SIN SORPRESAS

Analizamos 'Knack', un juego ideal para los más pequeños de la casa

Sony Japan Studio nos ofrece un juego que pese a no responder a las posibilidades de PlayStation 4, presenta un tratamiento estético bastante interesante.

Por Alberto Duque 22 de Enero 2014 | 17:40

Sencillo, amistoso, agradable y muy por debajo de las posibilidades de la actual generación de consolas. Así se presenta 'Knack', un título desarrollado por Sony Japan Studio para reforzar el lanzamiento de PlayStation 4 al que los jugadores sólo conseguirán recordar cuando sus cuentas Plus se lo ofrezcan de manera gratuita. No obstante, a un precio razonable puede representar el primer faro que alumbre a un segmento de los jugadores que tomarán contacto por primera vez con el mundo de las videoconsolas en PS4. Así es, los más pequeños podrán disfrutar con 'Knack' de un juego sencillo aunque terriblemente adictivo cuya mecánica de juego no ofrece penalizaciones al usuario si este pierde en cualquiera de los niveles. La historia es realmente asequible, sin subtramas que nos hagan perder el hilo principal y dividida en episodios que a su vez se dividen en varios capítulos.

Un héroe desmontable

La raza de los Goblins ha pasado de utilizar arcos y flechas a dotar a sus ejércitos de una potencia bélica mucho más poderosa. Tanques, bombas, misiles, rifles... una tecnología a la que su evolución no les permitiría haber accedido en un espacio de tiempo tan reducido, por lo que los humanos deciden emprender una expedición para esclarecer el asunto. En esta investigación participan ilustres personajes como el intrépido explorador "Ryder", su sobrino "Lucas" ayudante del doctor "Vargas", un erudito en cuestión de reliquias, y por último el magnate de los negocios "Viktor" cuyas verdaderas intenciones con respecto a esta expedición se irán desvelando conforme avancemos en la historia. Tras debatir la mejor estrategia para abordar el problema de los Goblins, el doctor Vargas propone completar el equipo con su último invento dotado de conciencia humana, "Knack", un ser formado por una amalgama de reliquias como las que utilizan los humanos para suministrar energía a sus máquinas. Knack es capaz de absorber el poder de las piedras solares, un mineral bastante común, para desatar ataques terribles mediante combinaciones de botones. Además, el núcleo que dota de vida a este singular héroe, esconde un secreto que es de vital importancia para el desarrollo de la historia.

De vez en cuando, la trama nos muestra detalles de los que no nos pone en antecedentes y que sólo sirven para hacer la experiencia de juego un poco más creíble. Para recuperar vida, Knack puede absorber reliquias que enriquecen su estructura corporal permitiéndole aumentar de tamaño y conseguir una fuerza descomunal. Conforme avanzamos en la historia vamos descubriendo que Knack puede interactuar con otros objetos al igual que hace con las reliquias y conseguir así poderes imprescindibles para superar nuevos y peligrosos obstáculos. Las piedras solares, mencionadas anteriormente, son necesarias para rellenar tres indicadores de poder situados en la parte superior izquierda de la pantalla y poder utilizar habilidades devastadoras como el "Torbellino de reliquias", la "Onda expansiva" o los ataques a distancia. En cada nivel, repartidos por el escenario y no muy difíciles de hallar, podemos encontrar cofres que esconden artilugios útiles para la batalla o gemas coleccionables.

Un juego "de relleno" sin alicientes

Las mecánicas de ataque de los personajes son fáciles de aprender e incluso predecibles para cualquier jugador versado en el género de plataformas. Arqueros, soldados, insectos, robots... son distintas categorías en las que cada nuevo episodio del juego ofrecerá un reto sensiblemente mayor, sin olvidarnos claro está del boss final frente al cual, por lo general, tendremos que superar 4 etapas de ataques que irán variando para añadir algo de dificultad a la batalla. Sin embargo, la barra de vida de Knack sólo es capaz de resistir un número muy limitado de golpes por lo que jugador no deberá subestimar nunca al adversario que tenga delante. En contadas ocasiones, dispondremos de elementos en el escenario que podemos arrojar a nuestros enemigos para evitar un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, pero la mecánica más habitual de las batallas será la de atacar cuando el contrario haya finalizado su combo.

El juego dispone de una serie de claves estéticas y de jugabilidad que, bien gestionadas, podrían haber alumbrado un título exento de los varapalos que le ha dado la crítica. El argumento es tan plano como el discreto retrato de cada personaje, algo que choca en gran medida con los sorprendentes y cuidados escenarios que les rodean. En este último aspecto, la dirección artística muestra un estilo que podemos ver reflejado en películas como 'Astroboy' o 'Las aventuras de Tadeo Jones', con un motor gráfico que apenas aprovecha la potencia del hardware . El diseño de Knack no supone ninguna innovación más allá de la correlación entre el tamaño y su barra de vida, y la posibilidad de combinarse con otros elementos para conseguir poderes especiales con patrones de ataque repetitivos es un aspecto bastante recurrente en este tipo de juegos. Parece que el asesoramiento creativo de Mark Cerny no ha sido capaz de arrojar suficientes virtudes sobre un título que se nos queda pequeño para estar jugando en una consola de nueva generación. Con una estrategia de venta adaptada para atraer la atención de un público más joven, habrían mantenido un perfil bajo y la crítica habría sido más benévola en sus conclusiones, pero el resultado es un juego de "relleno" utilizado para alejar a la compañía del estigma del lanzamiento de PS3 con un catálogo de juegos limitado.

Knack, el mejor amigo de los niños

No obstante, teniendo en cuenta el tratamiento amable y despreocupado del juego, podemos romper un par de lanzas a su favor enfocándolo como un título experimental con el que acaparar un segmento del mercado bastante discriminado en las consolas de nueva generación, a excepción claro está de Nintendo. Con 'Knack' podemos tener un juego en nuestra estantería con el que compartir las primeras experiencias de este campo del entretenimiento con los más pequeños de la casa, con la seguridad de que no infundirá en ellos una respuesta violenta a su entorno ni se enfrentarán a conceptos exclusivos para adultos. La historia es muy fácil de seguir y los personajes representan los clásicos arquetipos de los cuentos infantiles por lo que el jugador puede extrapolar estos conocimientos a otras áreas del entretenimiento. La experiencia sonora es bastante agradable y no llega a sobreexcitar al usuario en ningún momento y el diseño de los personajes no ofrece complicaciones estéticas por lo que son fácilmente reconocibles