LA LLEGADA DEL TITÁN

Crítica de 'Vengadores: Infinity War' 100% libre de spoilers

El mayor evento cinematográfico de los últimos años te llevará a descubrir un crossover que va más allá de simplemente una secuela más: son los deseos de los fans realizados.

Por Daniel G. Astarloa 27 de Abril 2018 | 17:00

Dan comienzo los créditos finales. Me quedo clavado en la butaca, pensando en las millones de cosas que podría decir sobre esta película. Necesito verla de nuevo. Ya no es por el fan interior o las ganas de repetir las sensaciones que me ha provocado, sino el deseo de volver a apreciarla y no dejar escapar este momento. Esa noche, cuando me tumbo en la cama, no puedo dormir. Sigo reflexionando y recordando los grandes momentos. Pienso en Iron Man, en Star Lord, Spider-Man, todos. En Thanos. Sonrío.

No puedo ser objetivo, no en esta ocasión: lo intento en mi cabeza, pero no lo logro. Con cada película de Marvel he intentado vencer a mi lado fan y criticar los aspectos más duros de cada una de sus cintas, a la par que alabar los más altos: 'Doctor Strange' abusaba de un humor fuera de lugar, 'Black Panther' es una trama sin orientación y mal ejecutada. Pero en este caso la emoción que ha provocado en mí y en todos aquellos que la vieron con un servidor es demasiado poderosa. Esto no ha sido un largometraje: ha sido un evento.

Vamos a ser claros: esta crítica está totalmente libre de spoilers. Y creedme, si queréis disfrutar en su plenitud de esta cinta debéis hacerlo sin conocer sus momentos clave.

Un sacrificio necesario

Saquemos a relucir el problema más grave de esta película, el cual surge a partir de su mayor virtud. Todos los héroes de las diecisiete películas que componen el universo cinematográfico se unen para enfrentarse a una amenaza que pone el peligro todo el universo, un peligro que lleva construyéndose desde que la franquicia tomó forma. Esto hace que más de sesenta personajes tengan que compartir pantalla, algo muy difícil de sobrellevar para cualquier director.

El sueño es lograr contar la mayor historia de todas las películas y crear un crossover masivo como jamás se haya visto. Si quieres lo que deseas, debes sacrificar lo que más valoras, y en este caso es el sencillo hecho de que esta película no está hecha para quienes no hayan visto todas las películas anteriores. Sí, suena redundante que una secuela precise que sepas lo que ha sucedido antes, pero en este caso se lleva al extremo. Los personajes que aparecen no pierden el tiempo en presentación ninguna, y si has obviado una sola de las historias que componen este universo te sentirás absolutamente perdido en algún momento. Quien no esté familiarizado con Marvel de ninguna manera sacará provecho a esta cinta: fuera de su contexto puede ser un caos narrativo, demasiado rápido y con una cantidad ingente de caras en pantalla con las que debemos quedarnos.

Si has seguido de cerca todo el proceso que ha conducido a este largometraje tendrás la sensación contraria. El ritmo de la trama se permite ser ágil y muy rápido, llegar a contar centenar de cosas en las dos horas y media de película. La trama da inicio en mitad de la acción y no se detiene por un momento. Quizás alguna escena se tome algo más de tranquilidad para profundizar en los personajes y sus emociones frente a lo que está pasando, pero no interrumpen la trama por un segundo.

Es especialmente sorprendente ya que todo cabe en esas dos horas y media: acción a raudales, desarrollo de personajes, subtramas románticas. Estas, de hecho, están muy bien ejecutadas ya que en buena parte se han dado inicio entre los largometrajes anteriores, dando a entender que han sucedido cosas entre medias.

Locura de un villano

Marvel casi nunca ha sabido acertar con cómo representar a sus villanos. Es cierto que algunos pocos se libran de la purga general, como Loki; pero en su mayoría han sido enemigos vacíos, de fondo y sin una presencia potente. Thanos rompe con todo ello, descifra los errores del pasado y aprovecha esa experiencia para convertirse en el mejor antagonista al que nunca hayan tenido que hacer frente los héroes más poderosos de la Tierra.

Thanos tiene una motivación, un objetivo en la vida que se ha marcado personalmente porque cree que es lo mejor para todo el universo. No es malvado por la simple necesidad de serlo, sino que está convencido de ser el héroe incomprendido en esta historia y, tal y como lo expone, puedes llegar a empatizar con él. Además de ello se muestra inteligente, sabio y aunque pueda tener arranques de ira es controlador. A lo largo de la película se desarrolla y evoluciona, trata a sus enemigos de forma cercana y aunque lleguemos a odiarle habremos estado lo suficientemente cerca de él como para comprenderle.

Sin embargo, la Orden Negra no sale tan bien parada. La sombra del Titán Loco es demasiado alargada y no consiguen salir de ella por mucho que lo intenten: caen rápido en combate, desconocemos sus pasados con exactitud y realmente ocupan un puesto de enemigos a derrotar mientras el antagonista principal no esté en pantalla, casi como un relleno necesario para dar algo que hacer a los héroes. Echo en falta algo más de desarrollo a estos personajes ya que, como hijos de Thanos, alguna razón tienen que tener para seguirle y no haberse rebelado como Gamora y Nébula, o por qué la primera llega al nivel de ser la favorita entre tantos niños.

El poder del sonido

Uno de los puntos que más se suele criticar en las películas producidas por Marvel Studios es su humor, ya que intentan no sobrecargar el peso dramático con algunas risas fáciles del público. En ocasiones ha fallado mucho por no saber encajar o usarse en exceso, pero en 'Vengadores: Infinity War' sabe cuándo usarlo. Las escenas más poderosas no se ven interrumpidas por chistes innecesarios, y otras que podrían marcar demasiado dramatismo nos dejan ver el dolor de los personajes y cómo intentan ocultarlo con alguna broma. En ese aspecto se refuerza a héroes como Thor, quien sale más desarrollado y profundizado que nunca.

También es cierto que todas estas escenas se perderían en la nada sin su brillante uso del sonido y de la banda sonora. Alan Silvestri ha logrado imponer el tema de cada uno de los personajes con maestría, reconvertir las notas musicales de los Vengadores en un tono más poderoso que nunca. Y este uso del sonido se logra más que nunca en los últimos compases de la cinta, los cuales no discutiremos aquí en profundidad pero sí remarcaremos que sin el compositor no contarían con la fuerza que tienen.

Hay que decirlo también: no todos los personajes logran todo el tiempo de pantalla que merecen. Algunos de ellos quedan relegados a un aspecto secundario de la película para, seguramente, tener un mayor peso en la secuela. A cambio de estas estrellas moribundas logramos tener muy buena presencia de algunos de los actores, los cuales brillan más que nunca en sus momentos dramáticos. Especialmente destacables son los papeles de Robert Downey Jr., Zoe Saldana y Benedict Cumberbatch.

Conclusiones

Nos acercamos al punto y aparte del Universo Cinematográfico Marvel, y este no es uno cualquiera. Todos los elementos que se juegan en la mesa logran confeccionar una escena perfecta, una que sin lugar a dudas los que hayan seguido de cerca las aventuras de los Vengadores sentirán como propia y merecida. Por desgracia queda esperar un año más para poder concluir este final y terminar con el ciclo que inició 'Iron Man' en 2008, pero la espera merecerá la pena. El resultado por ahora es excelsior.