DANNY BOYLE

Crítica de 'T2: Trainspotting', Renton y los suyos vuelven 20 años después

El pasado 24 de febrero se estrenó en los cines de toda España la secuela de 'Trainspotting', en la que vemos cómo ha cambiado la vida de estos cuatro amigos de Edimburgo.

Por Sandra Ramírez Cherbuy 28 de Febrero 2017 | 22:10

Todos los fans de 'Trainspotting' estarán deseando volver a disfrutar con aquellos cuatro amigos que escapan de tener una vida normal en el Reino Unido de los 90.

Ahora, el director de su primera película, Daniel Boyle, vuelve a reunir a los personajes en una nueva película, 'T2: Trainspotting', en la que vemos cómo siguen sus vidas 20 años después. Hacia muchos años que se hablaba de este proyecto que ahora ha visto la luz.

Basándose libremente en la segunda novela de Irving Welsh, 'Porno', el director nos presenta una película en la que la madurez es la protagonista. Aunque nos deleita en ocasiones con diferentes fluidos que recordarán a la primera película.

Vuelta a la tierra natal

Renton vuelve a Edimburgo 20 años después de haber engañado a sus amigos en Londres en la primera película. Como si de una especie de redención se tratara, intentará arreglar la relación con sus amigos. Pero como siempre suele suceder con este grupo tan variopinto de amigos, las cosas no saldrán bien.

Como bien sabemos, tener 20 no es lo mismo que tener 40, por lo que el tono de la película no puede ser el mismo. Todos han cambiado, Renton ha rehecho su vida, Spud sigue enganchado a la droga, Sick Boy sigue haciendo sus chanchullos y Begbie ha estado en la cárcel, pero sale con sed de venganza. Tal y como esperábamos las cosas no les resultará fácil a ninguno.

Si echamos la vista atrás, la última vez que vimos Renton era cruzando el puente Waterloo en Londres con una bolsa llena de dinero que le había robado a sus amigos después de vender fardos de droga. En la actualidad, la película nos presenta a un Renton que tiene una vida normal en el que al final el monólogo de ''Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia...'' es la ley.

Ante la desesperación, Renton decide volver a su ciudad natal y así arreglar las cosas con sus amigos y su padre. Mientras vemos como sigue la vida de los cuatro amigos, Renton y Sick Boy (ahora se ha reformado y se llama Simon) acaban uniéndose para montar un prostíbulo en el bar de Sick Boy en el que no entra nadie. Por otro lado, veremos cómo Begbie intentará vengarse de Renton y tener una mejor relación con su hijo.

Los que esperen ver la locura de película que se rodó en los 90, se llevarán una decepción. Ahora, estos cuatro personajes han madurado, a su manera, y han visto que al final no les han salido las cosas como ellos pensaban. Aquella película que criticaba la vida de la clase media inglesa se ha dado cuenta de que al final hay que subirse al carro de la vida diaria.

Una película más seria y madura

Desde aquella película han pasado más de 10 años, y eso también se ve en el propio director de la cinta. 'Trainspotting' fue la segunda película internacional de Boyle. Después de eso han venido otras cintas ('Slumdog Millonaire') que le han hecho aprender y madurar como director. Y eso también se ve en esta película. La cinta sucia y dura de hace unos años deja paso a unos planos disfrutables, que no muestran esa atmosfera agobiante y deja respirar a los personajes. Por supuesto, Boyle nos trasladará a momentos clave de la anterior película, veremos múltiples paralelismos, para que no olvidemos por todo lo que han pasado los personajes.

Pero la película está plagada de nostalgia: demasiadas referencias a su primera película que han hecho a Boyle olvidarse de aquella película que fue tan moderna en su momento. Nada subversivo ni excitante vemos en esta película.

Pero la película que marcó a muchos jóvenes ha desaparecido. La vida frenética ha pasado a un segundo plano para ofrecernos una visión más meditada y profunda de la vida. De hecho, en algunos momentos da la sensación de que la película no va a llegar a ninguna parte.

La película, por supuesto encantará y decepcionará a partes iguales, ya que puede que muchos no la esperaran así. Si nos preguntamos si la película era necesaria, seguramente responderíamos que no. Pero tampoco es una mala segunda parte. No llega a la altura de su antecesora, que fue todo un éxito, pero Boyle ha hecho esta película con mucho gusto y ver otra vez a Renton y al grupo, para aquellos que pasamos la adolescencia viendo la película, no está mal.

No le recomendaría está película a aquellos que han descubierto 'Trainspotting' recientemente. Y por supuesto tampoco a los que no han visto la primera.