EL MEJOR USO DEL 3D

Análisis 'SEGA 3D Classics Collection' para 3DS

Llega el recopilatorio 'SEGA 3D Classics Collection' en cartucho, una selección de clásicos para 3DS que hace magnífico uso del 3D de la consola.

Por Juan José Cintas 'chibisake' 16 de Noviembre 2016 | 18:21

Si hay algo que echo muy en falta en los juegos de la Consola Virtual para 3DS es, sin lugar a dudas, que no se aproveche para nada el efecto 3D estereoscópico que permite la consola. Es una opción que, si bien no suelo utilizar mucho, allí donde se ha implementado con acierto he acabado por usarla. El infravalorado 'The Legend of Zelda: A Link Between Worlds' es buen ejemplo de ello, pues se trata de un título que con el 3D activado se ve de manera estupenda, a la vez que fluye suavemente a 60 fps.

Pero retomando aquellos clásicos de generaciones anteriores que son rescatados para Nintendo 3DS, aquí SEGA le da sopas con honda a Nintendo, llevándome a recordar aquella época en la que ambas compañías peleaban con uñas y dientes por hacerse con el mercado de los videojuegos en Occidente. Hoy en día estas sopas no son intencionadas, pero ya podría Nintendo tomar buen ejemplo con el magnífico trabajo que SEGA ha realizado con varios de sus clásicos imprescindibles de Mega Drive, Master System y arcade para la portátil.

El 3D estereoscópico perfecto

Estos clásicos, disponibles tanto a través de la eShop de 3DS como mediante la colección 'SEGA 3D Classics Collection', que incluye algunos títulos exclusivos, hacen que el 3D estereoscópico de la consola no sea un simple capricho, algo prescindible a lo que recurrir si apetece. Para nada. La antigua rival de Nintendo y hoy amiga logra hacer de las distintas capas de sprites y del Parallax auténticas virguerías que cualquier viejojugador calificará como obra maestra. Con el 3D activado, la experiencia de los clásicos cambia por completo, y la sensación que obtengo es similar a la vivida a finales de los ochenta, cuando por primera vez cogí un mando para descubrir qué es jugar a un videojuego.

Cuando introduje por primera vez el cartucho en mi consola y me dispuse a jugar a 'Galaxy Force II' con el 3D activado no podía creer lo que estaba viendo. Seleccioné casualmente Ashutar, el planeta volcánico, y al poco de avanzar con mi nave espacial en aquel nivel, sorteando enemigos que se asomaban desde las profundidades, comenzaron a aparecer en primer plano serpientes de lava que suavemente se iba perdiendo en el fondo de la pantalla mientras formaban una espiral. La sensación de profundidad lograda, especialmente teniendo la nave en mitad de aquella amenaza compuesta por magma, es un espectáculo visual realmente impreesionante que se ve acentuado con la magia de los sprites y que nunca en mi vida había llegado a ver antes.

Con ejemplos como este, SEGA pone de manifiesto que se toma muy en serio sus clásicos, y para mi, como jugador ante todo, es un placer y un gustazo rejugarlos en un recopilatorio que recoge un total de nueve juegos. Sí, solo son nueve, pero la gran labor realizada en este apartado 3DS, sumado a los 60 fps fluidos de los juegos más el precio reducido al que sale a la venta lo convierten en una golosina virtual de la que dan ganas de empacharse.

Experiencias de lo más variadas

He querido destacar el caso de 'Galaxy Force II' porque es donde más se nota y aprecia la increíble labor con el 3D estereoscópico, de cómo juegan con los primeros planos, las profundidades y los fondos para recrear una sensación única. Pero todos los juegos se benefician de esta virtud, siendo los grandes beneficiados aquellos que, como este o el maravilloso 'Power Drift', ofrecen partidas veloces y aceleradas. Con 'Maze Walker' se hace un uso increíble de las profundidades, siendo además un juego muy recomendable e interesante pese a lo pausado de su ritmo. Otros juegos, si bien no ofrecen la misma carga de adrenalina, logran ser más resultones y mostrarse aún más preciosistas que con el modo de visualización clásica. Ponerse en la piel de Opa-Opa tanto en 'Fantasy Zone II' como en 'Fantasy Zone II W' -exclusivo de 3DS, con nuevas características, contenido y modos-, o atravesar Green Hill Zone en 'Sonic the Hedgehog' es una completa delicia, un lienzo vivo, en constante movimiento y repleto de colorido que se sitúa ante nosotros.

