TRABAJO EN EQUIPO

'Brothers: A Tale of Two Sons', conmovedora historia que podría haber dado más

Starbreeze Studios nos presenta un título de un estilo al que no están muy acostumbrados, pero hacen un gran trabajo.

Por Sergio Castaño 15 de Septiembre 2013 | 10:17

Los creadores de títulos de acción y aventura como 'Las Crónicas de Riddick', 'Syndicate', o 'Payday', se lanzaron de lleno a un proyecto en forma de modesto descargable que pretendía robarnos el corazón a través de la conmovedora historia de dos hermanos que intentan salvar la vida de su agonizante padre.

Con esa premisa Starbreeze nos da paso al viaje por 'Brothers: A Tale of Two Sons', juego de plataformas y puzles en el que controlamos a los jóvenes a través de los sticks y los gatillos del mando. Algo tan simple para desarrollar una jugabilidad que, sin embargo, es más compleja de lo que parece. Esto es debido a que, a pesar de los pocos controles, debemos dirigir a dos personajes al mismo tiempo mientras realizan tareas como cargar objetos, nadar, escalar o activar mecanismos.

Multitarea

Así, aprenderemos a marchas forzadas a dividir nuestra mente en dos personajes diferentes que van colaborando e interactuando con su entorno para abrirse camino hasta el árbol de la vida, que guarda las aguas que salvarán a su padre.

El juego cuenta con un apartado visual del todo impresionante. Tanto es así que cada cierto tiempo descubriremos bancos donde sentar a nuestros niños y observar el paisaje, así como descubrir diferente facetas de su personalidad y su historia a través del modo en que cada uno se relaciona con objetos y personajes del escenario.

La iluminación del juego nos deja unas postales de infarto, con unos colores realmente vivos y un estilo artístico que, de forma similar a la saga 'Fable', nos hace sentir como en un cuento infantil. Sin embargo, la historia no es nada infantil ya que, tiene un componente emotivo muy fuerte dada la trágica historia de esta familia, que ya perdió a la madre de forma trágica en un lago.

La aventura en sí no ofrece una duración que satisfaga a los más exigentes. En poco más de tres horas podemos completar el juego sin ningún problema. Además su dificultad deja algo que desear ya que, a pesar de las complicaciones casuales por el doble control, por lo general todas las situaciones se resuelven sin problemas, por no decir que los puzles suelen ser muy simples y repetitivos.

Recorremos un rico y variado mundo

Los escenarios sí que serán bastante variados. Pasearemos por un pueblo apacible y trabajador, correremos por praderas y caminos de montaña, recorreremos cuevas y minas habitadas por trolls, ascenderemos hasta las cotas nevadas y atravesaremos las tierras de los impresionantes gigantes; sin duda una de las partes más impresionantes a nivel visual.

Todo esto acompañados de un apartado musical que añade un punto más a ese apartado tan emotivo del juego. Su narrativa, los gestos y expresiones de los personajes, su lenguaje inventado al estilo 'Sims' y estas notas musicales de las que os hablamos, crean una atmósfera dramática que puede calar fácilmente hasta los huesos.

Pero para ser justos la historia no puede ser todo lo que un juego tenga, y a nivel jugable, esta aventura se queda muy corta y explora poco en temas de puzles y cooperación. Cumple sus objetivos a este respecto, sin duda, pero podría haber dado mucho más de sí.

Conclusiones

Con respecto a una valoración final, diremos que visual, narrativa y musicalmente el juego se sale de los parámetros convencionales. Es un gran título si nos ceñimos a esos baremos. Pero para los que quieran un juego completo, con una duración más respetable e intrincadas pruebas de habilidad, esto no es lo que están buscando.