas: se necesitarán por lo menos diez bloques de obsidiana, y la construcción deberá tener al menos cinco bloques de alto, cuatro de ancho y uno de profundidad. Y una vez creado, hará falta activarlo, con lo que será necesario prender fuego al espacio interior de la estructura (con objetos como el 'chisquero de pedernal', o la 'descarga de fuego').

Y por otro lado, y aquí es donde encontramos el objetivo principal del juego (o por lo menos, lo que añade algún objetivo a nivel de mazmorra o de historia), están los portales finales. De ese modo, es justamente a través de un portal final, que podremos llegar a 'El Fin', un mundo que nos lleva a otra dimensión del juego. Ahí podremos encontrar el 'Dragón Finalizador' (lo que vendría a ser el jefe final), un feroz y poderoso enemigo, que además vendrá acompañado por hordas de 'finalizadores' (y son duros). Vamos, que habrá que estar preparados para la batalla cuando vayamos ahí, y si puede ser en grupo (con otros jugadores online), mejor que mejor. De hecho, a partir del momento en que llegas a esta dimensión, los demás jugadores de la partida, podrán ver en el mapa dónde está el portal final para unirse rápidamente a nosotros.

A diferencia de los portales inferiores, los portales finales no se construyen, sino que se encuentran en lo más profundo del mundo superior (dentro de las fortalezas). Eso sí, no será tan fácil como encontrarlo y entrar, sino que habrá que activarlos primero. Y para hacerlo, necesitaremos un objeto a su vez difícil de conseguir: el 'Ojo Finalizador' (aunque también podemos encontrar portales que ya tienen uno). En cuanto al combate contra el dragón, podemos decir que no será tarea fácil ya que habrá que destruir una serie de pilares que le proporcionan energía (se cura con ellos). Unos pilares que estarán a buen recaudo y requerirán de mecánicas distintas para ser destruidos, que te gustará descubrir por ti mismo.

Mejor en compañía

Hablando de la necesidad de afrontar estas situaciones con amigos, ha llegado el momento de comentar el online del juego. Y es que en cualquier momento una partida para un jugador puede convertirse en una partida online (basta con cambiar los filtros de la partida, que dejan escoger entre varios opciones por cierto), de manera que seremos nosotros los que decidiremos si queremos que entre alguien en nuestro mundo y cuándo. O simplemente buscaremos partidas de otros. La libertad para escoger qué tipo de partida queremos es bastante ámplia. Desde decidir si los jugadores pueden dañarse entre sí (con lo que podemos llegar a crear un juego de estrategia), hasta decidir qué privilegios quieres tener tú o todos los jugadores de la partida (ser invisible para los demás e invulnerable por ejemplo). De esta forma, es posible que incluso jugando online, puedas preservar tus construcciones y tu tranquilidad si lo quieres. O incluso organizar partidas destructivas y de rivalidad con un grupo de amigos o desconocidos.

De hecho, si creas una partida, y a menos que filtres que solo pueda entrar la gente por invitación, tus amigos podrán ver la partida, y si alguno de ellos entra, incluso los amigos de tus amigos podrán hacerlo. En cuanto al número de jugadores permitidos en una misma partida, podemos decir que son 8 online, y 4 locales si jugamos cada uno con su PS Vita. Puede ser una delicia entrar en ciertas partidas y ver la capacidad creativa de algunos jugadores, o simplemente crear una partida entre amigos en un mundo que siempre persista aunque la abandonemos temporalmente (para que la próxima vez que entremos veamos los avances de nuestros compañeros). Podremos cooperar, dar objetos a los demás, ir de mazmorras, o construir los complejos, castillos o incluso las ciudades más alucinantes de la comunidad. Divertido, accesible y sobre todo estable. Veremos si con el tiempo, el multijugador para esta versión amplia sus posibilidades (como se prometió con las de sobremesa).

