REVIEW

Análisis de 'Diablo III: Eternal Collection' para Nintendo Switch: Lleva el infierno contigo

El afamado y aclamado título de Blizzard llega a Nintendo Switch para librar, nuevamente, una batalla épica.

Por Raúl Manero 10 de Noviembre 2018 | 10:12

En el tiempo de vida que lleva Nintendo Switch, la consola de Nintendo nos ha acostumbrado a regalarnos espectaculares videojuegos exclusivos, pero lo cierto es que también se ha convertido en el hardware idóneo para redescubrir títulos que se nos hayan quedado en el tintero o, incluso, volver a disfrutar de una forma distinta de nuestras aventuras favoritas. Uno de los últimos títulos en subirse a la ola ha sido 'Diablo III: Eternal Collection'; el título de Blizzard que después de haber pasado por PC, Xbox One y PS4 por fin da el salto a una consola de la compañía de Kioto.

Esta flamante reedición de 'Diablo III' se puso a la venta el pasado 2 de noviembre y, después de haber vuelto a defender el mundo de Santuario de los demonios, os traemos nuestras impresiones finales sobre un juego que, de por sí, ya ofrece una experiencia increíble.

Juega una y otra vez

El mal nunca duerme. Esta breve frase, que estamos cansados de ver y oír en cómics, películas o series refleja a la perfección la fórmula de 'Diablo'. En todo momento podremos combatir sin cesar contra los demonios que habitan todos los rincones del mundo de Santuario; para ello tendremos la opción de poder modificar los ajustes de dificultad (consiguiendo un reto más complicado o accesible), disfrutar de su espectacular campaña con cualquiera de los siete personajes, buscar la combinación de habilidades de combate ideales, etcétera. Esto es solo un pequeño delante de todo lo que podemos hacer, ya que 'Diablo III' nos invitará a realizar largas sesiones de farmeo, una acción que nos recompensará con la posibilidad de ampliar y mejorar nuestra colección de objetos (equipo y armamento), explorar cada una de las mazmorras del juego, llevando a cabo los desafíos y, por último, participando en las distintas temporadas del juego.

Como veis, quien se aburre es porque quiere; más todavía si tenemos en cuenta que la 'Eternal Collection' no solo incluye el juego base, sino que también podremos disfrutar de la expansión 'Reaper of Souls', la inclusión del personaje Nigromante (que se estrenó en 'Rise of the Necromancer') y contenido exclusivo de 'The Legend of Zelda'. Concretamente, podremos conseguir la armadura de Ganondorf (el villano icónico de la serie), unas las especiales, un estandarte de Link, un marco de la Trifuerza y una nueva mascota, el cuco. Pequeños detalles que no tienen una influencia importante en el juego, pero que todos los fans de la serie agradecerán.

Pero Blizzard también ha pensado en los jugadores más veteranos permitiendo que podamos disfrutar del modo Aventura desde un inicio. De este modo, no será necesario que completemos la campaña antes de adentrarnos en el temible abismo infernal que suponen las fallas.

Aquí también juega un papel importante el multijugador, y nos vamos a centrar en la experiencia local. Como ya nos ha demostrado Nintendo en numerosas ocasiones, uno de los grandes alicientes de Switch es sacar los Joy-Con para compartir nuestro momento de ocio con un segundo jugador, y 'Diablo III: Eternal Collection' no es una excepción. El trabajo hecho por Blizzard para adaptar el juego te sorprende a cada instante, y buena muestra de ello es lo cómodo que resulta jugar con el pequeño mando de la consola. Partiendo de la base de que no es la mejor alternativa posible, el mapeado de botones funciona a la perfección y resulta bastante cómodo. Si a ello le sumamos lo bien que funciona la cámara fija en todo momento, esto hará que no nos perdamos ni el más ínfimo detalle de lo que ocurre en el campo de batalla.

