MANDO O RATÓN

Análisis de 'Pathfinder: Kingmaker' para PlayStation 4, rol de mesa con el mando

Un mundo de roleros para roleros. Con todo lo que ello conlleva, para bien y para mal.

Por Manu Mora 25 de Agosto 2020 | 20:00

El juego de 'Pathfinder: Kingmaker' pega el salto a consolas y nosotros os traemos el análisis de su versión de PlayStation 4. Una versión que, ya os adelantamos, consigue que la interfaz y el control sean bastante asequibles y para nada liosos pero que no soluciona algunos de los problemas del juego, aún en PC.

Nos adentraremos en un mundo de rol puro, con todo lo que ello conlleva. Para bien, la ambientación, el sistema y el trasfondo. Para mal, la densidad las limitaciones y el propio sistema (en algunas ocasiones).

Con esto sobre la mesa, hablemos tranquilamente de qué trae este juego y para quién está enfocado.

Empezar puede costar

'Pathfinder: Kignmaker' bebe directamente de títulos como 'Baldur's Gate' o, más recientemente, la saga 'Divinity: Original Sin'. Es un juego que busca trasladar una experiencia rolera de una sesión de mesa a una pantalla. Tanto las cosas buenas como las malas. Y es aquí donde vamos a encontrar sus mayores virtudes y sus más peligrosos contratiempos.

El título nos meterá de lleno en un mundo de fantasía con un personaje que nos podremos crear nosotros mismos o que podremos elegir de entre los que nos ofrecen. Desde luego, si quieres aprovechar la experiencia completa te recomiendo que te crees uno, así no estarás ligado a ninguna trama oficialmente y podrás ver muchas de ellas desde una distancia neutral muy interesante.

Sin embargo, sí que es cierto que crearte un personaje desde cero puede resultar muy tedioso si no estás familiarizado con Pathfinder. Atributos, clases, habilidades, estadísticas... El juego traslada el lápiz y el papel con mucho cuidado pero con la sensibilidad y empatía de un pepino de mar. Es decir, que no hay tutorial.

Si quieres hacerte algo por tu cuenta y no sabes de Pathfinder, te va a tocar leer, leer, leer y leer otra vez. Incluso es posible que tengas que recurrir a información de fuera del juego para entender algunas cosas. Y esto es realmente algo que ya puede echar para atrás a muchos nuevos jugadores. Y es que recordad que Pathfinder nace de la versión 3.5 de Dungeons & Dragons que, precisamente, no es la más sencilla de todas.

Si optas por coger un personaje ya creado, te saltarás toda esta primera parte. Pero no te confundas. Va a seguir siendo igual de complicado todo si no sabes de qué va este universo.

Leer es maravilloso... a veces

La aventura de 'Pathfinder: Kingmaker' se desarrolla rápidamente nada más que empezamos a jugar. Pero no te equivoques, el juego puede durarnos entre 80 o 100 horas, depende de lo que explores o pares el ritmo del mismo.

Nos vamos a encontrar con un universo rico, vivo, con mucho trasfondo y mucha magia de por medio. Sin embargo el problema es el mismo que el que hemos visto en el selector/creador de personajes: nos introducen en ella sin filtro.

La trama se empieza a desarrollar rápidamente sin que nos dé tiempo a acostumbrarnos. Nombres de lugares, organizaciones e incluso personajes aparecerán por nuestra pantalla sin pausa.

Para los que se pierden con facilidad habrá un sistema de códice con el que podremos explorar todo lo que hay detrás de esos conceptos o lugares. Quiénes son, cómo se organizan, qué hacen... Realmente es un trabajo muy importante el que han hecho para que todo en este mundo tenga sentido y esté hilado.

El problema es que si quieres enterarte de algo mínimamente y eres novatillo, es muy probable que pases más horas leyendo que en 'Persona 5 Royal'. Y eso ya es decir.

Además, para más inri, hay un problema importante en esta versión y, para mi juicio, es uno de los más graves que tiene. La interfaz sigue estando adaptada demasiado a la visión de PC y esto implica que elementos como el texto están pensados para una distancia más corta que la que se suele tener en una consola.

El resultado es que muchos de estos textos que tendremos que leer, además de en inglés, estarán en un tamaño un poco pequeño. Por lo tanto, la lectura no se hace precisamente amena y entretenida en muchas situaciones.

