Por qué no debería irse Amelia Folch de 'El Ministerio del Tiempo'

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Por qué no debería irse Amelia Folch de 'El Ministerio del Tiempo'

Por Sara Menéndez Espina

El 10 de Julio 2017 | 17:00

Aura Garrido se ha despedido por ahora de 'El Ministerio del Tiempo', reflexionamos sobre la importancia del personaje de Amelia Folch y de cómo vamos a superar su marcha.

Cualquier persona seguidora de 'El Ministerio del Tiempo' sabe lo que significa Aura Garrido en la serie. Su personaje, Amelia Folch, es el rostro que te viene a la cabeza cuando escuchas el nombre de la serie, y no es para menos. Ahora se despide, en un principio temporalmente, de esta producción y los fans estamos desolados. No obstante, lejos de reprochar este hecho, queremos recordar con cariño qué nos aportó Amelia y qué esperamos para el futuro, al menos el final de esta tercera temporada. ¿Supone esto un bajón para 'El Ministerio del Tiempo'? ¿Se suma a una disminución de la audiencia y será un final fatal? ¿O ocurrirá como con Julián (Rodolfo Sancho), que pensamos que Pacino (Hugo Silva) nunca podría llenar ese vacío y al final nos han gustado los dos por igual?

El Ministerio del Tiempo

Cuando la curiosa patrulla de 'El Ministerio del Tiempo', Amelia, Alonso y Julián, empezaron su andadura por las puertas del tiempo, teníamos tres personajes bien diferenciados. Alonso, un cómico soldado del siglo XVI al que todo en el siglo XXI le resulta de lo más novedoso e inverosímil. Julián, un hombre de barrio, serio, con chascarrillos constantes, pero apasionado y atormentado por su pasado. No sigue las normas, pero todo lo hace con buen corazón. Por su parte, Amelia era una mujer única en su época, la primera mujer en acudir a la Universidad, culta, cumplidora, responsable y asertiva. Pacino vino después a continuar el papel de romper las normas como Julián, pero éste marcado por su trabajo como policía en los años ochenta: ¿quién jugaba limpio en esa época?

Amelia es el alma del Ministerio porque...

Hay muchas razones por las que echaremos de menos a Amelia Folch, además de por el carisma que desprende Aura Garrido, por lo bien que se llevaba con sus compañeros de patrulla y por momentos irrepetibles en estas temporadas de serie. Pero destacaremos los motivos que más nos van a pesar:

El Ministerio del Tiempo

1. Lo sabe ¡todo!

¿Por qué Amelia, sin ser la que nos ofreciera las carcajadas, ni la que protagonizara las disputas con los jefes, era un personaje tan especial? Primero, porque su amplia cultura y conocimiento de las épocas previas, sobre todo en lo que respecta a la literatura, era primordial para ayudar a sus compañeros a entender la época en la que se encontraba, y saber cómo actuar. Y no sólo a ellos, a los espectadores también nos daba grandes lecciones de historia, uno de los puntos fuertes del Ministerio.

Era capaz de pasar desapercibida en cualquier época, hablar cualquier idioma, etc. Un personaje excelente para cualquier momento temporal.

2. Es una mujer pionera y un ejemplo a seguir

Por otro lado, su nieta lo decía al final de la primera temporada, Amelia fue la primera mujer en ir a la Universidad en su época. Pese a las trabas sociales y el empeño de su madre porque se dedicara a sus labores de mujer, Amelia tenía pasión por los libros y la literatura, y se enfrentó a todos los prejuicios para estudiar. En el último capítulo de la mitad de la temporada 3, veíamos cómo su madre le echaba en cara que no le iba a dar nietos, porque ya estaba siendo demasiado mayor para buscar marido. Bajo ningún concepto Amelia quería estar al mando de un marido, quería ser libre, cultivarse, trabajar...

El Ministerio del Tiempo

3. Nos encantó su affaire con Lope de Vega

Lope de Vega (Víctor Clavijo) es uno de nuestros personajes históricos favoritos. Tal exitosa fue su primera aparición en la serie, que le hemos visto en otras ocasiones, y no es para menos. Se ha reflejado a la perfección su carácter mujeriego y embaucador, y la propia Amelia quebrantó las normas del Ministerio, y también las de la historia misma, acostándose con el célebre escritor. Desde entonces, una cortés amistad les ha permitido seguir en contacto cuando la misión requería volver a la época de Lope.