De lo poco criticable de esta colección diría que el principal inconveniente sería la selección de juegos escogida. No es para nada una mala selección, pero sí que cambiaría uno, o a lo mucho dos, títulos para añadir otros. Contando con 'Galaxy Force II' no veo sentido a que 'Thunder Blade' esté presente dado el amplio abanico de alternativas existente. Tampoco que estén las dos versiones de 'Fantasy Zone II', pues al fin y al cabo ofrecen experiencias de juego bastante similares. Sí que se agradece la oportunidad de poder jugar a 'Power Drift', un juegazo de conducción arcade como la copa de un pino, que traigan de nuevo la experiencia de 'Maze Walker' -cuya ilustración de portada siempre me ha parecido hilarante- o que se nos permita disfrutar de la versión arcade de 'Puyo Puyo 2' tras el extraño experimento que realizaron durante la época de 16 bits en Occidente, modificando un juego como 'Puyo Puyo' para convertirlo en 'Dr. Robotnik's Mean Bean Machine'.

Amplio abanico de opciones

SEGA siempre se ha caracterizado por ofrecer experiencias de juego arcade, lo que se traduce en títulos cuyos controles se asimilan y llegan a dominar prácticamente de inmediato pero que por otra parte cuentan con una dificultad un tanto durilla que no perdona los errores tontos y fomenta la rejugabilidad. Esto, en nuestros días de carga rápida y tutoriales hasta para caminar y saltar, puede ser una losa pesada para aquellos que no vivieran aquella época. No obstante, se ofrece como alternativa la posibilidad de crear puntos de guardado rápido para poder volver a retomar la partida en caso de Game Over prematuro.

Curiosamente, hay dos juegos que, si nos servimos de dos consolas y cartuchos, permiten partidas locales para dos jugadores. Estos son 'Altered Beast', que permite un cooperativo que suaviza la dureza de la curva de dificultad -en ocasiones injusta-, y 'Puyo Puyo 2', donde limar asperezas y rivalidades en un modo competitivo donde la misión es la de inundar la pantalla del compañero de Puyos transparentes. Otra de las particulares de la edición es la carátula, que ha sido realizada ni más ni menos que por Ken Sugimori, director de arte de Pokémon.

El sonido original de la Mega Drive y las arcades se recrea a la más absoluta perfección. Muchos de los juegos del recopilatorio permiten además seleccionar la emulación de distintos chips de sonido, así como escoger entre sonido estéreo o mono. Pero estas no son las únicas opciones de personalización. Si bien todos cuentan con un menú de opciones que puede incluso ofrecer una experiencia de juego distinta -por ejemplo, se nos permite elegir transformaciones aleatorias en 'Altered Beast'-, también hay otras que casi todos guardan en común, como la selección de nivel de dificultad, los puntos de guardado, modos de pantalla, efecto HUD, etcétera.

Respecto a los modos de visualización de pantalla, no solo podremos escoger distintos tamaños y resoluciones, sino que además se puede incluso recrear el efecto pantalla de tubo. Personalmente para partidas con 3D estereoscópico recomiendo utilizar tan solo imagen panorámica y pixel perfecto en aquellos juegos que lo permitan, y recurrir al efecto pantalla de tubo para las partidas normales.

Ojala recibamos más recopilatorios

Los fans de SEGA, de lo retro, y también de los buenos juegos en 3DS tienen en 'SEGA 3D Classics Collection' una oportunidad casi única de hacerse con un recopilatorio de algunos de los mejores juegos de la compañía del erizo. Juegos que exprimen como nunca antes había visto en 3DS el efecto 3D estereoscópico de la consola. Una colección que se ve completada con otros grandes clásicos de la compañía disponibles en la eShop de 3DS, los cuales gozan de las mismas opciones de visualización y configuración. Esperemos que la llegada de este título suponga tan solo el comienzo y que SEGA se anime a traer el resto de recopilatorios a Occidente, porque bien merecen la pena.