REVIEW

Análisis de 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD' para PS4, una monada de versión

Analizamos 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD'. La remasterización para PS4, Xbox One, Nintendo Switch y —más adelante— PC, de aquel gran juego de SEGA para Nintendo Wii. Y viene con novedades de peso.

Por Oriol Vall-llovera 29 de Octubre 2019 | 15:00

Hoy sale a la venta 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD' para PS4, Xbox One y Nintendo Switch (habrá que esperar un poco para la versión de PC). Una remasterización de uno de los primeros juegos de Nintendo Wii. Juego de esta conocida saga de Sega cuyo desarrollo aprovechó —y de qué manera— los controles del wiimote. La naturaleza de la saga era perfecta para hacerlo y el resultado fue un título bastante notable, capaz de ser original incluso dentro de una saga que ya se diferencia de prácticamente todo aquello que se encuentra disponible en el mercado. Pero... ¿consigue convencer esta revisión sin unos controles de ese estilo? Sorprendentemente sí. Y puedo que lo haga un juego incluso más arcade y divertido.

Una monada extravagante

De entrada cabe decir que, si no habéis jugado nunca a un título de la saga (sobre todo los tradicionales, más arcade), os puede chocar un poco este 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD'. Básicamente, porque su desarrollo no es muy habitual en la industria hoy en día, e incluso era original en su día. De hecho, encasillar este juego en un género es algo realmente complicado. Podríamos decir que es una curiosa mezcla de plataformas, habilidad e incluso velocidad. Sin embargo, llama la atención que, al final, todos esos elementos van de la mano con el principal: el equilibrio.

Nosotros controlamos a unos adorables —y poco agraciados— monos (Aiai es el protagonista, pero podemos escoger a otros) que se encuentran dentro una bola. Y, justamente por eso, cuando los controlamos, no es tan sencillo como mover a un personaje normal en un plataformas. Algo que se suma a la estructura de los niveles, muy cortos pero bastante puñeteros. Aunque más que pantallas o niveles, bien podríamos llamarlos circuitos. Nuestro objetivo es ir del punto A al punto B en el menor tiempo posible. Pero con la particularidad de que los circuitos suelen ser estrechos, llenos de trampas que nos intentarán empujar al vacío. El equilibrio es fundamental y la física en ese sentido está muy bien conseguida.

Una curva interesante

Por eso, absolutamente cada salto que hagamos implicará tener que mantener el equilibrio al aterrizar, para no acabar cayendo al abismo. Y eso será más o menos complicado en función de la velocidad que llevemos. Por otra parte, resulta interesante que cada uno de los monos tiene sus propias estadísticas, siendo unos más ágiles y menos pesados y otros mejores saltarines, por ejemplo. Por si fuera poco, la curva de dificultad es tan interesante, que el juego está pensado tanto para jugadores más habilidosos como para gente que se aproxima a la saga por primera vez. Básicamente, porque tenemos dos opciones siempre: ir a buscar la salida del nivel, o intentar recolectar todas las bananas que hay esparcidas por el circuito por el camino.

Si optamos por lo primero, el reto será igualmente complicado, pues no estamos ante un juego precisamente sencillo (primer mundo aparte). En cambio, si optamos por lo segundo, el riesgo será mucho mayor. La ventaja, es que aquellos que busquen más plataformas y un reto mayor, encontrarán un título capaz de ofrecerles lo que quieren. De hecho, la puntuación final del nivel, que es uno de los puntos fuertes de la rejugabilidad del modo historia, depende de dos factores: el tiempo que tardemos en terminar el nivel (esa es otra, hay un límite de tiempo en cada nivel) por un lado y el número de bananas que hayamos cogido por otro. Cuando eso se combina con los marcadores online, los piques pueden ser bastante divertidos, tanto con amigos como con desconocidos.

