ANÁLISIS

Analizamos 'Dragon´s Dogma: Dark Arisen', el salto definitivo a la plataforma PC

Recientemente lanzado hemos tenido la oportunidad de probar definitivamente este título con tantas luces, como sombras.

Por Héctor Lasheras Díez 14 de Enero 2016 | 17:01

Con la versión final del juego entre manos, 'Dragon's Dogma' en Steam mantiene las luces y sombras que en su momento ya vimos en el lanzamiento original de este título hoy ya comprendido como juego de culto. Como ya os mencionábamos en el avance, Capcom trata de probar suerte relanzando este título de 2012, en el 2016. La versión disponible incluye, como el título menciona, la expansión que salió para el título original, Dark Arisen, que añade más horas de juego, enemigos y niveles. Este título de corte JRPG con matices de juego de acción y más "occidentalizado" que otros compañeros del género, ya puedo ser disfrutado en PS3 y Xbox 360 donde alcanzó un buen número de ventas -en torno a los 2,5 millones-, a las que se suman en más de millón en el juego online del mismo nombre. Este último no disponible para occidente.

Lo primero que destacamos del título es su desfase gráfico. Ninguna novedad pues hablamos de la versión PC de un juego de consola con 4 años, que aunque supuestamente mejorado, no llega a sorprender en el apartado visual. También, para ser justos, debemos introducir un matiz y es que los efectos visuales de los conjuros y hechizos sí que están bastante logrados y sorprenden, lamentablemente siendo esto en contadas ocasiones y no como tónica general.

El juego comienza con un tutorial jugable, totalmente independiente de la trama principal, remontándonos a un Arisen centenares de años antes que el comienzo de nuestra trama. A continuación hacemos un impás para personalizar a nuestro personaje pudiendo escoger entre distintos tipos de personajes: Guerrero, Luchador, Caballero Mágico, Asesino, Hechicero y Arquero Mágico. También, como todos los RPG, configuraremos cuerpo, rostro y voz, de forma rápida y sencilla.

En los primeros minutos del verdadero comienzo del juego -fuera tutorial- seremos atacados por un dragón que, para nuestra sorpresa, nos arranca el corazón sin matarnos, momento en el que comenzamos a saber un poco más sobre estos Arisen.

Las primeras horas del título transcurren con misiones secundarias para familiarizarnos con nuestro entorno y equipo, así como pruebas de enteramiento para profundizar en el sistema de combate y la configuración de nuestros peones.

Referente al sistema de combate, es un estilo rápido más en la línea de los 'Devil May Cray', con combos y alternancias entre armas de corto alcance y de largo alcance, aderezados con mejoras y poderes como el fuego, por poner un ejemplo.

Sobre lo segundo, los peones, serán nuestros compañeros de viaje, entes de otro mundo, con forma humana ligados a nuestra persona que combatirán a nuestro lado. Este quizás sea un de los puntos fuertes, al poder configurar bastante fidedignamente los roles de los compañeros en cuanto agresividad o defensa, tipo y clase así como equipamiento y aspecto. Sin duda, una opción que enriquece el combate pues serán compañeros bastante competentes a la hora de sujetar al enemigo para golpear, mejorar nuestros atributos con conjuros o defendernos si nos rodean.

Estrechamente ligado con el apartado gráfico seguimos acuciando algunos problemas, como las clásicas carretas en movimiento que atraviesan a los personajes, los saltos que acaban con medio pie metido en una roca o los setos transparentes, mejoras que podríamos pasar por alto con una historia potente, que, en mi opinión no es el caso.

Más centrado en un continuo de misiones, ya sean principales o secundarias, estamos ante una narración bastante lineal y sin sorpresas hasta el último momento. Es decir, un estilo de mazmorra y subir nivel más típico de un MMRPG. Aunque podemos ajustar la dificultad del combate, o retroceder hasta puntos guardados anteriores para adquirir más experiencia, la verdad es que, lo que más destaca de este título y quizá su principal comparación fundamente con 'Monster Hunter', sea el combate contra los enemigos grandes. Y digo grandes porque muchos no son finales, precisamente por ese sistema compartimentado de mazmorras o áreas bloqueadas hasta pasar al siguiente nivel o fase.

Es en este punto donde el juego sí luce más, brindando intensos combates con multitud de opciones. Combates en los que literalmente trepamos a lomos de los enemigos para tratar de decapitarlos o agotamos toda nuestra energía en invocar poderes y, como os decía, llamativos conjuros. Todo ello sumado al apoyo de los peones, que también darán caña lejos de limitarse a meros observadores.

Las mecánicas de inventario y mejora de equipo son las clásicas de un RPG, disponiendo de diversos compartimentes para nuestras armas, armaduras, anillos, posiciones, etc. Y teniendo la posibilidad de intercambiarlas con nuestros compañeros o almacenarlas y venderlas. Un sistema correcto sin pros ni contras. Al igual que las habilidades.

Finalmente, referente a la jugabilidad y la dinámica del juego se nos hace un poco cuesta arriba, aunque muy fluido en el combate, recorrer largas distancias se hace algo tedioso, máxime cuando el juego comete errores, perdonables en 2012 pero no en 2016 con muchos títulos de por medio. Hago referencia a, por ejemplo, tener que escoltar un carruaje, que, en el momento que nos adelantamos queda totalmente detenido, forzándonos a regresar. Nos referimos a escoltas que aparecen y desaparecen su motivo aparente del mismo modo que, por ejemplo, si nos adelantamos en la escolta con el objetivo de eliminar obstáculos o enemigos, al regresar, dichos obstáculos se habrán regenerado, no tiene sentido.

Para finalizar este análisis, cabe mencionar el jugoso precio de 29,99 euros previsto, tentador para aquellos que no conozcáis el titulo e ideal para entrar en el mundo de los JRPG. No tanto para aquellos que jugarais ya a 'Dragons Dogma' en sus respectivas plataformas en 2012, pues sólo por la expansión 'Dark Arisen', no resultaría rentable, salvo para los fans de la saga.

En resumen, como os decíamos, contamos con unas dinámicas de combate buenas, grandes efectos en los conjuros y enemigos (dragones principalmente) que prometen combates interesantes, oscurecido por pocas mejoras gráficas y linealidad en la historia, que aun así nos promete unas 50 horas jugables, (para llegar al nivel máximo).