'Panzar': experiencia directa al player versus player

MULTIJUGADOR

Por Xose Llosa

El 30 de Noviembre 2013 | 18:40

'Panzar' propone una juego enfocado directamente al PVP, sin la necesidad de pasar por toda la progresión de los típicos MMORPG.

Cuando nos metemos en cualquier MMORPG, el PVP es lo que marca la diferencia. Las arenas, el partirte la cara contra otros jugadores, es, al final, en lo que muchos echamos nuestro tiempo dentro de los MMO. Sin embargo, una buena preparación para afrontar el player versus player en un MMORPG convencional, es un proceso mágico, vital, experiencial... pero tedioso, largo y en muchas ocasiones, aburridísimo.

Panzar

Con la intención de romper este tiempo de preparación es con lo que llega 'Panzar'. Este free-to-play diseñado con el CryEngine 3 de Crytek, lo que ofrece es la experiencia PVP directamente. Ocho clases a escoger, dos equipos, un escenario, y a partirnos la cara. El sistema que subyace por debajo de los combates son árboles de habilidades y gestión de inventario típica de un juego de rol, sin embargo, el desarrollo de la batalla es completamente activo, sin targeting, sin cargas y con bloqueo, lo que lo acerca a un juego de combates tipo 'Chivalry', por poner un ejemplo.

La gestión de inventario y habilidades se desarrolla en base a menús fuera de las partidas. Menús de habilidades, forja e inventario, ágiles e intuitivos. Por ser un juego de acción, tampoco a hueco a trabajar con el inventario en medio de una escaramuza, ya que eso es nuestro fin.

Micropagos

La manera de conseguir objetos y consumibles viene por dos vías: la opción free, que es craftear, la otra, gastar gemas compradas con micropagos.

El sistema de gemas de 'Panzar' es muy agresivo. El juego tiene moneda propia, que se gana jugando partidas o comprándola también con micorpagos, esta moneda nos servirá para mejorar nuestro equipo. Sin embargo, para adquirir inventario y consumibles tendremos hacerlo crafteando o mediamente micropagos. El crafteo también se puede agilizar con micropagos, o la mejora de equipo, así como la subida de nivel del personaje. Todo en 'Panzar' es susceptible de ser acelerado con pago de dinero real, y muchas cosas en 'Panzar' son verdaderamente difíciles de conseguir si no es pasando por caja, lo que ensombrece la experiencia mucho en esta dirección.

Panzar

Ahora que todos estamos situados, ahora que ya sabemos cuál es el concepto del juego, vamos a entrar a desgranar lo que 'Panzar' ofrece. Un título que lleva unos meses disponible en nuestra región, pero que mucha gente habrá conocido estos días gracias a su lanzamiento en Steam.

Todo en 'Panzar' está creado, pensado y concebido para que no perdamos nuestro valioso tiempo en cuestiones accesorias, y estemos el máximo rato posible jugando. La gestión de habilidades es clave, evidentemente, pero nuestra agilidad en los combates, saber aprovechar los momentos y las debilidades, es lo que se lleva buena parte del peso de la experiencia y de nuestro éxito o fracaso.

'Panzar' tiene cosas muy buenas y cosas francamente malas. Lo mejor, que cumple lo que promete, un juego PVP accesible, directo, rápido e intuitivo. Sin embargo, a nivel jugable es decepcionante.

Acción directa

En el afán de no solaparse con las reglas de un MOBA, vuelca todo el peso jugable hacia la acción más directa, con los preceptos de un juego de rol: habilidades, clases, pociones... pero funcionando el tiempo real, con bloqueos, ataques fuertes, débiles, salto, sprint. Atractivo, frenético, pero mal ejecutado.

Lo primero a lo que nos tendremos que acostumbrar es a las físicas de los ataques cuerpo a cuerpo. Resulta, en los primeros compases, muy difícil saber cuando estamos golpeando a nuestro oponente, en ocasiones estaremos muy lejos de él, en otras estaremos dándole buenos golpes, pero la sensación es de estar moviendo los brazos en el aire. Partiendo de esta base, gran parte de la propuesta del juego se rompe. Seguramente si estuviese situado en un punto más estratégico, más pasivo, este aspecto no sería tan determinante. Al estar proponiendo una experiencia frenética, arruina buena parte de la propuesta.

El escollo jugable es muy importante, y seguramente hará que mucha gente se desenganche en los primeros compases, si por la razón que sea decidimos avanzar, aunque siempre se mantendrá esa sensación de azotar un mazo en el aire del que brotan chorros de sangre, algo que recuerda a la de 'Dead Island', por ejemplo, en un par de partidas aprenderemos a medir las distancias.

Panzar

Su propuesta directa no solo se a la propia mecánica de combate, sino que la organización de partidas también está pensada en esta dirección. Independientemente de que estemos en un equipo mediocre, con las clases poco balanceadas y sin estrategia planificada, mataremos y nos lo pasaremos bien, e incluso podemos llegar a ganar.

Las físicas son uno de los puntos más negativos, pero no el único, el otro punto oscuro lo hallamos en el sonido. En las pocas escenas que tiene el juego, el doblaje es muy malo. En los combates no hay música, configurando un entorno vacío.

En positivo

Del lado positivo hay dos apartados donde 'Panzar' destaca, y hacen que sea algo recomendable de probar: el aspecto visual y la gestión de habilidades.

Es un juego francamente bonito, cargado de detalles, con un diseño de personajes y entornos llamativo. A la vista es fácil que nos enganche.

Pero lo que más me gusta (si obviamos todo el tema de los micropagos) es la gestión de habilidades y clases. Hay ocho clases, muy estándar, pero cada una con sus potencialidades y defectos. Las potencialidades de cada clase están planteadas y expuestas de tal manera que es muy fácil ver cuáles son sus puntos fuertes y débiles, y decidir a golpe de vista cuál es la que mejor se ajusta a nuestra manera de jugar.

Panzar

El sistema de habilidades y progresión es tan clásico, un árbol por el cual avanzar, tan familiar, que me siento en él como pez en el agua. 'Panzar' es un juego que pide muy poco al jugador que tiene unos conocimientos mínimos dentro del género del rol, en cuestión de minutos estaremos metidos en el juego.

Esta accesibilidad que es su mayor virtud, también es su perdición. Ofrece algo tan básico, que no termina enganchar. Es divertido, pero ni mucho menos sustituirá nuestra partida diaria de 'DotA' o 'LoL'. Lo podemos comprobar fácilmente al ver como la gente se desengancha. Con personajes de niveles bajos encontraremos partidas rápidamente, a medida que subimos es cada vez más larga búsqueda de partida.

Conclusión

En conclusión. Una PvP directo y satisfactorio. Un juego divertido al que echar unas partidas, muy bonito visualmente, pero falto de alicientes o carisma que terminen de configurarlo como referente. Está a medio camino entre un multijugador de acción tipo 'Team Fortress 2', el género MMORPG y los MOBA, siendo este un espacio muy saturado de grandes propuestas de referencia, en el que lo tendrá muy difícil para encontrar su lugar. El sistema de micropagos tan agresivo, tampoco rema a su favor.

6,5

Lo mejor:

Muy accesible. Muy bonito gráficamente. La gestión de menús es ágil e intuitiva. El abanico de clases es convencional, pero atractivo y claro.

Lo peor:

Las físicas en combate cuerpo a cuerpo dejan mucho que desear. El sistema de micropagos es muy agresivo. Ofrece pocos alicientes para enganchar.

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