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Análisis de 'Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes'
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PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

Análisis de 'Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes'

Por Roberto Pineda
PC PS4 SWITCH
Categoría: Analisis
8 de Febrero 2019 | 11:00

'Cómo entrenar a tu dragón 3' se estrena en cines el próximo 22 de febrero y Bandai Namco quiso acompañar a tal acontecimiento con el anuncio de una nueva adaptación en forma de videojuego: 'Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes', una aventura con pequeños elementos RPG desarrollada por Climax Studios, creadores del reciente 'Adventure Time: Pirates of the Enchiridion' que llega con la intención de conquistar a los más pequeños de la casa. Un título claramente concebido para un público infantil, pero que no por ello deja de ofrecernos una experiencia sólida y de lo más amena.

Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes

Algo pasa con los dragones

Hipo y Desdentao, la extraña pareja que entra en escena nada más comenzar el juego... con la intención de presentarnos a Escritorzuelo, un ser humano amnésico al que nos toca encarnar. Un joven que no recuerda qué hace en Isla Refugio ni por qué la isla está en ruinas después de —presumiblemente— un ataque de origen desconocido. El juego apenas se toma unos minutos para contarnos que algo extraño está sucediendo con los dragones, así como para presentarnos al Quimeragón, una cría de esta extraña especie que pronto se convierte en nuestro fiel compañero de viaje.

Se trata de un dragón blanco al que cariñosamente llamamos "Parches", debido a la peculiar mezcla de escamas que podemos encontrar en su cuerpo. Al parecer, un ser malvado se está encargando de alterar el hábitat natural de los dragones mediante el uso de una especie de gas venenoso capaz de perturbar su personalidad y como resulta evidente, Escritorzuelo y Parches —sí, parece un dúo de cómicos— deciden emprender un viaje en busca de respuestas. Tras esta breve pero convincente puesta en escena, no dudamos un segundo en comenzar a explorar las inmediaciones de Isla Refugio y bastan unos minutos para comprobar que estamos ante un título de corte clásico... pensado para los más pequeños de la casa.

Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes

Una fórmula que ya conocemos

En resumidas cuentas y salvando las distancias, no es una locura decir que la base de 'Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes' toma como referencia los elementos habituales que podemos encontrar en 'The Legend of Zelda'. Exploramos desde una vista aérea, recogemos objetos, buscamos cofres en los que hallar nuevas armas o armaduras, desbloqueamos atajos y abrimos nuevos caminos... Todo lo que generalmente vemos en cualquier aventura con algún que otro elemento RPG está ahí, y la verdad es que dentro de lo que cabe, y sin perder nunca de vista el hecho de que estamos ante un producto pensado para un público infantil, hay que decir que funciona.

Lo más llamativo que vemos en lo que a las mecánicas de exploración se refiere reside en la posibilidad de alternar entre Escritorzuelo y Parches. Y es que el aliento helado —posteriormente desbloqueamos otras habilidades— de nuestro simpático compañero nos permite realizar acciones como crear capas de hielo para cruzar un río, accionar mecanismos a los que no podemos llegar con nuestra hacha o ralentizar el movimiento de nuestros enemigos con la intención de cambiar rápidamente y asestarles un golpe final a los mandos de nuestro protagonista. Una transición que podemos ejecutar con total inmediatez con apenas pulsar el botón L1 (En PlayStation 4, la versión empleada para realizar este análisis).

En líneas generales y por motivos obvios, la dificultad del título no es muy elevada, y a pesar de que hay ocasiones en las que debemos prestar atención a todos los rincones del escenario, no resulta complicado avanzar y solventar cualquier obstáculo sin mayores problemas. No obstante, el sistema del combate sí que es capaz de ofrecernos algún que otro enfrentamiento relativamente exigente en el que no basta con machacar un botón para derrotar a los numerosos enemigos que nos toca encarar; tenemos la necesidad de alzar nuestro escudo y, en determinados momentos, apostar por esquivar gracias a la posibilidad de rodar. Personalmente, me ha resultado interesante que un título tan accesible a la hora de presentar sus mecánicas sea capaz de ofrecer una serie de combates interesantes en los que el jugador debe aprender los patrones de movimiento de su rival. Sin duda, un elemento muy gratificante para aquellos jugadores que decidan dar sus primeros pasos en el género.

Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes

¿Qué sería de un dragón sin poder volar? Eso mismo debía pensar Escritorzuelo al ver la tranquilidad de Parches durante los primeros compases del juego. Por suerte, pronto descubrimos que el mapamundi del juego apuesta por la exploración aérea, de una forma similar a lo que hace tiempo vimos en títulos como 'Skies of Arcadia' y 'The Legend of Zelda: Skyward Sword'. En cualquier momento —esto es un ejemplo de la accesibilidad del título— y sin importar donde estemos podemos emprender el vuelo y salir al mapa del mundo, a través del que podemos acercarnos a cada isla y visualizar un escueto informe que nos ayuda a detectar en qué lugares se encuentran los cofres que aún no hemos encontrado. Eso sí, hay que destacar que, realmente, dicho mapa no da demasiado pie a la investigación y apenas se emplea para cambiar de zona.

Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes

Sin lugar a dudas, los momentos más gratificantes del juego tienen lugar en las mazmorras, que gozan de un diseño más inspirado que los entornos exteriores a pesar de que avanzar a través de las mismas no supone ningún desafío. Sin embargo, la existencia de varios rompecabezas y la necesidad de encontrar una llave o accionar un mecanismo que nos permitan seguir explorando aporta cierta frescura a la —como ya hemos dicho— insípida exploración en campo abierto. Además, no conviene olvidar que al final de cada mazmorra nos espera un jefe final que poco o nada tiene que ver con los enemigos simples; estos jefes suelen proponernos lo que podríamos definir como combate-puzle y nos obligan a estudiar el escenario, aprender los movimientos del enemigo y permanecer atentos a todos los detalles.

Ideal para los más pequeños de la casa

'Dragones: El amanecer de los nuevos jinetes' es un título que difícilmente logre saciar a cualquier jugador que cuente con cierto bagaje tanto en los videojuegos de aventura como en cualquier exponente del RPG de acción. No obstante, el objetivo de Climax Studios no es otro que cautivar a los más jóvenes y es precisamente aquí donde debemos ser justos con el título que tenemos entre manos. Porque no todos los juegos están pensados para las grandes masas ni tienen por qué ofrecer una propuesta pensada para los más experimentados. Estamos ante una aventura reminiscente de un mito como es 'The Legend of Zelda' en la que los más pequeños deben tratar de resolver puzles, explorar en busca de objetos y hallar el modo de acabar con los originales jefes finales que les esperan al final de cada mazmorra. Un conjunto sólido y bien equilibrado, que cuenta con la licencia de una de una de las películas —basadas en los libros de Cressida Cowell— de moda. Un videojuego perfecto para hacernos reflexionar y reivindicar que todos tenemos el mismo derecho a jugar.

Recordad que además del juego, si os quedáis con ganas de ver dragones tenéis el estreno de 'Cómo entrenar a tu dragón 3' a la vuelta de la esquina: el 22 de febrero en cines.

7,0

Lo mejor:

- Ideal para los más jóvenes que quieran probar un simpático RPG de acción.

- Los jefes finales, interesantes y variados.

- Las mazmorras no están nada mal.

Lo peor:

- Los coleccionables están muy desaprovechados.

- La exploración de entornos abiertos, poco inspirada.

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