CRÍTICA

'The Walking Dead' Crítica temporada completa y episodio final

El último episodio de la serie vuelve a sus orígenes aunque sin ser suficiente.

Por Sandra Ramírez Cherbuy 3 de Abril 2017 | 11:09

[Este artículo contiene spoilers de la séptima temporada de 'The Walking Dead']

La séptima temporada de 'The Walking Dead' ha terminado después de 16 episodios. Parecía que el final no iba a llegar nunca, y como ya comentaba uno de sus protagonistas, Andrew Lincoln, tendríamos un final satisfactorio. Pero nada más.

El capítulo final ha tenido mucha acción. Un guion que ha permitido mantener la atención del espectador durante todo el episodio y que, aunque no termina en cliffhanger, nos asegura que la guerra entre Negan y Rick ya ha comenzado. Aunque tendremos que esperar a la octava temporada para verla. En este episodio solo se nos ha ofrecido un aperitivo de lo que veremos próximamente.

Esta temporada marcará un punto y aparte en a serie. Después de la bajada de audiencia y de un villano que no engancha, los showrunners de la serie deberán encontrar otra forma más eficaz de atraer a su público.

La guerra entre Alexandria y los Salvadores ha comenzado

''The First Day of the Rest of Your Life'' (''El primer día del resto de tu vida'') ha sido muy emotivo. El episodio comienza con Sasha escuchando música a oscuras mientras recuerda sus últimos momentos con Abraham antes de morir.

De vuelta a la vida real vemos a Negan intentando convencer a Sasha para que se una a su grupo e intentar vencer a Rick. Mientras tanto, en Alexandria, Dwight dice a Rick y a los suyos que quiere ver a Negan muerto. Los convence contándoles el plan de Negan: mañana este irá a Alexandria con tres camiones y veinte hombres. Si lo hacen bien pueden contarles el camino y librar una gran batalla.

De vuelta al Santuario, Sasha implora a Negan que no haya muertos. Este le dice que solo matará a una persona. Ella acepta. Así para ir a Alexandria, Negan mete a Sasha en un féretro. Lo que el villano no se espera es que nuestra protagonista tiene un truco bajo la manga: la pastilla de veneno que en el capítulo anterior le ofreció Eugene. Decide sacrificarse por su familia, mientras otros, como Eugene, mira por sí mismo.

Mientras, en Hilltop, tras la marcha de Gregory, Maggie toma el control y deciden ayudar a Rick. De manera similar, en El Reino, Ezekiel y los suyos también se preparan para luchar contra Negan y unirse a los planes de Rick.

Jadis y su grupo llegan a Alexandria y ocupan sus puestos listos para luchar. Cuando Negan llega a Alexandria, Rick y los suyos están preparados para que comience la batalla. Pero todos los explosivos que anteriormente habían preparado no funcionan. Jadis les ha traicionado y ahora se encuentra apuntando a Rick con una pistola. Todo había sido una trampa, ya sabemos por qué Negan sabía de los planes del levantamiento.

Negan amenaza a Rick y a los suyos con matar a Sasha, pero cuando abre el sarcófago esta ya se ha convertido en un zombi que se abalanza contra Negan. Es aquí cuando el grupo de Jadis comienza a atacar a Rick y a los habitantes de Alexandria.

Negan toma de rehén a Carl y a Rick. Amenaza con matar al joven y cortarle la mano a su padre. Pero antes de que pueda ocurrir nada, Shiva se tira sobre uno de los Salvadores. Es aquí donde comienza la batalla campal. Con El Reino y Hilltop de su parte, consiguen recuperar Alexandria.

Después de la retirada, Los Salvadores vuelven al Santuario para prepararse para la guerra.

Con un final muy emotivo, vemos a Maggie y a Jesús ir en busca de Sasha. A Daryl encontrando un soldado de madera en el que puede leerse: ''No lo sabía'' (¿será de Dwight?), y a las tres comunidades unidas por un mismo fin: acabar con Negan.

Conclusiones finales de una temporada irregular

Con este episodio logramos finalizar una temporada polémica, en la que hemos pasado de ver una serie de acción/terror a un drama existencialista. Lo que comenzó de una manera muy potente (la muerte de dos de los protagonistas: Glenn y Abraham) pasó por un proceso de aceptación que hizo desmoronarse a todo el grupo, pero que por fin vemos que salen del agujero. Y esto también ha afectado a la audiencia. Si la temporada comenzó con más de 17 millones de espectadores, esta ha terminado con 10 millones de espectadores menos.

No ha sido un final (ni una temporada) para recordar, pero si nos ha dado todo lo que un fan puede esperar de una season finale. Hay ritmo, emoción y acción, algo que hacía falta desde hace tiempo. Parecía que los guionistas de la serie se habían acomodado a los diálogos existencialistas y se habían olvidado de las situaciones necesarias para que la trama avance, pero en esta ocasión nos han vuelto a enganchar.

Aun así, no todo es bueno, ya que este capítulo no nos hará olvidar todo lo anterior. Se nos han prometido muchas cosas que no hemos visto. Finalmente, la guerra contra Negan no comenzará hasta la próxima temporada y todo lo que hemos visto hasta ahora no ha sido más que una vuelta en círculos para llegar a este punto. No creo que este haya sido el momento idóneo, por la llegada de Negan, de cambiar el estilo de la serie. Ese villano del que tanto nos ha hablado pero al que hemos visto en acción muy pocas veces. También espero que la culpa y el dolor por la muerte de Glenn y Abraham se haya ido en la octava temporada.

Esta temporada termina sin necesidad de que suframos por el destino de nuestros protagonistas, sin que tengamos prisa por la llegada de nuevos episodios. No sé si eso es algo bueno o malo, teniendo en cuenta cómo ha transcurrido la temporada, pero este descanso nos vendrá muy bien a todos.

Pero no nos cansaremos, la seguiremos viendo, ya que, vendan lo que nos vendan, hemos estado ahí desde que Rick se despertó en el hospital.