DESTRUCTIVO

'Twisted Metal', El divertidísimo festival del caos en la carretera

La franquicia llega por fin a PlayStation 3 con todo el sadismo y la destrucción que puede caber en un Blu-Ray. Sweet Tooth ha vuelto.

Por Jesús Agudo 12 de Abril 2012 | 15:01

Admitámoslo, todos tenemos un pequeño sádico en nuestro interior al que le gustaría canalizar toda su ira de la forma más destructiva posible. Como tampoco es plan de convertirnos en asesinos en serie o locos pirómanos en la vida real, por suerte contamos con videojuegos como 'Twisted Metal' que nos ayudan a desestresarnos después de un largo día.

La franquicia exclusiva de Sony es quizás una de las sagas con más personalidad de sus consolas, aunque sea una algo desquiciada. El nuevo título desarrollado por Eat Sleep Play lleva a Sweet Tooth y compañía a la alta definición sin perder el humor sangriento de los anteriores.

La historia de 'Twisted Metal' nos presenta a Sweet Tooth, quien antes de convertirse en un despiadado payaso con pelo "on fire" era un padre de familia con esposa e hijos que le querían. Pero un día se le fue la pinza y acabó con todos menos con una, que le plantó cara. Su único sino en la vida es terminar lo que empezó.

Para ello se meterá de lleno en una serie de competiciones organizadas por Calypso, un misterioso hombre que disfruta viendo cómo gente que no tiene nada que perder se matan entre ellos con tal de llevarse el gran premio: cumplir el deseo que quieran. El de Sweet Tooth está claro: ponerle a su hija en bandeja de plata. Ya de por sí la premisa es retorcida.

Garaje abierto

Una vez nos hemos puesto en situación, comprobamos el garaje, que ya no tiene restricción por personajes. Una colección de vehículos extravagantes que van desde el camión de los helados del protagonista a jeeps de policía o gigantescos camiones, cada uno tiene sus pros y contras, y tendremos que aprender a utilizar cada uno con sabiduría e instinto de supervivencia. Contarán con tres características principales: velocidad, protección y capacidad de ataque. Cada coche tendrá ciertos puntos fuertes y alguna debilidad, como es el caso de un recién llegado: un helicóptero que, si bien se daña con mucha facilidad, cuenta con la ventaja de que es capaz de agarrar a los oponentes y lanzarlos desde el aire, causando muchos destrozos.

Aprender a sacarle el partido a algunos de ellos será bastante complicado, pero nadie dijo que crear el caos fuera fácil. De hecho, el modo más sencillo de juego que encontraremos será el normal, llegando al prácticamente imposible "twisted" si nos gustan los retos. Ya dentro del normal, nos veremos muy pronto repitiendo algunas misiones muy, muy complicadas. Algunos de los jefes finales serán absolutamente desquiciantes, al igual que ciertas partes de la historia que ni con la ayuda de un amigo seremos capaces de superar sin haberlo intentado unas cuantas veces. Las recompensas, como armas o piezas de cinemáticas, sabrán a poco tras el esfuerzo.

Los distintos escenarios aumentan en tamaño en el juego de PlayStation 3 y son muy vistosos y variados, con gráficos aceptables. Pero lo más importante, son tremendamente destruíbles. Tiraremos casas enteras, acabaremos con farolas, peatones, utilitarios, árboles... Cuando nos demos cuenta, todo a nuestro alrededor serán incendios, humaredas y grandes pilas de escombros. Esa posibilidad hace muy divertidas las partidas normalmente, y si no buscamos el caos puro en 'Twisted Metal' nos hemos equivocado de juego.

Cada misión tendrá unas reglas específicas que tendremos que seguir a rajatabla para acabar vivos y triunfar en nuestro sádico empeño. Entre ellas encontramos el depender de la posición de una zona de seguridad donde nuestra vida no vaya cayendo de forma automática, o llegar primeros en una carrera para hacer explotar al resto de oponentes. En este sentido, la variedad de mapas lo hace más interesante. A las típicas autopistas o centros de ciudades se añaden estadios llenos de trampas o parques de atracciones, todo es poco para Calypso y su sed de sangre.

Normalmente podremos escoger un coche principal y uno o dos de repuesto, que podremos cambiar en los puntos señalados del escenario cuando el nuestro esté para el arrastre. También habrá botiquines desperdigados y un camión "hospital" por si acaso. Contaremos con un arma principal, que tendrá dos posibilidades de ataque, y habrá toda una gama de cohetes de seguimiento, bombas lapa y demás artilugios en las carreteras. También escogeremos un arma secundaria, cuya colección irá aumentando a medida que las vayamos desbloqueando. En esto quizás podrían haberle buscado mayor variedad, ya que la mayoría son muy básicas, aunque las propias de los coches sean bastante llamativas.

Una vez estemos en plena partida se acabó la lógica. Será una persecución sin sentido, con disparos y explosiones por todas partes, ataques por delante y por detrás, emboscadas y desagradables sorpresas, lo que es el gran punto fuerte del juego. Pocos títulos encontraremos en las tiendas que nos permitan disfrutar de partidas tan animadas y frenéticas, sin saber qué ocurre en ningún momento.

Tus enemigos en el punto de mira

Pero si realmente queremos disfrutar de 'Twisted Metal' tendremos que hacerlo acompañados por amigos, ya que la campaña individual queda algo coja comparado con el placer de acabar con nuestros seres queridos, como pensaría Sweet Tooth. En su faceta offline tendremos la opción de la clásica pantalla partida, con la necesidad de un buen televisor para enterarnos de algo con tanta explosión. La historia podrá ser jugada con otro compañero y también tendremos competiciones para cuatro oponentes.

Es una pena que no exista el modo cooperativo online para la historia, pero no podremos quejarnos precisamente del multijugador en red. Hasta 16 usuarios crearán un gigantesco tornado de destrucción en un gran número de partidas. El típico Deathmatch se completa con otros modos por equipos o todos contra todos, con diferentes objetivos.

Obviamente, jugar contra otros usuarios le otorga mucha más diversión a cualquier partida que pelear contra la IA. El único punto negativo es que hubiera necesitado pulir algo más este servicio, en el que encontramos bastantes fallos o mensajes de error. Unirnos a un modo que no habíamos escogido o directamente no ser capaces de entrar en un juego no serán solamente errores puntuales, algo que deberán mejorar rápidamente.

'Twisted Metal' cumple lo suficiente con la herencia de la franquicia de la que sale y también con el género que, hoy por hoy, estaba bastante olvidado. Aunque las partidas puedan resultar más pronto que tarde algo repetitivas, son lo que son: un festival del caos. Y el caos gusta a cualquiera, es lo bueno que tiene el título de PlayStation 3, no nos costará convencer a alguien para que acepte un reto y las posibilidades de rejugarlo son muy altas. Sweet Tooth regresa a la carretera y allí no tiene rival.