Análisis de 'The Mummy Demastered' para PS4, metroidvania simplificado

CASI CASTLEVANIA

Análisis de 'The Mummy Demastered' para PS4, metroidvania simplificado

Daniel G. Astarloa Por Daniel G. Astarloa

El 24 de Octubre 2017 | 19:40

WayForward trabaja en este plataformas de exploración y acción basado en el universo de La Momia, la reciente película de Universal Studios protagonizada por Tom Cruise.

Es extraño hacer un análisis de 'The Mummy Demastered' a estas alturas. El título de WayForward fue retrasado en silencio en unas pocas ocasiones, lo que provocó que se hiciera imposible que disfrutásemos del juego al mismo tiempo que la película estrenada por Universal Studios en la que se basa; es un movimiento que sin duda alguna daña a las posibles ventas, pues toda la emoción que se podía vivir por la espera del regreso de la criatura egipcia ya ha pasado.

Pero aquí estamos, meses después de la llegada a los cines de la aventura de Tom Cruise y su fracaso en crítica y taquilla. Ante esta situación el público puede no querer saber nada de un producto centrado en el Dark Universe, el cual cada día resuena más como un proyecto que ha sido cancelado. Resulta paradójico que, quizás, el producto de mayor interés sea un juego basado en la franquicia demasterizado. En una época en la que las remasterizaciones y mejoras están a la orden del día WayForward aprovecha para dar un golpe en la mesa y llamar la atención con su apuesta por un juego más sencillo de lo habitual; fuera las mejoras, arriba la nostalgia.

Bosque

La muerte es sólo el comienzo

El argumento de 'The Mummy Demastered' no replica el de la película de Universal Studios, sino que sirve como complemento al largometraje a través de un inteligente cambio: en vez de tomar el control sobre el personaje de Tom Cruise nos ponemos en la piel de un agente sin nombre de Prodigium, la organización destinada a enfrentarse a criaturas de la oscuridad de toda clase y proteger el mundo de la devastación. Nuestros pasos van por detrás de los sucesos durante la película en una persecución interminable de Ahmanet, la peligrosa momia resurrecta que busca el poder de la muerte sobre la vida.

No hay sorpresas ni revelaciones durante toda la aventura; los desarrolladores se limitan a que nuestro protagonista persiga a la antagonista y que, cada vez que la alcanza, invoque una criatura gigantesca a modo de jefe final que entorpezca nuestro paso. Así pasamos por todas las localizaciones de la película sin que nos crucemos con ninguno de sus personajes principales, siendo nuestro único contacto Henry Jekill, director de Prodigium.

Esta es una idea interesante que podría haberse explotado algo más para crear algunas conexiones con el proyecto Dark Universe; podríamos haber pasado por niveles relacionados con Drácula o vernos las caras con enemigos del tipo de Frankenstein; incluso podría haber sido introducido un combate contra Mr. Hyde, algo que estaba servido en bandeja por la naturaleza de la propia película. En su lugar debemos conformarnos con diferentes clases de monstruos basados en la mitología egipcia, así como numerosos zombis y animales resucitados para atacarnos en todas las localizaciones de forma repetida.

Jefe

Vive hoy, lucha mañana

No lo dudéis, si este título se ve de forma fantástica es por sus despuntantes gráficos que hacen provecho de un píxel art asombroso. No sólo los personajes y objetos están impresionantemente bien diseñados, sino que podemos sorprendernos al ver ciertas localizaciones del largometraje reconvertidas al estilo pixelado de forma acertadísima. Es una gozada observar a los jefes finales de cerca o cómo Londres se encuentra inundada por la arena, un efecto que no deja de ser una gozada cuando se hace bien con este estilo visual que cada día se hace más escaso de ver.

Por desgracia al fantástico diseño gráfico no lo acompaña el de niveles. Debemos recorrer un enorme mapa interconectado que une lugares como Londres, el metro o las instalaciones de Prodigium; y aunque la idea del metroidvania encaja bien con lo que el título quiere plantearnos su mapeado es algo vacío de vida y no expresa energía alguna. Su diseño de niveles es básico, casi diría simple; cada pasillo repite ideas con respecto a anteriores, y las escaladas de plataformas se hacen demasiado similares entre sí.

