HACIENDO TURISMO

RETRO 'Sega Touring Car', analizamos este clásico de carreras para arcade, Saturn, y PC

Tras 'Daytona USA' y 'Sega Rally', Sega nos traía las carreras de turismos más trepidantes. ¿Preparado para otra ración de velocidad 100% arcade?

Por Alberto Carmona 20 de Octubre 2019 | 17:25

No cabe duda de que Sega se convirtió junto a Namco en la punta de lanza en cuanto a arcades tridimensionales, especialmente de conducción. Juego tras juego se evolucionaba el género a pasos agigantados, y tras la Formula 1, la NASCAR, y los rallies, llegaba el momento de probar suerte con las famosas carreras de turismos. En 1996 nos llegaba la recreativa con toda la potencia de la placa Model 2C, y de la mano del gran Tetsuya Mizuguchi, para al año siguiente recibir la habitual conversión doméstica para Saturn. Finalmente en 1998 sería el PC quién fuese visitado por este nuevo arcade de conducción, dando así un último paso antes de que llegase la revolución que nos brindarían Dreamcast y la placa Naomi.

Clase turista

Las carreras de turismos son un deporte de referencia en todo el planeta, a pesar de no ser tan ostentoso como la Formula 1, ni tan dramático como la NASCAR o el peligroso mundo de los rallies. Aquí cualquier coche de los que ves habitualmente por la calle puede ser transformado en una máquina de abrasar asfalto, una dura competición que pone a prueba los vehículos que conduciremos en nuestro día a día. Si, puede que no tengan las comodidades que tanto necesitaremos, como el aire acondicionado, o que la radio solo emita los bramidos de nuestro jefe de equipo diciéndonos que vayamos más rápido. Pero la competición entre marcas es feroz, y no solo por defender su nombre y hacerlo más atractivo al público, sino también para poner a prueba lo último en medidas de seguridad y exprimir al máximo la eficiencia de los motores. Ahora puedes formar parte de este mundo poniéndote al volante de uno de estos indómitos coches, pero no para ir a comprar el pan precisamente... Para eso primero hay que domar a la bestia, algo que solo unos pocos elegidos consiguen. ¿Serás tú quién lo logre?

Aunque en más de un aspecto se podría considerar a este juego como el sucesor de 'Sega Rally', lo cierto es que una vez comencemos a jugar nos encontraremos con algo muy distinto, y no solo por la diferencia esperable entre las carreras de turismos y los rallies, sino por algunas cosas más. Para empezar notaremos que la sensación de velocidad es mucho mayor, hasta el punto de que incluso más de un juego actual de coches actual puede parecer lento a su lado.

Esta velocidad nos obligará a estar a tope de reflejos, ya que, si bien los choques no parecen salir demasiado "caros", si que nos castigarán lo suficiente como para que se nos echen encima los rivales. Pronto aprenderemos que no sirve tomar las curvas de cualquier forma mientras el coche siga adelante, sino que será necesario conducir muy finamente, algo que lleva su largo periodo de aprendizaje teniendo en cuenta la gran velocidad a la que corremos.

Esta elevada curva de aprendizaje es algo común en las tres versiones, pero en el caso de Saturn será mucho mayor si cometemos el error de jugar con el mando normal de la consola. Esto se debe a que el juego se diseñó buscando ofrecer una experiencia de conducción similar al arcade, que lógicamente se controla con volante y pedales. Jugar con el mando normal nos pondrá las cosas muy difíciles, tal vez más de lo deseable, y es bastante probable que muchos se rindan al poco de empezar a jugar.

Para solucionar esto disponemos de dos alternativas que funcionan bastante bien: Una de ellas es el Arcade Racer, el volante oficial de Saturn que nos permitirá manejar mucho mejor el coche y encontrarnos algo más cercano al arcade. La otra es el mando analógico de Saturn, que es de hecho la mejor de las tres opciones al ofrecer además aceleración y frenado analógicos gracias a los útiles gatillos, los mismos que más tarde heredaría Dreamcast y la mayoría de consolas actuales.

La potencia sin control...

Si no disponéis de una de estas dos alternativas, solo nos quedará armarnos de paciencia tratando de luchar por mantener el coche en la pista ante la cascada de velocidad que se nos echará encima. Este es sin duda uno de los puntos negros de la conversión para Saturn, pero por desgracia no fue el único. El apartado gráfico también se resintió del porteo rápido al que se sometió el juego, ya que el precario estado de salud de Saturn en occidente exigía tener el juego en las tiendas lo antes posible.

