REMASTERED

Análisis de 'Crysis Remastered' para Xbox One, de vuelta al nanotraje

Crysis fue uno de los hitos gráficos durante la década pasa, y hoy analizamos su paso a la actual generación

Por Fco Javier Castro 25 de Septiembre 2020 | 17:30

Rondaba el año 2007, un año plagado de grandes lanzamientos que marcarían el devenir de toda una generación, en especial en el género shooter en primera persona, cuando un título aterrizaba en la plataforma de PC y conseguía alzar los estándares gráficos, casi hasta el punto de parecer que había una nueva generación de por medio. Aquel juego no solo era demandante para las especificaciones de los PC de la época, también era capaz de implementar algunas de las herramientas más avanzadas del mercado, así como un sistema de físicas sin parangón que conseguía congelar a las computadoras más polivalentes del momento. Ese juego se llamaba 'Crysis', y había sido producido por el estudio Crytek. Trece años más tarde, la compañía ha decidido relanzar aquel hito gráfico, de la mano de Saber Interactive, para los sistemas de sobremesa en forma de remasterización, con algunos resultados que, podrían considerarse controvertidos. ¿Queréis saber el resultado a la pregunta más evidente? Pues acompañadnos en este análisis.

Un shooter moderno, algo añejo

'Crysis Remastered' recupera el gunplay del 'Crysis' original y nos propone volver a enfundarnos el nanotraje con sus características habilidades. Durante los días de su debut, era uno de los primeros FPS que proponía una jugabilidad más moderna, algo que daba un paso mas allá, e incluía algunas mecánicas jugables que daban un paso al frente y proponían algo más que el disparar con el arma desde la perspectiva en primera persona. La campaña del juego nos lleva a visitar una isla donde existe un conflicto oculto entre los Coreanos y los Estados Unidos de America donde, a todas luces, está ocurriendo algún tipo de evento inusual y por lo tanto, está en juego la autoridad de poderes de ambos estados.

A lo largo de las diversas misiones iremos desentramando una historia que nos llevará a descubrir, y luchar, contra una raza alienígena, por lo que el combate no está limitado simplemente a batallar contra los soldados Coreanos. El nanotraje nos proporciona ciertas habilidades como el endurecimiento para soportar el impacto de las balas o el camuflaje, con el que podemos acceder a la invisibilidad para pasar desapercibidos. Además, disponemos de super fuerza para agarrar cualquier objeto de tamaño medio y lanzarlo, y para someter a los enemigos aferrándolos y lanzándolos con fuerza. A esto hay que sumarle el super salto y el spring. Todas estas acciones consumen la energía del traje, por lo que tendremos que estar atentos a dicha barra de energía para no quedar expuestos. Una vez nos hayamos quedado sin energías deberemos esperar unos segundos hasta que se recargue para volver a la acción.

El gameplay se entiende perfectamente bien, y es que durante años han aterrizado multitud de shooters con mecánicas modernas, por lo que en este sentido no pilla a nadie por sorpresa. No cabe duda de que todas esas mecánicas sentaron en su día como un soplo de aire fresco, pero hoy incluso puede llegar a sentirse algo desactualizado debido al ritmo, mucho más lento y pausado, que el de sus congéneres que comparten género. Nosotros creemos que, una vez la novedad ha dejado de serlo, el fondo de armario que le queda a este 'Crysis Remaster' tiene más que ver con algunos de sus aspectos técnicos que consiguieron definir en su momento lo que se postulaba como un ingenio técnico.

Una selva, un escenario por explorar, un lugar por arrasar

Una de las cosas que hizo grande a 'Crysis' y que sigue siendo espectacular en este 'Crysis Remastered' es el sistema de físicas del juego y los amplios escenarios. La historia transcurre, como ya hemos comentado, en una isla tropical, la cual está desbordada por la vegetación. Lo cierto es que sigue quedando impresionante que nuestros disparos afecten a todos los árboles y estos caigan derribados, y no solo es que caigan derribados, es que quedan cercenados justo en el lugar que les disparamos. Las hojas de nuestro alrededor también se ven afectadas, tanto por el fuego como por el contacto directo con nosotros, enemigos o vehículos. Además, prácticamente todas las estructuras humanas también son afectadas por el fuego, y caen derribadas tras recibir castigo. Las físicas además afectan al gameplay, e incluso es posible morir si nos caen encima escombros o incluso algún gran árbol. Todo esto, al fin y al cabo, es interacción con el escenario, por lo que es algo que sigue llamando mucho la atención.