Es una pena que WayForward haya decidido tomar la ruta de la simplificación en vez de estudiar más de cerca los juegos en los que se inspira. De aproximarse a juegos como 'Castlevania', que toma inspiraciones de Drácula y la propia Momia, la desarrolladora podría haber visto que las partes más interesantes de los mapeados en el género no consisten en pasillos repetidos, sino en salas muy variadas y con numerosas ideas que hace de cada aventura una experiencia propia y diferente. Al haber finalizado 'The Mummy Demastered' existe la sensación de haber jugado a la propia definición de lo genérico en esta clase de juegos, algo muy dañino para su resultado.

Además de esto es un mapa muy pequeño. Completar el juego apenas lleva entre tres y cinco horas, dependiendo de si buscamos sólo terminar la historia o coleccionar todos los artefactos que podemos encontrar a nuestro paso.

Enemigos

El mal es una enfermedad

Como en otros juegos del género metroidvania, 'The Mummy Demastered' basa su avance y exploración en diferentes clases de mejoras que podemos coleccionar a medida que avanzamos. Hay un total de cuatro pergaminos que mejoran nuestras habilidades, más otros cuatro ocultos que podemos decidir buscar a lo largo del mapa una vez tenemos los anteriores; por desgracia estas mejoras son algo superficiales y básicas, sin dejar lugar para la creatividad o las nuevas ideas que refrescasen un poco el género.

Quizás el coleccionable más interesante y curioso sean las armas, las cuales podemos recoger a lo largo del mapa si exploramos lo suficiente y son totalmente optativas. Estas se pueden ajustar a nuestro estilo de juego ofreciéndonos escopetas, metralletas o cañones láser; no dejan de ser útiles cuanto más lejos llegamos, siempre y cuando sepamos usarlas. Estamos limitados a sólo poder llevar dos de ellas, por lo que tras hacerse con todas somos nosotros quienes debemos decidir de qué podemos prescindir y qué clase de munición preferimos.

Aparte de estos dos tipos de coleccionables podemos hallar mejoras de salud y artefactos, los cuales no nos servirán para nada más allá de la mera recolección. Pero todo este listado de objetos quedará en nada si morimos durante algún momento de la aventura, tras lo cual Ahmanet aparecerá para poseer nuestro cuerpo y convertirnos en un muerto viviente. Con un nuevo agente sin ninguna de las mejoras tendremos que llegar hasta nuestro previo avatar, asesinarlo y liberarlo así de su maldición. Tras esto recuperaremos todos los objetos, pero es una idea interesante que nos lleva a pensar sobre la muerte en los videojuegos y el gran riesgo que resulta recorrer el largo camino hasta nuestro punto de fallecimiento sin ninguna de las armas ni mejoras que habíamos obtenido previamente, invitándonos a pensar de manera diferente.

Plataformas

Conclusiones

'The Mummy Demastered' es un título que presenta un concepto interesante y que podría marcar el camino a seguir para otros videojuegos licenciados: en vez de apostar por gráficos mayores hacer aventuras menores, más baratas de producir y de un espectáculo visual mayor que llama a la nostalgia. Sin embargo el juego de por sí no logra destacar en su diseño de niveles y resulta algo vacío, sirviendo sólo como mero pasatiempo cuando podría haber aprovechado tantas ideas y conceptos tanto del género en el que se basa como en el universo en el que se inspira. Al final queda en una situación similar a la película protagonizada por Tom Cruise: cae en el olvido, pese a la inspiración que provoca en tanta gente el material original.

6,0

Lo mejor:

- Pequeño título que complementa bien a la película.

- Impresionantes gráficos de píxel art.

- Poder usar diferentes armas para adaptarnos al combate.

Lo peor:

- Diseño del mapeado algo simple y caótico a la vez.

- Mejoras coleccionables que ofrecen poco juego a la exploración.

- Muy corto, apenas 3-5 horas de duración.

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