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Análisis de 'Tales of Vesperia: Definitive Edition' para Nintendo Switch, un regreso único

Analizamos 'Tales of Vesperia: Definitive Edition', un regreso tan épico como valiente que ofrece una segunda oportunidad al título de Bandai Namco.

Por Oscar Martinez 9 de Enero 2019 | 11:30

Las remasterizaciones son ya una constante del videojuego. La nostalgia, en otros casos la curiosidad, nos puede. Pero las tantas de las veces no es tanto el recordar una obra, sino el cambiar de lente y verla bajo el estándar actual. Reinventar el videojuego es un arte moderna, pero a veces basta con tener la oportunidad de volver a pasar por la pieza original con un pequeño lavado de cara.

Eso es lo que propone Bandai Namco con un regreso tan esperado como es este 'Tales of Vesperia: Definitive Edition', que incluso diez años después de su lanzamiento original se niega a cambiar de piel y se viste de gala para proponerse, una vez más, como una de las mejores entregas de su franquicia. Un retorno que, no temo en adelantar, se convierte en mucho más que una simple segunda oportunidad para el mismo.

Un regreso sonado

Diez años, de nuevo, hemos tenido que esperar para vivir el regreso de 'Tales of Vesperia' a nuestras consolas. Una esperanza que se consideraba muerta tras aquél «yeah not that one» que partía las ilusiones de centenares de fans pero que brillan ahora con la idea del regreso de Yuri, Estelle y compañía en un pequeño acercamiento a la nueva generación. Un título que se convertía en la definición de nicho dentro de su propia franquicia y que ahora vuelve, sin grandes alicientes, pero con mucho por contar.

Y es que 'Tales of Vesperia' es una obra que sabe cómo jugar sus cartas. Lo cierto es que el misticismo le ha acompañado y ha enaltecido su figura durante los años. El hecho de que su exclusividad en Xbox 360 lo apartase entonces del núcleo principal del RPG venía acompañado de una versión extendida que no llegó a surcar los mares. Pero, al igual que ocurría con el 'Nier' original al alba de la llegada de 'Automata', hablamos de una pequeña capa que esconde un diamante en bruto.

Lo hace, en gran parte, gracias a una estructura narrativa que se aleja de las concepciones más clásicas del rol —y de su propia franquicia, a su vez— para trazar un nuevo tipo de arco. Una apuesta que abre con soltura y sin muchas ambiciones. 'Vesperia' propone un pequeño tira y afloja para con el jugador donde no pretende poner obstáculos pero tampoco busca entregarlo todo en bandeja. Define el concepto de la aventura dentro de su género y permite que seamos nosotros mismos quienes estiremos de la cuerda, en busca de más, en vez de plantear un escenario y pedirnos que cumplamos con nuestra parte del guion.

Desmarcandose de lo clásico

Abre el telón con una pequeña introducción, sirviendo de base para su mundo y contexto. Pero cuando tomamos las riendas nos vemos en la piel de Yuri, un joven rebelde y burlón junto a su perro Repede —que es, a su vez, el mejor perro, siempre pipa en boca. Las ideas generales no tardan en aparecer. El chico fue una vez caballero imperial pero desiste de una forma de gobierno que no entiende ni comparte pero que entiende como garantía de seguridad en un mundo, por defecto, hostil. Incluso así, y cuando las cosas se ponen realmente en marcha, no nos vemos combatiendo contra el citado imperio, sino en la búsqueda de un ladrón para ayudar a los barrios inferiores.

Tampoco hay, al menos no de primeras, un mal omnipotente acechando. Ni un elegido. Mucho menos un deber sagrado que cumplir. Así, y sin ataduras narrativas, el título se permite avanzar poco a poco, expandiendo nuestro conocimiento sobre su mundo a la par que sus personajes. Construyendo una trama pieza a pieza sin necesidad de recursos externos a su idea de aventura. Resulta mucho más orgánico que la línea principal de la franquicia en la que se enmarca. Casi como un punto y aparte.