Un sistema de juego trabajado

Conforme nos adentramos en la historia de 'Pathfinder: Kingmaker' iremos viendo cómo el sistema del juego original está perfectamente plasmado en el título. La evolución de personajes, sistema de combate, reglas... en general todo se ha adaptado bastante bien. Y es un verdadero gozo una vez le has pillado el tranquillo.

En este sentido, no cuesta tanto hacerse con los controles del sistema como con el universo en el que nos encontramos. Un par de consejos en las primeras pantallas nos ayudarán a identificar los elementos básicos del combate... pero poco más.

No hay tutorial para explicarnos las fichas, las habilidades, los rangos o demás elementos del combate. Todo tendremos o que leerlo o que aprenderlo por nosotros mismos.

Por suerte, como he dicho antes, la adaptación del control de PC a consola se ha hecho bien, y es algo que me sorprende, sinceramente. Es difícil conseguir un control con un mando que sea fácil e intuitivo cuando viene de un teclado y un ratón. Pero en esta ocasión se disfruta bastante bien.

Sí que es cierto que, para mi gusto, el sistema original es mucho mejor porque te permite un control estratégico bastante más sencillo y rápido que con el mando. Pero teniendo en cuenta que podemos parar la acción cuando queramos y gestionar con tranquilidad nuestras posibilidades, los problemas se reducen en este sentido.

Aun así, cuesta un poco cuando la cosa se vuelve loca y empiezan a atacarnos desde todos los frentes pero la experiencia no es tan agobiante como la que comentamos al principio del análisis.

Hay un punto particular donde la jugabilidad toma un rumbo innovador y es en la gestión de nuestro propio territorio. Nos vamos a encontrar, de golpe y porrazo, con un "minijuego" de gestión que si bien no es un 'SimCity', cumple bastante bien.

Posiblemente es algo que nos dará muchas horas de juego ya que no solamente consiste en la gestión interior. También hay muchos elementos que nos harán tener que fijarnos en los alrededores de nuestro territorio ya que las alianzas, pactos y tratos comerciales nos pueden hacer la vida más fácil... o imposible.

Ambientación y mundo

Sin duda alguna, si hay algo que destaca en 'Pathfinder: Kingmaker' es el mundo que nos traen y su ambientación. Pese a que los escenarios no son espectaculares y que algunos se repiten con demasiada frecuencia, lo cierto y verdad es que el mundo que nos plantan por delante está lleno de vida y de lore.

Como os dije al principio, todo eso que nos puede abrumar al principio de la historia, con tanto texto, tantos apéndices, tantos nombres y demás, cuando te metes de lleno es una verdadera gozada.

Cómo se hila, cómo se cuenta, cómo se disfruta... Es un juego denso para aquellos que no son roleros, pero para los que disfrutamos con los mundos creados es una maravilla.

El doblaje que nos llega está en inglés y consigue meterle un poco de vida al título aunque no es nada que no hayamos visto ya antes. Es un doblaje neutro que aporta un poco de personalidad pero que no es la guinda del pastel, ni mucho menos.

En cuanto a la banda sonora, nos vamos a encontrar con un poco de todo. Sí que es cierto que en este tipo de juegos la mayoría de las melodías son más de acompañamiento que de otra cosa y, precisamente por esto, acaban pasando algo más desapercibidas. Pero hay algún que otro tema que posiblemente os resuene en la cabeza un poco más de tiempo del que pensáis.

Conclusiones del análisis de 'Pathfinder: Kingmaker'

'Pathfinder: Kingmaker' consigue traernos una experiencia rolera a consolas muy interesante. No innova en nada pero lleva muy bien todo lo que toca. Minipunto adicional por el tema de la gestión de recursos y del territorio que llevamos en medio del juego. Me sorprendió y me gustó bastante.

El sistema de batalla es profundo y complicado, igual que su historia, lore y trasfondo. Pero está muy bien documentado. Por desgracia, entra demasiado rápido a los jugadores y puede asustar a los novatos o a los que conocen poco de este mundo.

Quizás antes de meterte en 'Pathfinder: Kingmaker' deberías de explorar un poco el universo y el juego de rol porque si no lo más seguro es que acabes perdiéndote demasiado.

¡Ah! Y practica inglés. Te va a hacer falta.