RITMO

Análisis 'Superbeat: Xonic', un buen toque de rimo asiático muy exigente

'Superbeat Xonic' es un gran ejemplo de que los juegos de ritmo de asia son toda una locura en la que merece la pena adentrarse.

Por Benjamín Rosa Fernández 18 de Noviembre 2015 | 22:55

Vale, está claro que PS Vita ya ha perdido toda oportunidad de tener juegos para el gran público, pero es innegable que aún tiene mucho valor como sistema de juego para jugar a algún que otro indie en la comodidad del transporte público, o como plataforma de juegos japoneses o asiáticos, porque ellos no han dejado atrás el mercado portátil. ¿Y qué podemos encontrar ahí? Pues, quitando muchos juegos de rol japonés y libros de escoger tu propia aventura que se ocultan y pretenden ser videojuegos, pues poca cosa, siendo sinceros, por eso es una sorpresa que un juego como 'Superbeat: Xonic' llegue a nuestro territorio.

Aparte, en nuestra región los juegos de ritmo más populares son 'SingStar', 'Guitar Hero' y 'Rock Band' que precisan de instrumentos de plástico, mientras los jóvenes menos dichos en el mundo de los juegos de ritmo están enganchados a un 'Love Live!' que les dice que para ganar en puntuación a sus amigos deben tener suerte y pagar microtransacciones... Vale, aquí no hay mucha cultura de los juegos de ritmo puro como algo serio, y por eso 'Cytus' y 'Deemo' las pasan canutas para encontrar un lugar entre los jugadores móviles, los 'DJ Max' son por aquí toda una rareza, con lo que de partida la apuesta por un juego como 'Superbeat: Xonic' es digno de mención y casi de aplauso.

Ritmo puro, sin más

Puede que peque de parco de palabras, pero 'Superbeat: Xonic' es un juego de ritmo, sin más, sin florituras, y justo ése es su principal punto a favor. Quienes busquen una experiencia social o coleccionables para hacer un personaje gracioso como en 'Persona 4: Dancing All Night', pueden fácilmente irse a buscar otro juego, porque éste juego es para los amantes de los juegos musicales en su aspecto más radical, y no ha sido para nada creado con un público casual o familiar en mente. Si no cumples con los requisitos anteriormente mencionados, enhorabuena, posiblemente éste sea uno de esos juegos musicales exigentes que vuelven locos a los japoneses en las recreativas, como 'Mozarc' o 'Maimai'.

Pongámonos ahora a hablar de cómo funciona, pues es muy simple. Al igual que en los 'Dance Dance Revolution' consiste en pulsar ciertos botones al ritmo de la música, y como mucho nos pide mantener o usar los sticks en "sliders" o "scratch". Sin embargo, es mil veces más interesante usar la pantalla táctil, que hace que las pulsaciones, mantenidos y arrastres se sientan mucho más naturales y se combinen mejor con las notas que requieren usar gatillos.

Parece fácil decirlo, pero nada más lejos de la realidad, puesto que como buen juego asiático, nos pondrá en un buen desafío a poco que nos confiemos y creamos que con sólo un poco de práctica podrá caer. Por poner un ejemplo, el clásico "Through the Fire and Flames" de Dragonforce 'Guitar Hero III: Legends of Rock' se podría considerar de dificultad intermedia según los estándares de esta entrega. Estáis avisados.

No será raro que cuando creamos que dominamos casi todas las canciones del modo 6 TRAX, vayamos al 6 TRAX FX y quedemos humillados. Pero no notamos que el juego esté riendo de nosotros, sino que de hecho espera mucho más de nuestra actuación, por lo que constantemente debemos intentar llevar más allá nuestros propios límites. Es por esto por lo que se puede decir que su dificultad es "asiática", de forma que va a ser muy exigente pero a la vez muy gratificante cuando superamos temas difíciles como "Stargazer" o "Peter Pan".

Sobre modos de juegos, tiene los justos, pero tampoco le hacen falta más puesto que la gracia de estos juegos es su rejugabilidad, y de eso 'Superbeat: Xonic' tiene para rato. Está el clásico modo de juego libre, para el que tenemos que desbloquear temas en el resto de modos: 4 TRAX, 6 TRAX y 6 TRAX FX. Estas otras modalidades son diferentes dificultades que dan a una serie de tres temas que debemos superar sin fallar ninguno para desbloquear canciones.

El otro modo de juego que hay sería un equivalente a Modo Desafío en el que conforme subamos de nivel superando canciones, desbloqueamos desafíos para conseguir modificaciones de estadísticas de personajes y sonidos. Pero claro, recordad que hablamos de un juego de "dificultad asiática" y no nos lo van a poner fácil ni siquiera en el minuto uno, por lo que los desafíos van a ser muy duros y nos va a costar superarlos.

Sin temazos, pero temas bastante buenos

¿Te suena M2U? ¿Cranky? ¿Tsukasa? ¿Rinat Arinos? Muy posiblemente no, dado que la música que nos proponen es cualquier menos licenciadas de grupos que celebran macroconciertos como Metallica o Iggy Pop. Aquí tenemos... Música... Con... Ritmo... Que en el fondo es lo que hace que sea entretenido un juego musical, sobre todo para los jugadores que no siempre ven los juegos musicales como un entretenimiento para fiestas, sino como un desafío. ¿O era acaso divertido tocar la eterna Bohemian Rhapsody en 'Rock Band' u Hotel California en 'Guitar Hero'? Sí, serán grandes temas de la historia pero no eran desafiantes para amantes de los juegos musicales si les quitamos la gracia de intentar emularlos con un instrumento de plástico.

Pero volvamos con 'Superbeat: Xonic', y es que la selección musical de este juego es bastante variada en géneros, aunque suelen coincidir las canciones en que son temas muy marcados por el ritmo, que de eso se trata. Y aunque haya una variedad de temas con más de cincuenta entre los que se incluyen uno de 'Guilty Gear Xrd Sign', muchos temas son poco memorables, pues se notan planos y sin personalidad, algo primordial para un juego que no goza de artistas de renombre internacional. Para poner en contexto, usuarios de 'Deemo' y 'Cytus' podrían poner cada uno diez temas que definen sus repertorios musicales creados para el juego, pero en el caso de 'Superbeat: Xonic', muchas canciones pasan sin pena ni gloria.

Lamentablemente no podemos hablar mucho del tema gráfico dado que solamente hay un menú bien diseñado y una interfaz de juego que cumple de sobras con su cometido de ser bonito y dar la información necesaria al jugador. Lo más visual que nos encontramos con unos cuantos efectos animados conceptuales de fondo y efectos de menú básicos.

Pero... ¿Es bueno o no?

Depende muy mucho del tipo de jugador que seas. Como no paramos de decir, no es para nada un juego musical como los que tenemos en nuestro territorio y se ven en ferias, donde se juega más por dar un espectáculo cantando una canción de Amaia Montero o tocando un instrumento de plástico mientras creemos que somos el batería de White Stripes. Si ir más allá de eso te da miedo, entonces directamente, éste juego no es para ti.

Si por el contrario has flipado con esos koreanos capaces de jugar a 'Dance Dance Revolution' de espaldas o mientras se fuman un cigarillo, capaces de apostar dinero en duelos de recreativas musicales y tienes tus buenas horas con 'Cytus' y 'Deemo' en el móvil, muy seguramente éste sea uno de esos juegos que pueden engancharte sin problemas. No hay nada parecido en PS Vita a día de hoy... bueno, sí, 'Persona 4: Dancing All Night', pero tampoco ese representa un desafío real para los más puristas del género.