Perfecto para partidas rápidas

Otro elemento destacable de este juego con respecto a otros títulos de estilo "retro", es el hecho de que es perfecto para partidas rápidas. Se nota —y mucho— el toque arcade de SEGA. Y aunque la dificultad de algunos niveles hace que los tengamos que repetir decenas de veces (en los últimos mundos sobre todo), prácticamente nunca frustra al jugador por una sencilla razón: en realidad son cortos si los consigues completar. Por poner un ejemplo, en ese sentido es como 'Super Meat Boy'. Mueres, pero empiezas inmediatamente, volviendo a llegar a ese lugar en el que has muerto en pocos segundos. Y lo más importante de todo: con unos tiempos de carga prácticamente nulos.

Por otra parte, cabe decir que la rejugabilidad de cada mundo va más allá de mejorar nuestros tiempos o probar niveles con otros personajes (lo cual puede ser conveniente en niveles que se requiere de una habilidad concreta). Básicamente porque cada mundo contiene dos medallas. La primera nos la dan al completarlo, sin más. La segunda está hecha para los jugadores que buscan un buen reto. De hecho, solo es posible conseguirla si nos pasamos el mundo entero sin perder todas las vidas. ¿El motivo? Cuando en 'Banana Blitz HD' perdemos todas las vidas, no hay que empezar el mundo de cero. Simplemente empezamos ese mismo nivel, pero teniendo que volver a coger las bananas.

Un buen equilibrio

Es decir, que aunque empezamos la partida con cuatro vidas (hay vida cero), nunca habrá que repetir un mundo entero, pudiendo seguir nuestra partida en el nivel en el que nos encontremos. Además, la dificultad está realmente bien equilibrada porque, en realidad, se pueden conseguir más vidas si vamos a por las bananas. Cada 20 sumamos una nueva vida. Al final el mensaje es claro: la dificultad está para añadir un reto, pero no para lastrar el camino de aquellos que no tienen interés alguno por las citadas medallas. Por cierto, hay un total de 8 mundos y cada uno de ellos está compuesto por 8 niveles, una pantalla de bonus y un jefe final.

Las fases de bonus son realmente divertidas, porque suelen estar llenas de bananas en un espacio reducido y, la verdad, los peligros son menores que en las fases normales. Nuestro objetivo es coger todas las bananas antes de que se agote el tiempo, lo cual es más complicado de lo que parece. Sin embargo, si morimos, no se puede repetir y pasamos al siguiente nivel. En cuanto a los jefes, la verdad es que son todo un derroche de originalidad y aportan variedad al desarrollo. A veces, estas batallas pueden ser batallas toscas, porque nuestro personaje va dentro de una bola y esquivar los ataques así no siempre es fácil, pero es innegable que esos combates tienen personalidad.

Un bonus muy "seguero"

Llegados a este punto, es necesario hablar de uno de los grandes añadidos de esta revisión. Los dos mundos secretos por un lado y el personaje de 'Sonic' por otro. Aunque ya sabíamos que el erizo azul de Sega estaría en el juego, e incluso lo vimos en un tráiler, la verdad es que después de haber disfrutado de él puedo decir que es todo un acierto. Por esa mezcla de circuitos, velocidad y habilidad, a veces da la sensación de que Sega estaba pensando en 'Sonic' cuando creó esta saga. Los dos mundos secretos son bastante difíciles, pero es una gozada recorrerlos con este personaje a toda velocidad. Para desbloquearlo hay que pasarse los 8 mundos principales, eso sí. Lo bueno es que después lo podremos usar en todo el modo historia y no solo en esos dos mundos extra.

Cambiando de tercio y más allá del modo historia, 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD' dispone de una buena cantidad de modos secundarios para entretener. El gran problema que tiene eso es que no están a la altura de la campaña. Por un lado están los minijuegos. Estos van desde un matamarcianos con estilo retro, hasta varios juegos de habilidad o incluso de deporte. Todos ellos se diferencian de las mecánicas habituales de la saga. Pero lejos de funcionar bien, como puede ocurrir por ejemplo en un 'Little Big Planet', aquí no parecen funcionar dentro de una misma fórmula. Lo único bueno, es que se puede jugar con amigos y algunos se salvan.

