'Dragon Ball Super': Jiren es un personaje aburrido y cliché

'Dragon Ball Super': Jiren es un personaje aburrido y cliché

EPISODIO 127

'Dragon Ball Super': Jiren es un personaje aburrido y cliché

Por Juan José Cintas 'chibisake'

El 19 de Febrero 2018 | 09:01

El episodio 127 de 'Dragon Ball Super' nos ha permitido por fin conocer a Jiren como personaje y no como luchador. Sin embargo es aburrido y cliché.

El pasado fin de semana se emitía en Japón el episodio número 127 de 'Dragon Ball Super', uno de los últimos episodios de la saga de la supervivencia universal, y probablemente también uno de los últimos de la serie. Si bien hemos presenciado una vez más cómo se repetía el mismo patrón que en los últimos episodios mostrados para justificar la retirada del escenario de algún luchador, también ha sido un momento muy importante que nos ha permitido descubrir más sobre el pasado del personaje que más hype ha levantado de la serie: Jiren. Dicho esto, quedáis advertidos de que el texto incluye opiniones y spoilers sobre el episodio.

Jiren Dragon Ball Super

Tal y como comentaba, el episodio 127 ha dibujado por fin el pasado de Jiren, su trasfondo y sus motivaciones para estar en esta competición, así como alcanzar esos niveles de fuerza. Una historia que nos habla de un niño que perdió a sus padres a manos de un personaje malvado y que, desde entonces, decidió entrenar y ser fuerte para derrotar al responsable de su desgracia. A la hora de enfrentarse nuevamente al mal, pierde a su maestro, a varias amistades y la confianza en aquellos supervivientes que decidieron desertar.

Jiren, el justiciero oscuro

Si juntamos esta nueva información que llega de sopetón en unos pocos minutos y la comparamos con todo lo que hemos visto sobre el personaje se aprecia que la historia de Jiren es la de un héroe -o más bien antihéroe- sumido continuamente en la desgracia y la decepción personal, un individuo que, para protegerse a sí mismo, forja una personalidad apática y una mirada fría pese a la continua persecución de la fuerza absoluta. Es evidente que Toei ha tomado como referencia al superhéroe americano más humano de todos, Batman, para construir a Jiren, una construcción basada en la referencia u homenaje que ha pretendido enriquecer la figura del personaje que más admiración ha despertado en muchos fans de Dragon Ball. Las referencias a Batman no terminan aquí, ya que con todo lo que hemos descubierto en el episodo 127 entendemos por qué el dios de la destrucción del universo 11 tiene un aspecto bufonesco -al igual que el Joker o Guasón- y que su ángel asesor tiene dos coletas al más puro estilo de la nueva Harley Quinn.

Batman

Por desgracia todo eso queda en papel mojado cuando se ve el episodio. Las expectativas en torno a Jiren, infundadas por la propia Toei, han sido tan grandes que este episodio, destinado a dejar atrás al luchador y mostrarnos por primera vez al personaje, ha sido una completa decepción. La manera en la que se narra y describe su pasado es tan sumamente repentina, breve, aburrida, superficial y pobre que al final no se logra producir el impacto esperado con un personaje que apenas ha hecho nada en la saga salvo pegar un par de puñetazos y frases. La excusa de que haya sido un completo gato de porcelana era verlo estallar, descubrir su pasado y sus motivaciones, pero Toei ha preferido tratar estos últimos episodios como si fueran pequeñas OVAs donde todo se abre y cierra en cada episodio de manera fugaz y caótica. Al final, la inmerecida muerte de C-17 ha terminado por eclipsar la figura y las expetativas por Jiren, pero esta escena también ha sido mostrada de manera muy apresurada, hasta el punto de ver a C-18 como la única afectada por su muerte, que no derrota. Hola Krilin, ¿sigues ahí? Tu mujer ha presenciado la muerte de su hermano y ni siquiera te dignas a moverte. Ni la excusa de "es la cultura japonesa y hay que comprender que allí las relaciones matrimoniales son distintas" va a salvar esta enorme metedura de pata.

Jiren es aburrido, igual que esta recta final de la saga, muy por debajo de otras como la de Goku Black. Rey Piccolo, Freezer, Célula y hasta Majin Boo han ofrecido mucho más al espectador y a sus rivales que este alienígena con esteroides. Al final no deja de ser el Goku del universo 11, solo que con una historia de abandonos y desconfianza en el prójimo. Goku ha perdido muchas veces, y aun así ha recibido el apoyo de sus compañeros a la vez que ha perdonado la vida a aquellos rivales que terminaron por convertirse en aliados y amigos. Esta situación es un manido y poco elaborado recurso que no sirve más para hacer lucir al héroe y humillar al rival. Sin embargo queda torpe y desafortunada cuando lo que pretendes es que el rival luzca e impresione.

Dragon Ball

C-17, el verdadero héroe del episodio 127

Esta recta final de 'Dragon Ball Super' se ha convertido en una completa decepción por razones como estas, que no son ni mucho menos las únicas. La sensación de que todo transcurre de manera apresurada y torpe se repite episodio tras episodio, con que aparecen y desaparecen según le convenga a quienes construyen las escenas, como si el tiempo se parara para todos salvo para los que están luchando. Esperemos que al menos Toyotaro, quien se encarga de adaptar al manga y ampliar todo lo que ocurre en el anime sepa mejorar este estropicio.

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