En los videojuegos, lo políticamente correcto, ¿es lo correcto?

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En los videojuegos, lo políticamente correcto, ¿es lo correcto?

Fco Javier Castro Por Fco Javier Castro

El 15 de Octubre 2019 | 17:52

La opinión mediática y las voces en las redes sociales pueden llegar a cambiar el desarrollo de un videojuego, algo que no siempre es bueno.

Ni tanto ni tan poco.

Algo muy parecido ocurrió con Cyberpunk 2077, juego en el que se podrá personalizar el protagonista de la manera que creamos más adecuada para nosotros. Los desarrolladores creyeron conveniente que pudiéramos crear un personaje trans gracias al editor de personajes. Durante diferentes trailers pudimos observar por las calles de la ciudad del juego, no olvidemos que es futurista, carteles donde se manifiesta que si quieres cambiar de sexo tienes la opción de hacerlo. Las palabras exactas eran 'mix it up', en español, 'mézclalo'. Aquello provocó un aluvión de críticas hacia la desarrolladora CD Project Red, que tuvo que salir a dar explicaciones y argumentaron que precisamente, en el juego, era un reclamo de las corporativas para con los ciudadanos. ¿No os suena de algo? Y es que aquí mismo hemos hablado del reclamo. Es cuanto menos irónico que una parte de la sociedad levantara tanto la voz para reclamar que aquello era un ataque o una burla hacia el colectivo trans. Precisamente lo que es, es una crítica a la forma en que las compañías hacen referencia al reclamo y la forma de utilizarlo. Es su visión de cómo lo harían en un futuro ficticio como 'Cyberpunk'. ¿Y cómo haces sino para crear una crítica de este tipo si no distorsionas un poco la realidad? ¿Podríamos ver la superficie de saturno sin un telescopio? Es necesaria una lente que nos haga ver desde otro prisma.

En todo caso eso demuestra que nadie está del todo contento, nunca. Lo que nos lleva al punto anterior donde veíamos que las empresas se ven, en cierto modo, obligadas a ser políticamente correctas. Y eso sí que creo que es un error. El mundo está compuesto por millones de personas que a su vez tienen su propia forma de ver las cosas. Para un creador de contenido, verse coaccionado por el qué dirán es un estigma que recorta su concepto de creación. No queda otra pues que intentar contentar a todo el mundo, cosa harto imposible.

Cyberpunk 2077

Pero, a mí me gusta los videojuegos viejos.

El hilo conductor al final desemboca en la siguiente cuestión: si lo del ayer, hoy es malo y políticamente incorrecto, y yo disfruté de lo de ayer y seguramente lo siga haciendo, ¿eso me convierte a mí en una mala persona? La respuesta es, definitivamente, no. Pero ojo, no un no cualquiera, un no tan grande como un campo de fútbol.

Los videojuegos son un entretenimiento y un hobby, y para muchos incluso un medio de vida. Da igual que estén cargados de clichés con personajes masculinos que como objetivo tengan salvar el universo, o de mujeres empoderadas con el objetivo de fortalecer el colectivo femenino; lo que importa es pasarlo bien, divertirse a los mandos, descubrir nuevos conceptos, dejarnos impresionar por mundos de fantasía, ver historias entrañables, sentirnos bien con nosotros mismos al ver que somos competitivos, descubrir temas musicales increíbles, forjar nuestro destino en un mundo condenado...

El mundo ya es cruel de por sí como para castigarnos por nuestros gustos. Lo políticamente correcto no tiene porque ser siempre la respuesta acertada. Todo en su justa medida es bueno, pero si se apodera de algo como es la creación y el desarrollo de un videojuego solo distorsiona la visión que tenía su creador sobre él. Soy de los que creen que ciertos temas y ciertas etnias e inclinaciones sexuales deben estar representadas en los videojuegos, pero no al coste de recortar las ideas primigenias que un creador tenga sobre la concepción del mismo. Personalmente hago un reclamo, uno de estos que tanto les gusta a las empresas, para pedir que dejemos a los desarrolladores trabajar en paz y no hagamos una montaña de todo. Al final, la normalización pasa por hacerlo normal, no por introducirlo a lo bruto, y mucho menos por convertirlo en un reclamo. Porque si subrayamos algo, no lo estamos haciendo normal, lo estamos resaltando, y algo que destaca no es algo normal. Todos tenemos una opinión y todos queremos gritarle al mundo lo que pensamos. Pero hay que hacerlo con respeto, a sabiendas que nuestra libertad acaba donde comienza la de otro.

De todas formas, tampoco hay que tomarse la política en los videojuegos muy en serio. A muchos por años nos han visto gritar que la política mejor fuera de mis videojuegos. Yo mismo he sido uno de ellos. En cualquier caso, es algo que nos toca de cerca, e ignorarlo no suele ser la mejor opción. Lo que podemos hacer es intentar ser tolerantes (y cargarnos de paciencia), tanto con los de un bando como con los del otro y, sobre todo, seguir disfrutando del medio, de los videojuegos, sean un cliché o no. Que al final, es lo que realmente importa.

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