Variantes descafeinadas

A partir de ahí nos encontramos con otros modos de juego que, en realidad, no son más que pequeñas variantes de los dos principales que ya hemos comentado: la historia y los minijuegos. Desde una especie de torneo (Decathlon) en el que hay que disputar varios de los minijuegos en una sola tanda, para conseguir la mejor puntuación, hasta el modo contrarreloj, que simplemente consiste en pasar ciertos mundos del modo historia como si fueran uno solo (con el tiempo sumándose pantalla tras pantalla). Este último modo no está mal, pero solo le encontrarán la gracia los que quieran explotar al máximo el título. Además, solo hay unos pocos recorridos (fácil, normal y dificil).

A nivel de remasterización, lo que sí podemos decir es que el trabajo visual es realmente bueno. Está más cuidado que otros remasters de juegos de la época. No solo se ve de maravilla, con una paleta de colores siempre llamativa y una definición buena, sino que además se han mejorado pequeños aspectos como los tiempos de carga al empezar un mundo. Por otra parte, los planos cuando empieza un nivel, con esa vista alejada que nos permite ver todo el nivel y se va acercando hasta ver el mono, son realmente espectaculares y la transición es suave y muy agradable. Además, podemos acelerar el proceso pulsando un botón. Al final, lo que nos ofrece este juego a nivel técnico es algo vistoso y sobre todo inmediato. Muy arcade.

Una experiencia sensorial

Por si fuera poco, el diseño artístico de los niveles y de cada mundo no está nada mal. Puede que algunos sean tópicos (selva, mundo de hielo, mundo de fuego, barcos pirata...), pero también son realmente diferentes. No solo en lo visual sino también en los elementos que aparecen y en ciertas mecánicas. Por otra parte, aunque no hay muchas melodías en el juego, pues cada mundo tiene solo una, la verdad es que son todas realmente pegadizas y excelentes. Con ese estilo "cañero" tan típico de SEGA y el cual hemos visto en tantos juegos suyos. Por ejemplo 'Crazy Taxi'. Las voces están en inglés, lo cual no es un problema porque apenas hay voces, pero cabe resaltar que el original de Wii llegó aquí doblado.

En cualquier caso, y aunque no estamos ante un juego especialmente largo si solo queremos darle una vuelta, es justo decir que esas 6-7 horas que nos puede durar el modo historia (más o menos en función de la habilidad de cada uno) se pueden triplicar si queremos sacarle todo el jugo. Y es algo que van a querer hacer los más veteranos. No es un juego excelente y arrastra algunos problemas del original, como una cámara que nos dejará vendidos en ciertos saltos que requieren de un equilibrio perfecto al aterrizar, pero difícilmente vas a encontrar un juego tan original y diferente en el mercado hoy en día.

Conclusiones

En definitiva, 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD' no va a romper moldes y probablemente será criticado por aspectos como la mencionada cámara y un estilo muy antiguo. Algo que ya hemos visto con el remake de 'Medievil'. Sin embargo, aquellos jugadores amantes de las plataformas y de los juegos de habilidad disfrutarán como enanos. Es un título que tiene personalidad, que resulta muy original y sobre todo, tremendamente rápido, inmediato y arcade. Su curva de dificultad es excelente y, a diferencia del citado 'MediEvil', no penaliza a los jugadores que mueran. Y en cambio, reta igualmente a los que buscan un reto como los de antes.

Una lástima que los minijuegos no estén a la altura y que algunos modos sean de relleno. Básicamente porque 'Super Monkey Ball Banana Blitz HD' es un juego divertido. Muy divertido y adictivo. Y lo más importante de todo: no te obliga a centrare únicamente en él. En estos tiempos que corren, poder disfrutar de un juego con el que es posible profundizar, pero el cual es ideal para partidas rápidas, es algo fantástico. Si no lo habéis probado nunca, debéis darle una oportunidad. Los japoneses adoran esta saga. Y ahora mismo entiendo perfectamente por qué.