Análisis de 'Fire Emblem: Three Houses' para Nintendo Switch, política y educación

EDUCACIÓN POLÍTICA

Análisis de 'Fire Emblem: Three Houses' para Nintendo Switch, política y educación

Daniel G. Astarloa Por Daniel G. Astarloa

El 13 de Agosto 2019 | 14:55

La decimosexta entrega de la saga táctica de Nintendo destaca por su historia, sus personajes y el planteamiento que hace acerca de la educación y la política.

Los videojuegos son políticos tanto como pueden serlo cualquier otra obra. Todos tenemos algo que decir, opiniones que expresar y un mensaje con el que hacer reflexionar a los demás con la esperanza de no sólo aportar diversión, sino cambiar el mundo. Nintendo, sin embargo, suele alejarse mucho de estas ideas. Mario no se plantea su papel como fontanero en un reino monárquico; Link no atiende a la situación política que le rodea y cómo han afectado las guerras pasadas a la vida de los ciudadanos que habitan Hyrule.

Pero 'Fire Emblem' ha solido ser un punto diferente para la compañía. No es que todas sus entregas mantengan un mensaje importante que compartir, pero a grandes rasgos algunas de ellas han tratado la discriminación justificada a partir del racismo, la naturaleza de la guerra por parte de sus múltiples bandos y otros aspectos interesantes de estudio. Pensaba que había calado a 'Fire Emblem: Three Houses', su nueva entrega, antes de su lanzamiento al usar tres tipos de gobierno: pero estoy sorprendido. Entre otras cosas, estudia el uso de la educación como herramienta política.

Combate

Esto no es Hogwarts

No es ningún secreto que se ha bromeado mucho con los parecidos entre 'Harry Potter' y 'Fire Emblem: Three Houses'. Una escuela en un castillo, adolescentes hormonados, diferentes casas por las que se distribuyen para competir año tras año... Las inspiraciones tomadas por Intelligent Systems no son sutiles. Pero esto no se hace por mera moda para atraer a jugadores occidentales, sino que conecta con el propio mensaje que se quiere transmitir.

Nada comenzar la partida, antes incluso de tomar nuestra elección entre las tres rutas que seguiremos en la aventura, nos convierten en profesor de la escuela. Nuestro objetivo es sencillo: enseñar a los alumnos diferentes materias, dependiendo de en qué se quieran especializar. Al principio todo parece completamente normal, conocemos a nuestros chicos y afianzamos nuestra relación con ellos a la par que también mejoramos nuestras habilidades. Pero cuanto más continuamos, más vemos ciertos patrones de alerta, como la fuerte presencia religiosa en nuestros estudios. Antes de que nos demos cuenta formamos parte de un ciclo en el que enseñamos que lo correcto es la forma de política que apoya la Iglesia, la cual puede llegar a ser muy cruel hacia la nobleza y su descendencia. Pero es lo correcto, ¿no? Es lo que nos han enseñado. Esta forma de vivir es la mejor.

Por si no está claro, cada una de las Casas representa un sistema político diferente y la relación que adoptan cada uno de ellos con este sistema educativo es interesante, cuanto menos. Después de ciertos eventos que separan cada una de las rutas seguimos apoyando a nuestra casa, esta vez en la guerra, y siguen refiriéndose hacia nosotros como profesores. Seguimos aconsejando y aleccionando a los líderes políticos y sus alianzas de forma directa, y nuestra palabra está por encima de lo que otros tengan que decir. El papel de Byleth no es el de ser nuestro avatar, sino el de alguien que enseña en la distancia y mueve los hilos de la política hacia la dirección que queremos.

La pregunta es si nosotros somos la marioneta de otras fuerzas o no. Nuestros ideales sociopolíticos vienen condicionados de antemano por lo que nos diga la cultura, la religión y nuestros padres. ¿Somos parte del sistema y estamos conformes de él, o queremos romper el ciclo e iniciar uno nuevo? En cualquiera de ambas respuestas alguien controla al resto, y nosotros somos el centro de este conflicto.

Profesora

Estrategia accesible

Hay mucho más allá de lo que me fascine el conflicto narrativo de 'Fire Emblem: Three Houses' y su ingeniosa metodología a través de las distintas rutas. La franquicia se está abriendo a nuevos públicos con cada nueva entrega, y en este caso tenemos el que es el mejor punto de entrada para cualquiera que quiera aficionarse a la estrategia. Puedes gestionar cuántos miembros tiene tu batallón, las opciones de personalización de clases son mayores que nunca y los niveles quedan relegados a un segundo plano mientras avanzamos en el calendario mensual de nuestro curso, el cual puede facilitar mucho nuestro progreso si lo atendemos lo suficiente.

