FALTA DE BRILLO

Análisis de 'Shining Resonance Refrain' para PS4, una sintonía falta de fuerza

Ponemos a prueba la remasterización de uno de los JRPG más sonados de SEGA en la anterior generación de videoconsolas que los occidentales nos perdimos.

Por Daniel G. Astarloa 9 de Julio 2018 | 16:00

La música es el mejor conductor de pasión que como seres humanos conocemos. Una canción cuidada con cariño y cantada con energía puede llegar a nuestros corazones de una u otra forma, pero será innegable para muchos que sus compositores lo han echado todo por la borda para hacer posible que esas notas que componen el resultado final están puestas con el corazón. Es un arte en el que para triunfar de verdad no hay que moverse con la racionalidad, sino la emoción.

Puedo repasar esta teoría formada en mi cabeza, pero seguiré sin entender por qué 'Shining Resonance Refrain' no es el título que esperaba. Un JRPG conducido por la música y la magia de esta, protagonistas que recuerdan a distintos miembros de un grupo musical, cada uno de ellos con un estilo propio que busca juntar sus instrumentos con sus compañeros de distintas formas. Armas musicales, mundos movidos por esas notas sagradas. ¿Por qué no logra atraparme tras una treintena de horas con todos estos conceptos sobre la mesa?

Refinando la melodía

Para enfrentarnos al dilema que es 'Shining Resonance Refrain' debemos primero saber qué clase de edición estamos recibiendo, ya que esta es una remasterización mejorada, algo remarcado por lo refinado del título. 'Shining Resonance' salió en exclusiva para PS3 en 2014 de la mano de Media Vision como desarrolladores, SEGA como editora, y fue el regreso por todo lo grande de la franquicia 'Shining' en forma de un reboot que cambiaría nuestra manera de comprender esta saga RPG de una manera que nunca antes habíamos llegado a imaginar.

Por unos u otros motivos el título jamás llegó a cruzar la frontera, aunque es muy posible que se debiera a las muy fuertes críticas por parte de los fans hacia ciertas políticas que la compañía decidió llevar adelante. Un gran exceso de DLC de pago, personajes jugables de la historia bloqueados a través de estos mismos y algunos pequeños abusos más, como el invitar a un micropago para reintentar una pelea.

Ninguno de esos problemas está represente en esta versión del juego. Todos los DLC vienen incluidos de base en 'Shining Resonance Refrain', incluso los personajes adicionales. Han sido ajustados muchos parámetros para que encajen con el propio progreso de la aventura y el pico de dificultad ha sido ajustado. En resumen, este es el juego que todo el mundo esperaba desde el inicio: una versión muy completa de la aventura JRPG a la que se nos invita, aunque con algunos problemas de base traídos consigo. Los dos personajes ya mencionados aparecen directamente tras el primer capítulo en nuestro equipo, sin explicación ninguna y pese a que durante la mayor parte del juego estén enfrentados a nosotros en el campo de batalla, lo que puede llevar a algo de confusión y momentos graciosos. Esta clase de detalles deberían haberse cuidado con más cariño, pero siempre podemos elegir jugar sin ellos y probar una partida futura añadiéndolos.

Componiendo la situación

Comprender 'Shining Resonance Refrain' implica un ejercicio de imaginación por nuestra parte. El mundo del juego está dividido entre dos naciones en guerra entre los que estamos atrapados: nuestro protagonista, Yuma, ha pasado años como prisionero y conejillo de indias de uno de estos imperios, y ahora que ha logrado la libertad debe decidir si prestar sus poderes a sus enemigos para liberar así también a otros posibles prisioneros.

La gran característica de Yuma tanto a nivel argumental como jugable es que dentro de él cohabita el alma del dragón reluciente, una criatura mística que miles de años atrás detuvo un cataclismo enorme al enfrentarse a un dios sangriento. Esta fuente de poder es la clave en la batalla para que la balanza se ponga de lado de unos u otros, pero hacer uso de ello no es tan fácil como nuestro pobre protagonista quisiera. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, por lo que podremos ser penalizados tanto narrativa como mecánicamente si abusamos de la transformación en el dragón reluciente.

Convertirnos en él en combate nos dará una serie de nuevos movimientos y ataques más poderosos con los que nuestros rivales deberán lidiar, pero poco a poco este estado alterará nuestra energía mágica. Cuanto menos nos quede más correremos el riesgo de perder el control de nuestro personaje y que entre en modo berserker, lo que le podría llevar a atacar sin control a monstruos y aliados por igual. Esto obliga al jugador a plantear seriamente cuándo abusar de esta mecánica y cuándo reservársela, pues puede jugarnos una mala pasada y forzar un final de partida amargo que pesará sobre nuestros hombros. Sin lugar a dudas es el mayor punto de interés dentro de las mecánicas de combate.

Tocar en el grupo

Todo lo demás en cuanto se refiere al aspecto RPG de 'Shining Resonance Refrain' es lo que esperaríamos, para bien y para mal. El título mezcla el estilo de combate de franquicias como 'Tales of' con diseños del mapa de juegos semejantes a 'Final Fantasy XII', pero sin la mitad de profundidad ni tamaño que este último juego. De hecho quizás encontremos el mapamundi algo pequeño para nuestro gusto, y las áreas que recorremos resultan escasas en su longevidad y apenas invitan a la exploración. Al final el mundo del juego se antoja pequeño, algo plano incluso.

Algo semejante sucede con el combate, aunque en este apartado sale quizás algo más victorioso después de todo. Debemos formar un equipo de cuatro guerreros en combate entre los diez que componen el grupo, cada uno de ellos con habilidades de distinto tipo para hacer frente a situaciones de toda clase. Y esto es algo que vamos a necesitar porque los enfrentamientos contra los jefes finales son increíblemente duros, tanto como para no permitirnos total libertad a la hora de hacerles frente: tenemos que pensar una estrategia de combate, guardar las distancias y aprender sus patrones para lograr salir airosos. Siempre podemos entrenar durante horas con enemigos normales para subir más niveles y hacer los enfrentamientos más sencillos, pero cada una de estas bestias supone un pico de dificultad que no se relaja a medida que avanzamos en la historia, sino que se intensifica más a cada nuevo capítulo que alcanzamos.

El resto de enemigos apenas tendrán la más mínima oportunidad contra nosotros. Entre diferentes clases de ataques musicales, formación de bandas para tocar canciones que aumentan nuestras estadísticas y el uso de armas instrumentales apenas supondrán un problema a lo largo del juego. Pero lo cierto es que todo esto suena mejor de lo que es: aunque se dé mucha importancia a la música conceptualmente, a la hora de la verdad esta carece del mínimo peso, e incluso podríamos llegar a decir que las piezas musicales de su banda sonora llegan a ser olvidables con alguna escasa excepción. No encajan con la imagen que podemos tener de una clase de juego como este.

Conclusiones

No puedo evitar sentir algo de amargura en el sabor de este caramelo que es 'Shining Resonance Refrain'. El gran problema del juego reside en lo poco inspirado que está a la hora de usar sus mecánicas de juego, su argumento predecible lleno de clichés y su falta de una banda sonora mucho más potente, algo que se hacía necesario para un planteamiento como el que nos acercaba. No se trata para nada de un mal videojuego y sus virtudes encantarán a quienes quieran una experiencia JRPG pura a la antigua usanza, pero tampoco alcanza a ser lo brillante o destacable que han sido muchos otros juegos semejantes de la pasada generación.