En cuanto a los dos modos de juego disponibles, podemos decir claramente que el más divertido es el 'Supervivencia', que a su vez es el principal. Es ahí donde tendremos que enfrenarnos a enemigos, extraer cada uno de los materiales que queramos, ir a por los objetivos principales, y en defintiva, y como indica el propio nombre del modo, es ahí donde tendremos el reto de sobrevivir. De hecho, los Trofeos del juego (iguales en todas las versiones del juego en consolas de Sony Computer Entertainment) solamente se podrán conseguir en este modo. Por lo contrario, el modo 'Creación', es el más adecuado si lo único que queremos es construir nuestros edificios, ciudades, complejos, o lo que sea que se te ocurra (si lo puedes imaginar, puedes construirlo), ya que nos permitirá ventajas como volar por el escenario, o incluso obtener los bloques sin necesidad de extraerlos con una herramienta, o los objetos sin necesidad de crearlos. Vamos, que desde un primer momento tienes acceso a todo sin esfuerzo alguno. Eso sí, como hemos dicho, en ese modo se desactivan los trofeos, y también los marcadores online. Incluso aunque luego carguemos esa partida en modo 'Supervivencia'.

Packs a precio de saldo

Más allá de los modos de juego, también hay que remarcar que cada vez que creemos una partida (o lo que es lo mismo, un mundo), ese mundo se crea de forma aleatoria con lo que no van a haber dos partidas con el mismo escenario. Asimismo, 'Minecraft' permite crear partidas con diferentes texturas. Es decir, que aparte del mundo original, que es el que viene incluído con el juego, podemos crear mundos con otros aspectos ('Steampunk', de 'Golosinas', con estilo de 'Fantasía', o 'Urbano' son ejemplos). Pero el que más destaca dentro de todos estos es el mundo de 'The Elder Scrolls V: Skyrim', que no solo incluye texturas y aspectos, sino un mundo entero basado en ese juego para explorar (con sus propias particularidades). Eso sí, forman parte del sistema de DLC's del juego, así que si queremos probarlos primero habrá que pasar por caja. Por suerte, su precio no sube por las nubes, costando 0,99 euros cada uno de ellos, excepto el pack de 'The Elder Scrolls V: Skyrim' que sube hasta los 3,99 euros.

Una versión ideal

Aunque el hecho de basarse en la versión de PlayStation 3, hace que la versión de PS Vita tenga menos cosas que las de nueva generación (por ejemplo los mundos son más pequeños que en PlayStation 4), lo cierto es que se puede llegar a convertir para muchos en la mejor edición en muchos aspectos. Sobre todo teniendo en cuenta que tras los últimos parches se han solucionado prácticamente todos los problemas que arrastraba esta versión. De ese modo, ahora ya no falla el frame rate, no hay caídas o pequeños saltos (o por lo menos no en demasiadas ocasiones o de forma grave), y sobre todo se han eliminado los cuelgues y las expulsiones al menú de la consola. Eso sí, sigue habiendo algo de popping, y algunas animaciones han sido simplificadas. Pero realmente en todo lo demás es igual de buena que las demás versiones, pero con el plus de que es totalmente portátil.

Es por eso que, gracias a su estabilidad, rápidez y agilidad (el motor gráfico se comporta de maravilla, y explota muy bien las capacidades de PS Vita), 'Minecraft' se convierte no solo en la mejor versión portátil (la de móviles se queda muy atrás ahora), sino incluso en una de las más atractivas en varios aspectos. Es una gozada poder jugar en todas partes (incluso dentro de tu propia casa), y ver que todo se comporta tan bien en pantalla sin perder un ápice de las cualidades que han hecho grande esta aventura. Además, la versión para PS Vita es Cross Buy con la de PlayStation 3 (al revés también), e incluso en su versión física trae un código de descarga para bajar ambas versiones en digital (tanto la de PlayStation 3 como la de PS Vita). Sin embargo, los poseedores de una copia física de PlayStation 3 (que también es supuestamente Cross Buy) están teniendo problemas para hacerse con la portátil. Sony Computer Entertainment es consciente del problema y ya está trabajando para arreglarlo.