Otro aspecto que nos ha gustado es la inteligencia artificial de los enemigos humanos. Éstos, a diferencia de otros títulos de corte similar, tienen muchos patrones y se mueven por los escenarios con cierta lógica. De ese modo veremos que nos acometen con granadas para hacernos salir de la cobertura, o bien disparan al aire para probar suerte si no nos localizan porque estamos camuflados con la invisibilidad. Son aspectos que, aún con sus 13 años, siguen sorprendiendo y siendo bastante buenos.

Una remasterización mal llevada

Toda remasterización busca ofrecer la experiencia original en unas mejores condiciones. En el caso que nos atañe, nos atreveríamos a decir que estamos ante un juego muy poco trabajado. 'Crysis' fue todo un portento en el momento de su lanzamiento allá por el año 2007, pero hay que reconocer que a día de hoy es un juego que ha sido claramente superado. El problema pues, es que la remasterización no aporta prácticamente nada, ya que se le han añadido algunas opciones gráficas que están muy mal llevadas.

'Crysis Remastered' ofrece tres opciones gráficas. Por un lado tenemos el modo Calidad, que ofrece resoluciones de 2160p en Xbox One X y 1800p en PS4 Pro. Cabe señalar que este análisis ha sido realizado en la plataforma Xbox One X. En el caso de la consola de Microsoft, en el modo Calidad, 'Crysis Remastered' muestra una calidad e imagen más nítida, pero sufre de manera alarmante bajados continuas de FPS. Otro de los problemas que acarrea esta opción es que también sufre de tearing, algo que se vuelve bastante molesto cuando giramos la cámara. Para finalizar también hemos notado carga de texturas tardías. Es una opción bastante mal llevada.

Otra opción gráfica es el modo Rednimiento, donde el frame rate intenta constantemente ofrecer 60 cuadros por segundo. Debemos decir que esta opción es la que menos problemas arrastra. Aún así, la resolución, como es habitual, es mucho menor que en el modo Calidad. El problema es que el título no se mantiene en 60 frames por segundo, y en incontables ocasiones notaremos esas bajadas de FPS tan molestas.

Finalmente tenemos el modo Ray Tracing. No podemos arrojar luz sobre cómo se ve en la versión de PS4 Pro, pero en el caso de Xbox One X, esta opción les ha quedado tremendamente mal. Por lo que tenemos entendido, es algún tipo de fallo o problema, y supuestamente será arreglado vía parche. En cualquier caso, en el momento de realizar este análisis, el modo Ray Tracing, cuando no se rompe, porque hay ocasiones que se crea una distorsión de pantalla que duplica la imagen, se ve mucho más borroso, puesto que desciende a 1080p y a 30 frames por segundo. En realidad no podemos apreciar la mejora, porque como decimos, hasta el momento el modo arrastra algún tipo de fallo que torpedea la imagen por completo. No hay mucho más que decir aquí, se ve terriblemente mal.

Conclusiones

Teniendo en cuenta que 'Crysis Remastered' sale a la venta a un precio reducido de unos 20 euros, es una buena oportunidad para experimentar la experiencia original desarrollada por 'Crytec'. En cualquier caso, no podemos recomendar su adquisición a aquellos que ya disfrutaron del original puesto que no ha cambiado en absolutamente nada. Como decimos unas líneas más arriba, la excusa para adquirir una remasterización suele ser las mejoras gráficas y un mejor rendimiento, pero en este caso, es que el juego no aporta prácticamente ninguna mejora, y además su rendimiento deja mucho que desear en varios aspectos, llegando a ser una experiencia incompleta e incluso poco satisfactoria.