Aunque desafortunadamente, si las dos personas que compartís la sesión de juego en una misma consola queréis jugar junto a otros dos usuarios tendréis que cumplir una pequeña condición. Las dos cuentas de la pareja que en local deben contar con una suscripción activa a Nintendo Switch Online; solo que uno de los dos no la tenga activa os obliga a jugar en solitario (o en compañía de dos jugadores más en local).

Nintendo Switch sigue sorprendiéndonos

Pasan los meses, se suceden los lanzamientos y la consola de Nintendo no deja de sorprenderme con el nivel de acabado gráfico que es capaz de conseguir. Cierto es que estamos hablando de una reedición de un videojuego publicado en 2012, pero no por ello debemos escatimar en elogios hacia el trabajo hecho con este port. 'Diablo III: Eternal Collection' tiene un acabado general realmente espectacular y, aunque no llega a alcanzar una resolución de 1080p, en modo TV nos muestra una imagen tremendamente nítida (con algunos pequeños dientes de sierra) que funciona a 960p. Obviamente, si jugamos en modo portátil la resolución se ve afectada y esta cae hasta los 720p, aunque el juego sigue luciendo realmente bien.

Tan o más importante es el framerate, y aquí el título de Blizzard funciona a 60 fotogramas por segundo, ya que la fluidez es un aspecto clave que ayuda a disfrutar todavía más de la ágil jugabilidad de 'Diablo'. Los que hayáis jugado con anterioridad a la serie sabréis que es habitual encontrarnos con multitud de enemigos con los que combatir simultáneamente, del mismo modo que nos cansaremos de ver explosiones y todo tipo de efectos visuales; nada de esto hace que se resienta el rendimiento. El único momento que hemos podido apreciar algún leve problema puntual es al jugar cooperativamente en modo portátil.

Si hay un pequeño pero que pueda achacarse a esta adaptación de 'Diablo III: Eternal Collection' tiene que ver con el juego portátil. Concretamente se trata de un breve problema con las fuentes de textos, ya que algunos de ellos se muestran con un tamaño muy reducido, lo cual hace que no sea muy cómodo a la hora de leerlos. Por suerte el juego cuenta con un excelente doblaje al castellano, algo que nos permitirá seguir el hilo perfectamente, aunque en algunos momentos optemos por no leer los subtítulos. Eso sí, al parecer la versión física requiere que descargar las voces en nuestro idioma para poder disfrutar de ellas.

Conclusioens

En definitiva, la versión para Nintendo Switch de 'Diablo III: Eternal Collection' es una adaptación fantástica del fantástico videojuego de Blizzard, una versión que llega no solo con el juego base, sino también con la expansión 'Reaper of Souls' y el pack 'Rise of the Necromancer'. En total, siete clases, cinco actos y multitud de temporadas completas que nos permitirán disfrutar machacando demonios durante decenas de horas, repitiendo así un ritual que hemos podido llevar a cabo desde el año 2012 tanto en PC como en otras videoconsolas. Sin embargo, la serie de Blizzard parece haber encontrado un lugar ideal para instalarse en la consola híbrida de Nintendo, ya que la posibilidad de disfrutar 4 jugadores en cooperativo en cualquier rincón del mundo es una auténtica delicia que permite sacarle el máximo partido a 'Diablo III'.

Además, todos aquellos que os animéis a disfrutar de 'Diablo III: Eternal Collection' podréis disfrutar de un contenido adicional, en forma de guiño, a la legendaria franquicia 'Zelda'. Por ejemplo, podremos portar la icónica armadura de Ganondorf. El rendimiento del juego, tanto en modo portátil como en sobremesa es realmente bueno, aunque algunas fuentes de texto resultan incómodas de leer, en la pantalla de la consola, debido a su reducido tamaño. Del mismo modo, tampoco tiene el más mínimo sentido que la versión de Switch sea más cara que la del resto de plataformas, la única explicación es que quieran aprovecharse de los jugadores rezagados que todavía no han disfrutado de 'Diablo III'.