Asimismo, la versión portátil también es Cross Save con la de PlayStation 3, de manera que podremos trasladar nuestras partidas y mundos de una consola a otra. Vamos, que a pesar de no tener Cross Play directo (que alguien este jugando desde portátil y otro desde su consola de sobremesa), sí que podemos usar cualquier partida con los usuarios de cualquiera de los sistemas. Por cierto, si habéis leído por ahí que al pasar la partida de una consola a otra se pierden objetos del inventario, os gustará saber que es un problema que ya ha sido arreglado.

En honor al píxel

Vayamos ya a valorar los apartados técnicos del juego, empezando por el gráfico. Aunque es justamente eso lo que echa para atrás a muchos jugadores que desconocen por completo el título de Mojang, cabe decir que es una gozada ver como con esa premisa sencilla (a la par que original), puede tener unos resultados tan bellos. Los escenarios son grandes, y aunque como ya hemos dicho hay pequeños errores gráficos (sobre todo popping), lo cierto es que están muy bien trabajados con todo tipo de elementos que podríamos encontrar en el mundo real y que se comportan de manera única. Sin embargo, de nada serviría si luego el control, la cámara, o la estabilidad general estuvieran bajo sospecha.

Y es justamente ahí donde más brilla el juego a nivel técnico. Como hemos dicho, con los últimos parches se han solucionado prácticamente todos los problemas importantes que el juego tenía en su lanzamiento, así que podemos asegurar que esta experiencia portátil luce de maravilla, con unos controles ágiles, rápidos, y una estabilidad que explota las posibilidades de PS Vita al máximo. Solamente en algunas ocasiones contadas (por ejemplo cuando hay muchos elementos en pantalla), se pueden apareciar bajadas del frame rate, pero no tan graves como antes de las actualizaciones, y sobre todo, para nada molestas en cuanto a lo jugable.

En cuanto a los mundos, es una maravilla que se generen de forma aleatoria, y en cambio luego sean siempre creíbles y con un sentido de la cohesión fuera de dudas, con zonas totalmente diferenciadas entre sí: desde bosques, hasta selvas, parajes exóticos o nevados, ciudades, zonas montañosas, o mazmorras. Asimismo, el colorido general del juego, acentuado cuando vamos a una zona alta y visionamos todo el paisaje, o lo excepcional que puede llegar a ser una creación compleja, añaden enteros a un apartado gráfico que empieza siendo peculiar, pero acaba entrando por los ojos de manera muy especial. Variedad, inmensidad y sobre todo originalidad a raudales. Eso sí, como ya hemos apuntado antes, los mundos no son tan grandes como en las consolas de nueva generación o en la versión para PC. Aún así, son grandiosos, te podrás perder en ellos muy fácilmente, y para una portátil marca un nuevo hito y referencia para el futuro. Veremos qué pasa con futuras actualizaciones.

Marca de la casa

Hablemos ahora de sonido. Puede que no sea precisamente el apartado más importante en un juego de ese tipo, pero a favor de 'Minecraft' diré que la mayoría de las melodías (tranquilas y ambientales) se acoplan de manera magistral a lo que vemos en pantalla. Transmitien sensaciones como soledad, inquietud, o inmensidad que ligan perfectamente con la filosofía del título, y la sensación de estar en un lugar que nos queda hasta grande. Seguramente no llega al nivel de melodías de sagas como 'Age of Empires' (donde tienen un papel similar), pero acabarás aprendiendo más de una y eso es mucho decir.

En cuando a los efectos de sonido, estamos igual que en muchos juego retro: no son excesivos, ni tampoco pretenden impresionar al jugador como sí lo hacen los de la mayoría de juegos actuales, pero sin embargo tienen una característica que gustará a muchos: son simpáticos, reconocibles fácilmente por los fans del producto, y sobre todo muy carismáticos y con identidad propia. Vamos, que son de aquellos que nunca llegan a cansar, ya sea el sonido de picar piedra, de escuchar una araña a lo lejos, o simplemente el que producimos al caminar. Sería difícil imaginar 'Minecraft' sin ellos, igual que lo sería imaginar un juego de 'Mario' en el que recoger monedas sonara de forma radicalmente distinta.