El port a Saturn se hizo prácticamente encima del de 'Sega Rally', el cuál por cierto es sencillamente magistral. Pero por desgracia la mayor velocidad de este título obligó a rebajar la tasa de frames por segundo, lo que en algunos momentos puntuales nos puede dejar con los ojos haciendo chiribitas ante los saltos bruscos que puede pegar la imagen. También hay que lamentar algunos fallos de texturas, aunque esto simplemente "afea" un poco el juego y no tiene consecuencias jugables.

Ya el arcade original hacía gala de un nivel de dificultad bastante elevado, y eso es algo que se mantuvo en las versiones domésticas. Incluso en el nivel más bajo de dificultad y con el mando apropiado, nos llevará algo de tiempo conseguir ganar en los diferentes modos de juego que ofrece. Modos que en las versiones domésticas aumentan considerablemente, ofreciendo por separado el modo arcade, y la versión correspondiente para el hogar.

Tanto la versión para Saturn como la de PC cuentan prácticamente con los mismos extras, como un par de circuitos adicionales (muy necesarios por cierto, ya que el arcade solo tiene tres), modos de juego adicionales, y un par de jugosos coches desbloqueables que harán las delicias de los fans de 'Sega Rally', pues se trata de los mismos Toyota Celica y Lancia Delta que protagonizaban aquel juego. También podemos desbloquear algún coche especial más, y acceder a variables de algunos de los cuatro vehículos disponibles al inicio.

Todo este contenido adicional se agradece y mucho, pues el juego ya va de por si escaso aún con ello, tal y como solía ocurrir con los arcades de la época. Además el juego introdujo algo que hoy en día nos es bastante común en los juegos de coches, y son las clasificaciones online. Para poder usarlas era necesario acceder a la web oficial del juego e introducir el password que nos daban en el propio juego cuando hacíamos un récord. De este modo que ahora nos resultaría rudimentario, era posible comparar nuestros récords con los de usuarios de todo el mundo para tratar de superarlos.

¿Qué día es?

También podíamos acceder a eventos especiales que se activaban en determinadas épocas del año, algo que dependía del reloj interno de Saturn, lo que lo hacía fácilmente manipulable. Estos eventos añadían un pequeño toque de humor y de interés, por ejemplo retándonos a correr en dirección contraria esquivando el tráfico si jugábamos el 1 de abril (el Día de los Santos Inocentes anglosajón).

Gráficamente la versión para PC no llegaba al nivel del arcade, pero suponía algo aceptablemente cercano, y sin duda era una mejora más que apreciable con respecto a la versión de Saturn. De hecho, y puestos a elegir, sería esta versión de PC la más recomendable, ya que ofrece gráficos más cercanos a la recreativa junto con el jugoso y necesario contenido extra de la edición para Saturn.

Finalmente, el apartado sonoro recreaba con aceptable fidelidad el rugido de los motores de los coches, el cual se adaptaba bastante bien a la gran sensación de velocidad. No obstante, lo más destacable en el aspecto sonoro es sin duda la espectacular música que nos acompañaba durante las carreras, con temazos muy cañeros de algunos de los mejores compositores de Sega, entre ellos el gran Hiro, responsable de bandas sonoras tan memorables como las de 'Out Run', o 'Space Harrier'.

'Sega Touring Car' nunca ha sido reeditado, y probablemente nunca lo sea, ya que no logró calar tan hondo como sus predecesores. No solo por los problemas mencionados de la conversión a Saturn, sino también porque llegó en plena época de cambio, un cambio que empezaba a exigirle a los juegos de coches cada vez más realismo y contenido, dos elementos de los que este título no va precisamente sobrado.

Por suerte esta escasa popularidad se traduce también en una notable facilidad para añadirlo a la colección hoy en día, ya que la versión PAL de Saturn se puede conseguir por precios cercanos a los 20 euros, algo poco habitual en este sistema. Si aun así se os hace caro podéis optar por la versión japonesa, la cual es incluso más barata y accesible gracias a que allí este título si gozó de cierta popularidad. En PC tampoco os va a costar demasiado encontrarlo a precios francamente bajos, aunque deberéis buscar la forma de hacerlo funcionar correctamente en un PC actual.

El Eurobeat se intensifica

Es comprensible que en su momento este título pasase ciertamente desapercibido, ya que la sombra de sus precursores era demasiado alargada, y la situación general del género ya no era propicia para títulos así. Si le sumamos la precaria situación de Saturn y los problemas de su conversión, se comprende mejor porque este juego no es tan querido como otros arcades de Sega. A pesar de todo queda bastante de aquel viejo espíritu en él, y sigue siendo muy capaz de divertir a los amantes de los viejos juegos de coches de los años 90. Y es que tal vez no será el mejor del género, ni el más querido, pero sin duda merece la pena probarlo si os gustan este tipo de juegos.