Es, quizás, parte de esa libertad y esas puertas abiertas al descubrimiento lo que juega también tanto a favor de sus personajes. Yuri y su rebeldía, Estelle y su ternura, Karol y la tesitura del honor frente a la cobardía o Rita y el como trabajar con arquetipo más clásico del anime. Hay más, tan o más remarcados, pero eso ya sería entrar en territorio de spoilers. La idea, insisto, es que el juego apuesta por una narrativa más pausada que, a su vez, presta atención a ideales más humanos. Todos sus personajes resultan característicos, llevados por sus propios problemas e ideas más allá de un mal general que suponga el centro del conflicto.

'Tales of Vesperia' no reinventa la rueda, pero entiende que cambiar las bases de su experiencia puede ser algo positivo para la misma. Y lo consigue. Las líneas no se alejan en exceso de otras entregas de la serie. Su carácter anime sigue presente como lo estaba, por ejemplo, en 'Tales of Zestiria'. Y los skits siguen siendo una parte muy importante de su narrativa — aunque un punto más vívidos y divertidos. Pero el cambio de enfoque sienta un precedente. Eliminar el punto de meta y centrarse en cómo recorren el camino pone todo su peso sobre la naturalidad y en cómo define a cada uno de sus integrantes.

Ocurre algo similar con su apartado más técnico, que sin alejarse en exceso de la fórmula general consigue tener un brillo propio. Parte de ello se debe a que el juego nos tiende la mano a medida que avanzamos. Las artes aparecen a medida que luchamos y experimentamos, por lo que no tenemos un control directo sobre ellas. Así mismo iremos ganando posibilidades a medida que avancemos a través del argumento principal del juego. Así su sistema de batalla se engrosa con la experiencia y nos ofrece posibilidades tan sonantes como los ataques mortales o el sobrelímite —cada uno, además, con sus propias mejoras y añadidos.

Sin embargo, y aunque el juego se vista de gala para la ocasión, parece olvidarse el sombrero para la fiesta. Y es que, aunque satisfactorio, su sistema de combate arrastra los mismos errores que el original. Resulta algo tosco y las animaciones de los personajes se cortan con facilidad, por lo que combatir contra grupos grandes, especialmente si lo hacemos a solas, puede ser sofocante. No es el único punto en el que ocurre, aunque sí el más notable, y apunta a una serie de mejoras agradecidas pero con espacio para más ocurrencias.

La entrega definitiva

El hecho de que la obra llegue bajo el ideal de 'Definitive Edition' supone un paso valiente pero cauto. Su subtitulo lo deja claro, nos encontramos ante la versión definitiva del mismo, incluyendo en ella todos los contenidos lanzados en su versión pérdida de PlayStation 3 y un ligero lavado de cara que supone una gran apuesta audiovisual para una entrega que, ya de por sí, presentaba una gran presteza. Y es que si 'Tales of vesperia' podía presumir de saber trabajar con el cel-shading lo remarca ahora de la mano de una explosiva banda sonora con capacidad de hacer las delicias tanto de quienes hayan pasado ya por sus líneas como de quienes las descubran por primera vez. Algo a lo que se suma la opción de audio dual y el añadido de los subtitulos en español, para quien no se sienta a gusto en el idioma de Shakespeare. Algo que además realiza con un elogiable trabajo de localización que presta gran atención a los pequeños detalles — no os perdáis ni un solo skit, algunos valen oro.

Pero no es lo único que se conforma bajo esta remasterización. Los añadidos comprenden también importantes inclusiones jugables y un catálogo de DLCs estéticos que no solo sirven como acompañamiento, sino que conforman un espacio propio. La adición de Flynn como personaje jugable enmarca un importante contenido narrativo y Patty se convierte, sin apenas despeinarse, en uno de los personajes más característicos de la obra, con una inclusión tan natural como remarcada.

Son pequeños añadidos que, sin embargo, suman mucho a una experiencia general con mucho fondo. Que 'Tales of Vesperia' regrese tras una década con una versión definitiva es motivo de celebración. Pero por encima de ello, es su propio regreso lo que la hace relucir. Todos y cada uno de los añadidos que presenta la obra la exponen varios niveles por encima de lo que fue en su día. Pero, atrevimiento o no, el simple hecho de que podamos revivirla es el mayor exponente de esta apuesta. El regreso de 'Tales of Vesperia' se convierte en una de las grandes oportunidades del año. Un revisionado de una de las grandes aventuras de rol de la década pasada que demuestra seguir manteniendo toda su fuerza.