Más largo que un día sin pan

Donde sí reluce el juego es en el apartado de la duración. Aunque puede ser un arma de doble filo, por el hecho de que a algunos les frustará ver como una partida de varias horas no implica un avance significativo en el juego (hay mucho donde entrenterse y perder el tiempo sin objetivo claro), es indudable e incuestionable que es uno de esos juegos que puede llegar a entretener horas y horas hasta que uno pueda llegar a hartarse (si es que nos hartamos). En otras palabras, el juego te durará lo que tardes en cansarte de su propuesta. Algo que influirá en eso será seguramente la manera en que lo enfoques: si eres un gran constructor, con ideas brillantes y facilidad de inspiración, seguramente te dure mucho más. Sin embargo, si eres un jugador más tradicional que lo que busca es un avance constante, y un "final", entonces cuando hayas descubierto todos sus entresijos, puede que lo des por acabado.

Eso sí, en función de las actualizaciones, modificaciones y novedades que puedan ir llegando al título (sean en forma de DLC, o con parches y actualizaciones varias), la cosa podría cambiar. Puede que nunca lleguemos a ver todo lo que los jugadores de PC han podido disfrutar (sin ir más lejos con el tema de mods), pero sí que sabemos que irán llegando actualizaciones que añadirán funciones y pequeños detalles para que queramos volver a adentrarnos en el mundo de 'Minecraft'. Ah, y sin olvidarnos de que el online (o por defecto, las partidas locales) puede darnos horas y horas de diversión, sea de forma puntual o regular.

Ese "no sé qué" especial

A nivel jugable, poco más puedo añadir que no sea remarcar la capacidad de adicción que tiene 'Minecraft'. Es uno de esos títulos que engancha, que divierte mucho, y sobre todo que lo hace con una serie de virtudes que no solo se concentran en lo social (la parte más de construcción), sino también en lo puramente "videojueguil" o jugable. Es así, hasta el punto de que mezcla con maestría varios géneros y mecánicas que forman parte del ADN del mundo del videojuego, y que por lo tanto lo convierten en un título que no se aleja tanto de la esencia de la industria, lejos de lo que mucha gente cree, entre los que en algún momento yo mismo me he incluído.

En esencia no deja de ser un sandbox, sí. Pero eso no quiere decir que no introduzca constantemente elementos de rol, plataformeo, estratégia, aventura, o acción, o que no dé la posibilidad de ir a por ciertos objetivos en cualquier momento. Se puede hacer de todo: construir, explorar, ir de caza, montarnos en vehículos como vagonetas (habrá que crear nuestros propios circuitos de raíles) o barcos, o simplemente dedicarnos a mejorar nuestro equipo de armas, herramientas, armaduras, o pociones para derrotar a los enemigos más difíciles (en solitario, o en compañía). Además, el control es excelente, y lejos de convertirse en algo totalmente "táctil" (se puede usar la pantalla para ir por los menús, por ejemplo), se decanta por el uso de los botones tradicionales para crear una experiencia ágil, directa y muy satisfactoria a los mandos de nuestro personaje (sea en primera o tercera persona, aunque muchos prefereimos la primera opción).

En definitiva, 'Minecraft' para PS Vita es seguramente la mejor opción para los debutantes en el juego, y aquellos que se han alejado de él por total desconocimiento, así como una gran opción para todos aquellos que ya lo tengan en otra plataforma pero quieran jugarlo en cualquier lugar, de forma portátil, sin por ello perder un ápice de la calidad y esencia del título original. Tiene algunos errores gráficos (que no afectan a la jugabilidad), y no es tan completo como el de nueva generación y PC, pero divierte como pocos. Si encima le añades el hecho de que comprar el juego en PS Vita implica tener inmediatamente el de PlayStation 3, y la posibilidad de adquirir el de PlayStation 4 por un precio muy reducido (3,99 euros), queda aún más claro que es la versión más compensatoria en muchos aspectos. Incluso para aquellos que la construcción (o la inspiración) no sea lo suyo, darle una oportunidad puede ser una gran idea. 'Minecraft' es mucho más que un fenomeno social, o un juego "bonito"; es un gran videojuego.