CINCO SUPERVIVIENTES

'The Walking Dead: 400 Days', para PC

Este DLC sirve de nexo de unión entre la primera y la futura segunda temporada, con cinco nuevos personajes protagonizando historias independientes con algunos puntos en común.

Por Jesús Márquez 6 de Julio 2013 | 18:30

Menuda sorpresita nos trajo Telltale Games en 2012. Su 'The Walking Dead' no solo fue una de esas escasas adaptaciones que hacen honor al original e incluso se enfrenta de tú a tú en calidad, aún con el reto de trasladarse a un medio totalmente diferente; también supuso la resurrección de la aventura gráfica poniendo patas arriba todas las concepciones narrativas que ligábamos al género. En el lado contrario estuvo el 'The Walking Dead: Survival Instinct' de Terminal Reality, un horror absoluto que en lugar de inspirarse en el cómic lo hizo en la serie de televisión; trayendo un shooter que ni recogía el espíritu de los volúmenes de Robert Kirkman ni de la ficción serial de Frank Darabont y Glenn Mazara. Ahora toca sumergirnos de nuevo en la versión buena de los muertos vivientes con un DLC que sirve como epílogo de la primera temporada del 'The Walking Dead' de Telltale y prólogo de la segunda.

En este caso ni Lee, ni Clementine, ni ningún protagonista de la primera tanda de cinco capítulos que nos entusiasmó el año pasado están por aquí. Lo que tenemos son cinco historias independientes con algunos puntos en común y personajes completamente nuevos. Es más que probable que muchos de ellos acaben apareciendo en la segunda temporada, pues Telltale ha planteado este DLC como un puente entre la brecha de temporadas. Sin embargo, la conexión con lo ocurrido anteriormente no pasa de simples guiños y finalmente se trata mucho más de un prólogo que de un epílogo.

Avance de hora y media

Lo que hacía tan buenos los primeros cinco capítulos de la saga fue a sensación de estar experimentando realmente la magnífica historia que Telltale se encargaba de tejer, permitiéndonos controlar las decisiones de Lee y convirtiéndolas en nuestras. Que esta experiencia fuese así de satisfactoria no solo se consiguió gracias a la naturalidad de los diálogos y las tomas de decisiones constantes durante los mismos, eligiendo respuestas y realizando acciones grises y ambiguas; fue debido a las posteriores repercusiones. Los personajes no tardaban en responder en consecuencia a aquello que habíamos dicho y hecho previamente, mejorando, empeorando su relación o como mínimo complicándola más y más. Esto, y no otra cosa, es lo primero que se echa de menos en 'The Walking Dead: 400 Days'.

No es que los diálogos hayan dejado de ser naturales, ni que hayan abandonado su ambigüedad: lo que ocurre es que no hay tiempo suficiente para que las repercusiones aparezcan. Se trata de un problema de duración. No total, ya que la hora y media de juego no es mucho menos que lo que ofrecían el resto de capítulos de la primera temporada, sino de la división entre cinco de esos minutos. Tan pronto como empezamos a notar el peso de lo que hemos decidido, la historia de ese personaje acaba y te deja la miel en los labios. Telltale sigue sabiendo contar sucesos interesantes con muchísima emoción, no hay duda, pero todos estos relatos se sienten más como una introducción que como un caso con planteamiento, nudo y desenlace. Cualquiera de los otros capítulos de la primera temporada son más satisfactorios de forma independiente que '400 Days'.

Sin embargo, bien es cierto que no todas las historias se desarrollan de igual forma y con la misma duración. La de Shel, además de contar con un desarrollo que recuerda a Lee y Clementine por recuperar el tema de la inocencia de los niños en peligro, es la más larga de las cinco y tiene tiempo para montar una elipsis que nos lanza una de nuestras decisiones a la cara, sin remordimientos. En las demás, Telltale se queda en una zona de confort donde nos plantea historias con el mismo esquema narrativo que usó en la primera temporada, sin reparar en que aquello funcionaba porque el juego no se detenía acto seguido de hacernos interactuar. En cierto modo, estamos ante cinco cliffhangers que se preparan con mucha efectividad pero que en casi todos los casos, aún sin dejar un sabor de boca agrio, sí piden más, mucho más.

Distinto formato; distintas intenciones

Pese a que los hechos de la primera temporada siempre tenían el mismo final, nuestra experiencia para llegar a ellos era brutalmente diferente: la relación con los personajes cambiaba y éstos se comportaban consecuentemente a nuestras decisiones. Con '400 Days' y un formato de cinco capítulos, Telltale ha tenido la oportunidad de cambiarlo: podrían haber hecho que las decisiones transformasen de forma brutal el final de las historias. Sin embargo, no estamos ante este caso: cuando ocurre algo "no canónico", salta un Game Over o el juego acaba desviando la trama hacia la situación que él mismo desea. Esto funcionaba bien en la primera temporada porque coqueteaba constantemente con el tema de la inevitibilidad y la fatalidad, cambiando eso sí la forma en que los personajes se comportaban contigo. Sin embargo, '400 Days' apuesta por más efectismo y menor peso de las relaciones frente a los acontecimientos, por lo que no acaba de funcionar de la misma manera que no haya forma de cambiar lo que pasará al final.

El cambio de formato a las cinco historias independientes, con solo algunos nexos en común, no ha acabado de hacer bien a 'The Walking Dead'. Pese a que ha dado lugar a historias tan divertidas como la que protagoniza Wyatt, también éstas acaban de una forma mucho más superficial y no se desarrollan con la misma profundidad. Bien cierto es que estamos ante hora y media de puro entretenimiento, pero de un calado menor a lo que Telltale ofreció el pasado año; una comparación, como siempre odiosa, pero necesaria debido al hito que supuso. Queda aún por ver qué repercusión tendrá todo lo realizado en este DLC de cara a la segunda temporada pero, sin ninguna duda, más que un puente entre la brecha estamos ante un prólogo que se ha lanzado meses antes del primer capítulo de la nueva tanda de episodios; un aperitivo apetecible, pero con algo menos de fundamento que de costumbre.

Es un paquete descargable que merece la pena, divertido e incluso emocionante; pero tras experimentar unas cotas de calidad narrativas poco frecuentes en el mundo de los videojuegos gracias a la primera temporada de 'The Walking Dead', siempre hay que exigir más: mucho más.