Todo esto se une también con el hecho de que esta es una de las entregas más fáciles de toda la saga. El modo Normal nos coloca en posiciones extremadamente beneficiosas para nuestro equipo, y aunque el modo Difícil aumente ligeramente las estadísticas de nuestros enemigos no hace lo mismo con su inteligencia artificial. Muchas veces los batallones contrarios no aprovecharán situaciones en las que podemos ver a una unidad extremadamente comprometida, actuando de manera un tanto extraña. El título necesita cuanto antes un modo Lunático, el cual llegará en forma de actualización gratuita en los próximos meses.

Pero que sea más fácil no hace que el juego valga menos. Como mucho, hace más cómodo regresar a él en el futuro y rejugarlo incontables veces: si queremos descubrir la historia al completo tendremos que pasarnos el título un mínimo de cuatro veces, y cada una de las partidas no va a ser corta. La primera ruta dura más de 60 horas, y las siguientes con la ventaja de la Nueva Partida + pueden ocupar perfectamente 30 horas cada una. Es por tanto un juego de más de 150 horas si queremos descubrirlo todo, a lo que aconsejamos hacerlo con tranquilidad: puede ser uno de los juegos de Nintendo Switch más rejugables del catálogo.

Relaciones

Más grande y mejor

Todo lo que hace especial a 'Fire Emblem' se encuentra aquí. Los personajes que nos acompañan son un primor: todos ellos tienen una gran personalidad y una historia por detrás que les hace especialmente atractivos, sobre todo cuando están relacionados con los eventos de la historia principal. Eso sí, para conocerles a fondo tendremos que dedicar mucho tiempo a mejorar las relaciones entre ellos, pues prácticamente toda su trama se revela a través de conversaciones de apoyo, como en otros juegos de la saga.

En eso resumiría la experiencia de 'Fire Emblem: Three Houses': tiene lo mejor de juegos anteriores y lo mezcla con nuevas ideas, como la personalización extrema de personajes para ajustarse a tu estilo de juego y la vida en el monasterio, la cual toma bastantes ideas de otras franquicias como 'Persona' para hacer crecer a nuestro protagonista de diferentes maneras.

Donde falla con respecto a otras entregas es en su apartado técnico. La mezcla de escenarios 2D con píxel art era magnífica en los títulos de Nintendo 3DS, más luego el zoom para los combates en 3D que daba otra perspectiva a las batallas. 'Fire Emblem: Three Houses' intenta ir un paso más allá con un apartado gráfico totalmente tridimensional, pero algo ha fallado en el proceso. Hay animaciones que se repiten excesivamente, en las conversaciones de apoyo se coloca un escenario 2D de fondo que poco hace para disimular sus fallos y cuando caminamos por el monasterio podemos notar demasiado la calidad de imagen y problemas como puertas que no se abren o atravesar elementos sólidos del entorno. La peor parte se la llevan las batallas, donde podemos hacer zoom para combatir como si estuviésemos en el propio escenario con la cámara puesta detrás del personaje pero que cansa demasiado la vista si intentamos jugar un tiempo prolongado en este modo de juego. Es mejor colocar la cámara en vista aérea, aunque la idea fuera buena y pueda mejorarse de cara a próximas entregas.

Futuro

Conclusiones

'Fire Emblem: Three Houses' es una de las mejores entregas de la saga, sin lugar a dudas. Es el punto perfecto para atraer a nuevos jugadores y enamorarles con todas las virtudes que tiene que ofrecer como una de las franquicias más potentes de Nintendo. Sus problemas técnicos no tienen porqué dañar la experiencia global del juego, especialmente cuando tiene tantas virtudes que destacar; me preocupa más cómo se ajustará en el futuro su dificultad y el contenido adicional que vendrá. Estamos abiertos a más 'Fire Emblem' tras esto y ver en qué dirección se dirigirá ahora la saga al completo.

8,5

Lo mejor:

- El título más largo de toda la saga.

- Personajes llenos de carisma y encanto.

- Niveles variados y estrategia compleja.

- Rutas muy diferentes entre sí.

Lo peor:

- Apartado técnico que en ocasiones deja mucho que desear.

- Dificultad muy baja incluso en los modos superiores.

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