AVENTURA ÉPICA

'Assassin's Creed: La Hermandad', la unión hace la fuerza

Ubisoft crea un más que digno sucesor de la saga de asesinos en la que ya no estaremos solos, creando nuestra propia unión de mercenarios para liberar a Roma de los Borgia.

Por Jesús Agudo 21 de Febrero 2011 | 00:29

Volvemos a conectarnos al Animus para escarbar una vez más en los recuerdos de los antepasados de Desmond. La estirpe de los Asesinos siguen siendo los únicos disidentes de los Templarios, ahora convertidos en una gran multinacional, y las paredes, cornisas y saltos imposibles serán, de nuevo, nuestros más importantes aliados. Preparémonos para una aventura épica.

Ubisoft ha conseguido lo que con 'Assassin's Creed II' parecía complicado: crear un episodio nuevo de la saga que resulte más espectacular, más entretenido y con una ambientación sin igual. 'Assassin's Creed: La Hermandad' demuestra que la perfección es un ideal que, como tal, no se podrá alcanzar, pero que Ubisoft se va acercando cada vez más es un hecho.

'La Hermandad' comienza donde terminó el juego anterior, ya que repetimos protagonista: Ezio Auditore. El asesino se encuentra en una misteriosa sala del Vaticano, donde una estatua de Minerva le habla de un tal Desmond y le explica por qué "se fueron todos". Tras este misterioso mensaje, volveremos a nuestra ciudadela italiana, donde seremos recibidos como héroes. Pero nuestra bondad nos saldrá cara, y haber dejado vivir a nuestro enemigo, tendrá como consecuencia un ataque a la villa Auditore y la necesidad de escapar. Ezio terminará herido en una Roma dominada por los Borgia, y en este momento comienza la verdadera aventura.

Bienvenido a la ciudad eterna

Un juego de estas características tiene que tener un guión que supere las expectativas, ya que gran parte del peso recaerá en él. Por suerte, la trama ya desde el ataque inicial nos mete de lleno en las conspiraciones y la lucha de los Asesinos por derrotar a los Templarios.

La labor de investigación ha sido muy exhaustiva y, aunque con algunas licencias, nos empaparemos del espíritu de la época cuando nos veamos acompañados de personajes históricos como Maquiavelo, apoyados por multitud de localizaciones reales perfectamente "reconstruídas".

Podía creerse imposible mejorar los escenarios de las anteriores entregas, pero cuando estamos subidos a una atalaya y oteamos el horizonte caeremos rendidos a los pies de una Roma preciosa, rica en detalles y que invitará a investigar cada rincón y cada esquina de ella. Los espacios interiores, aunque simples, no desmerecen tampoco, con algún que otro efecto de luces y sombras digno de un cuadro renacentista.

Los personajes pueden resultar relativamente poco expresivos, pero si 'La Hermandad' fuera una película se llevaría el Oscar por el vestuario, con cada milímetro cuidado al detalle y que puede justificar, en cierto modo, la sencillez de los movimientos o facciones de los protagonistas. El doblaje al castellano, con esa actitud chulesca tan propia de los italianos, aprueba holgadamente, así como su notable banda sonora y efectos de audio.

De tejado en tejado

En temas de jugabilidad nos encontramos de nuevo con la fórmula que ya les funcionó con los anteriores 'Assassin's Creed'. Más que movernos por las calles de Roma, lo haremos por los tejados, saltando por los balcones, cuerdas de tender y alféizares para llegar a nuestro destino en un nuevo sandbox con misiones repartidas por la ciudad.

Normalmente los movimientos son bastante intuitivos, pero los cambios bruscos de cámara, las cornisas casi invisibles o la lentitud con la que Ezio realiza alguna de las acciones ensucia un poco nuestro recorrido por la ciudad. Durante los combates, si estamos luchando contra un buen número de enemigos, no resulta tampoco algo fluido, pareciendo más una escena coreografiada que algo natural.

Las misiones suelen ser o matar a un objetivo, proteger a otro, buscar algún objeto… Típicos mandatos de este tipo de juegos. A la larga puede resultar, como ya ocurría en las anteriores entregas, repetitivo a la larga. Sin embargo promete unas cuantas horas de aventura con una curva de aprendizaje generosa pero que pueda suponer un reto a los que ya pueden considerarse parte del linaje de Asesinos.

En busca de aliados

La novedad es precisamente lo que da nombre al juego. Roma es demasiado grande para un solo asesino, y por suerte no estaremos solos. Iremos reclutando a otros compañeros del gremio para que se encarguen de unos cuantos Borgia y liberar la ciudad de su influencia lo más pronto posible. Serán vitales a medida que avance la historia y nos encontremos con una veintena de soldados dispuestos a acabar con nosotros. La ayuda de nuestros secuaces puede desequilibrar la balanza a nuestro favor. Deberemos formarlos enviándolos a realizar misiones fuera de la ciudad, y durante ese tiempo no estarán disponibles, por lo que tendremos que pensar seriamente a quién y cuándo mandarlos.

La parte de la historia que transcurre en el presente es más accesoria, sirviendo sólo para conocer un poco más a Desmond Miles y sus compañeros, qué se proponen y a nosotros para cambiar de aires y regresar al "mundo real". Aunque es importante conocer cómo la línea que separa a Desmond de sus antepasados es cada vez más fina, los chascarrillos entre los personajes y la poca acción en general hace de esta parte completamente prescindible.

La vida del juego se alarga con una serie de extras, como escenarios generados por el Animus para entrenar o la labor de renovación de Roma abriendo negocios que con la influencia Borgia habían cerrado o quedado abandonados. Pero la gran novedad de 'La Hermandad' es su modo multijugador.

Asesinatos on-line

Esta gran mejora toma como base la Hermandad de asesinos que estamos montando, tomando el papel y disfraz de uno de ellos. En el modo más simple se nos encargará que matemos a uno de los jugadores, pero otro de ellos tendrá como objetivo nuestra vida. Los transeúntes utilizarán las mismas vestimentas que nosotros, dificultando la labor de detección y haciendo las partidas más frenéticas e interesantes. Los combates son directos, si atacamos a nuestra víctima no lucharemos, la asesinaremos sin más.

Hay una serie de modos más para jugar en línea con otros jugadores, si preferimos trabajar en equipo o hacer de escoltas en vez de matar a diestro y siniestro. Podremos mejorar a nuestro jugador a medida que vayamos ganando partidas.

'Assassin's Creed: La Hermandad' supone un digno sucesor del gran juego que fue 'Assassin's Creed II'. Manteniendo la esencia, con el sigilo como protagonista principal de nuevo, pero incluyendo la interesante mejora de tener nuestro propio grupo de mercenarios a nuestro servicio, nos ofrecerá horas de entretenida aventura en una Roma renacentista que nos dejará enamorados.