No sólo se saltó las normas en esta ocasión, sino que al final de la temporada 1, cuando Julián quiso ir a salvar a su difunta esposa, Amelia decidió ayudarle.

4. No siempre se mantiene impasible

En la temporada 3 de 'El Ministerio del Tiempo', veíamos cómo Alonso y Amelia caían bajo el influjo de los habitantes de un pueblo que, a partir de envenenar el agua de la zona, incluían en la cognición de los demás. Mientras Pacino se mantuvo al margen por no haber bebido, intentaba comprender por qué sus compañeros no querían irse de allí y encima se comportaban de una manera tan extraña. Normalmente pensaríamos que la intachable Amelia tendría que "cuidar" de Alonso y Pacino, pero vimos que este personaje también es humano y cae en trampas de este tipo.

El Ministerio del Tiempo

5.Casi siempre tiene que poner ella orden

La terquedad de Alonso y la impulsividad de Pacino a veces la han hecho tener que enmendar sus errores, como en el episodio 3x06. Pero, sin duda, uno de los momentos clave donde la hemos visto poner de vuelta y media a dos hombres tozudos ha sido en ese mismo episodio, en una de las escenas más divertidas que he visto en la serie. Lope de Vega y Cervantes se encontraban en una acalorada discusión, a punto de golpearse con unos blandos y quebradizos cirios (sí, muy acalorada...) y ella les tuvo que echar una buena riña porque le frustraba que dos hombres que llegaron a donde ella nunca podría por la falta de libertad que tenía, no fueran capaces de convivir en la gloria.

6. Sufría por su presente y su futuro, y nosotros sufríamos con ella

Amelia es una persona fuerte ante las dificultades en las misiones, pero muy sensible en sus vivencias personales. Cuando entró en el Ministerio, la vimos acudir a ver su propia tumba. Después, cuando Irene le dejó una foto de su futuro con Julián, se sentía atormentada por el miedo a ese futuro, pues si sólo habían fingido que se casarían para permitirle tener más libertad, ¿por qué acababan teniendo un bebé? ¿Y la nieta que conoció en la Residencia de Estudiantes?

En este capítulo de despedida viajó a su propia época, donde se reencontró con momentos felices del pasado, pero con un gesto amargo en su cara. La falta de libertad y el miedo a tener que llevar una vida que no desea siempre angustió a Amelia, pero finalmente han confluido su necesidad de quedarse en su época con la oportunidad de llevar ella misma la empresa familiar.

El Ministerio del Tiempo

¿Qué nos depara 'El Ministerio del Tiempo' sin Amelia?

Sustituta total o personaje que cubrirá su vació este tiempo, más corto o permanente, tenemos a la joven Lola Mendieta, interpretada por Macarena García. Sinceramente, pese a lo mucho que vamos a extrañar a Aura y Amelia, el personaje de Lola promete mucho. Su carácter serio, inteligente, desafiante y tenaz se mantiene en su juventud. Para ello, Macarena García está haciendo un papel extraordinario, y este personaje parece haber sido hecho para ella. Sabe mimetizarse a la perfección en Lola, y verdaderamente, se trata de un miembro del ministerio muy interesante. Hizo cosas en contra de la institución y de la propia historia, acordémonos de los nazis en la primera temporada, pero siempre ha ido de frente cuando ha tenido que decir: sí, he hecho estas cosas que están mal, pero estas otras no (como el tema de las fotografías). No nos extraña que, por eso mismo, el Ministerio recuperara a Lola, y consiga prevenir aquello que le creó tal desencuentro con sus ex-compañeros.

Por eso mismo, pensamos que 'El Ministerio del Tiempo' mantendrá la calidad a la que nos tiene acostumbrados, y nos hará seguir estando entusiasmados con cada nuevo capítulo. Esperamos la vuelta de Amelia, ya sea ocasional o permanente, pero creo que quedamos en buenas manos con la Lola de Macarena. No, no es ella, pero tendremos que ser positivos. Sin embargo, ¿podríamos superar que algún día nos deje Nacho Fresneda sin Alonso de Entrerríos?

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