RETRO-INDIE

'Hotline Miami' acción y sangre a raudales con aspecto muy retro

La violencia enmascarada nos transportará a un Miami ochentero muy psicodélico.

Por Fali Rodríguez, Faloppa 10 de Noviembre 2012 | 10:49

En esta ocasión nos adentraremos en los psicodélicos y estrambóticos años 80 ideados por el incombustible y veloz Jonatan Söderström, alias "Cactus", conocido miembro de desarrollo del panorama indie y artífice de innumerables juegos. Sobre todo su gran fama en el mundillo es debida a la velocidad de creación que tiene, considerada una de las más grandes del mundo.

La experiencia que nos ofrece 'Hotline Miami' es a grandes rasgos, fácil, pero que en definitiva puede resultar más compleja de lo que en un principio demuestra. Nos asociaremos en un retro-ficticio Miami de los de la época de Tony Montana en el que haremos las veces de un matón a sueldo que, según avance la historia, descubriremos sumido en sus fantasmas enmascarados.

Rapidez, inteligencia, sangre fría y muchas máscaras

No se si estáis preparados o tenéis el estomago a prueba de balas para lo que nos acontecerá en los próximos párrafos, pero lo que está claro es que el título de Dennaton Games no es ni por asomo un juego orientado al público más infantil o al que no soporte escenas duras.

Jugabilidad:

Empezaremos hablando un poco de la historia, sin desvelar gran cosa ya que es su punto fuerte. Situémonos en los dorados y cocainomanos años 80, donde el pelo escardado y la buena música convivían en armonía con el narcotráfico desenfrenado y los ajustes de cuentas ignorando la ley. En esta turbulenta pero elegante época sucede nuestra aventura que torna en terrorífica cuanto más nos adentremos.

Nos desvelaremos en un osuro callejon donde un mugriento mendigo nos explica como llevar a cabo, a modo de tutorial, la primera de las muchísimas muertes que llevaremos a cabo. La formula es algo compleja en sus primeros compases, es decir, usaremos el ratón a la vez de las flechas izquierdas del teclado (ya sabes, las recurrentes "W,A,S,D") para desplazarnos por la pantalla y, a su vez, con los botones del mismo atacar o recoger armas.

Sinceramente a cualquiera que se precie el control les parecerá bastante pillado por los pelos, por decirlo suavemente, muy forzado. Más de una vez moriremos por culpa de ello ya que nos quedaremos apuntando a donde no queríamos en una mezcla algo extraña que podría haber sido mucho mas sencilla.

Salvando ese aspecto a tener en cuenta, nos encontramos con el sistema de combate contra los enemigos, que se basará básicamente en ser pacientes. Nos referimos a una pequeña estrategia donde atacaremos empujando a los enemigos contra puertas haciéndoles caer, mas la capacidad de observación del patrón de movimientos de ellos, siendo fácilmente memorizables para ajustar el mejor momento.

El arsenal de armas es bastante amplio, las tendremos de todo tipo, tanto blancas como de disparo donde en estas ultimas hemos de tener en cuenta que su sonido atraerá a los enemigos.

Así mismo la parte original reside en las mascaras que nos pondremos en cada misión para que no nos reconozcan. Al mas puro estilo asaltabancos de "Le llaman Bodhi" nos abalanzaremos en cada nivel con una careta de forma animal que, a su vez, tendrán diversas funciones tales como mas velocidad, descubrir secretos, mas armas, etc. Como pequeña sorpresa comentar que, estas mascaras tendrán un papel MUY importante en la historia del juego.

Puede que nos resulte algo corta la experiencia ofrecida ya que, los 15 niveles que nos presentan pueden ser algo escasos. Se echa en falta que, tanto la cantidad de fases, como su tamaño hubiera sido mayor pero es algo que puede subsanarse en la mas que probable versión que saldrá en PSVITA.

Gráficos:

Desde una vista cenital que nos recuerda a los mejores juegos de finales de los 80 y principios de los 90, 'Hotline Miami' ofrece un equilibrado combo que unifica diseños retro en personajes, armas y demás con la psicodelia propiamente woodstock.

Es algo que en pequeñas dosis combina muy bien, aunque la primera impresión no sea de nuestro agrado, acabaremos por acostumbrarnos y encantarnos con el estilo personal y original que ofrece.

Los escenarios están bastante bien conseguidos, introduciendonos sin remedio en la era de la laca y los inicios de Madonna. Hay excelentes muestras artísticas en la concepción tipo puzzle de las fases que, aun siendo simples, denotan cierto ingenio para terminarlas, algo digno de elogio.

Sonido:

Aquí tenemos el segundo plato fuerte del menú. Es la principal baliza que combina con su alocada acción.

Es histrionicamente insorportable a la par que suprema. ¿Como se come eso? Pues que la combinación de lo que en principio parece una incomoda mezcla tipo techno de libre albedrío se torna a medida que avanzamos en la aventura en una bien producida banda sonora que, increíblemente, pega muchísimo con el ambiente, época y estilo de juego.

Alguna pieza es digna de creerse sacada directamente de cualquier disco real de los bajos fondos del Miami ochentero. Estilo underground muy acorde al entorno mafioso de corte bajo que ofrece la original obra de Jonatan Söderström que, en definitiva, cumple con las expectativas creadas conforme al título.

Dificultad:

Bueno, consideremos ahora por un momento que, dificultad como tal no existe, es decir, la idea es simple como hemos comentado. Avanzar de nivel en nivel no representa mayor reto que el de sobrevivir a los disparos enemigos haciendo malabarismos con el, demasiado mecánico, control.

Como si de un arcade antiguo se tratará, casi cualquier tipo de ataque recibido hará que nos desplomemos en el suelo a velocidad pasmosa y entonces, tendremos que volver a empezar el nivel una y otra vez hasta pasarlo de una atacada.

Conseguirá espantar este título a los casual gamers de una manera brutal, esta verdaderamente orientado a los hardcore gamers puesto que la frustración recibida en las innumerables muertes que nos aguardan producirá cierto rechazo a la idea a los menos pacientes.

En caso de darle la oportunidad que merece, el juego nos ofrecerá altas dosis de dificultad bastante bien diseñadas y entretenidas pero que, como se ha comentado anteriormente, peca muchísimo de un control poco pulido y bastante tosco que cansará en más de una ocasión pero que, en definitiva, reconfortará conociendo que estamos ante un juego creado en 24 horas solamente.

Conclusión:

A cualquier verdadero amante de lo retro le enganchará sin remedio y, claro está, cumplirá con sus expectativas en cuanto a diversión se refiere. Pero a los más exigentes les creará un pequeño vacío de lo que es y pudo ser. Echarán en falta muchos más enemigos, niveles, armas, pero sobre todas las cosas, más horas de juego en las que disparar como condenados contra todo bicho viviente que encuentren a su paso.

En definitiva este Hotline Miami' nos adentrará en una clásica aventura de acción de las de la vieja escuela, donde su principal aliciente puede considerarse el hecho de tener en nuestras manos un juego creado muy rápidamente y que, a pesar de ello, regala buenos ratos de entretenimiento mezclados con sangre y tiros.

La fórmula en principio resulta bastante aceptable, pero se precisarían más niveles y sobre todo, más libertad de cara a mejorar la experiencia final. Es un punto a incluir en el futuro ya que, si se adentrará a modo de sandbox las futuras entregas, podíamos estar hablando de un grandísimo juego que, de momento, se queda en un arcade correcto y entretenido. El juego está disponible en GoG por 9,99 dólares.