AVENTURA GRÁFICA DE ALTURA

Análisis de 'L.A. Noire' para Nintendo Switch: la realidad de una edad dorada sin filtro

El título maestro de Rockstar Games vuelve a intentar encajar en el público con una conversión a la altura para la nueva generación. Es hora de regresar a Los Angeles.

Por Daniel G. Astarloa 22 de Noviembre 2017 | 21:42

El ser humano anhela las épocas pasadas. Sucede casi desde que tenemos conocimiento de nuestra Historia: los adultos añoran los años de su niñez, el Renacimiento fijaba su mirada en la cultura antigua y el fan de los videojuegos asegura que los lanzamientos de su generación son los mejores. Es fácil rendirse a la nostalgia y no pensar en el progreso y el miedo que puede dar el futuro y los cambios que conlleva. 'L.A. Noire' mira a ese pasado para darnos un tortazo y recordarnos que no hay vuelta atrás.

La obra de Rockstar Games con tecnología revolucionaria, actores de todo tipo y un mundo apasionante por descubrir: los felices años cuarenta, con el conflicto de la IIª Guerra Mundial llegado a su fin y un futuro prometedor para los norteamericanos. En la sociedad de los Estados Unidos esta época es una de prosperidad, mejoría, una era dorada de la forma de vida por excelencia. Pero tras los alegres colores de los vestidos y las casas suburbanas descubrimos que esto no es más que un filtro de una realidad gris y ténebre, llena de misterio y malas prácticas. Bienvenido a Los Angeles.

Ciudad de pecado

La historia de 'L.A. Noire' es su punto fuerte: nadie podrá negarlo. En ella seguimos a Cole Phelps, veterano de guerra que tras el conflicto regresa a casa para abrazar su nuevo trabajo en el cuerpo de policía. La sociedad norteamericana parece encantada con la forma de vida actual lograda por los políticos, pero a la vez sus ciudadanos rechazan a aquellos que se sacrificaron por su bienestar.

La ciudad de Los Angeles se encuentra a nuestros pies mientras investigamos y descubrimos una trama oculta tras el glamour de Hollywood y la felicidad de los paisanos. La narrativa avanza a través de casos que bien sirven tanto para reflejar los lujos de la ciudad como el propio pasado de nuestro protagonista, el cual todavía asume sus acciones pasadas durante la guerra. Eso es algo que esta ciudad jamás podrá borrar, ni con todos los placeres que ofrece.

No os equivoquéis por un momento, 'L.A. Noire' no pretende en ningún momento admirar los progresos y las mejorías de la forma de vida americana durante la época que representa. En todo caso quiere transportarnos a una de las épocas teóricamente más brillantes de Estados Unidos para desmitificarla y mostrar los puntos negros que la contaminaban. El racismo, el machismo supermacista, la negación de la psicología humana y los excesos están a la orden en la ciudad de Los Angeles, nunca para bien. Y todo eso a veces también se ve representado en nuestro protagonista, el cual está tan limpio de pecado como aquellos a los que interroga por crímenes atroces.

Oscuros recovecos que un detective desea olvidar

Para comprender 'L.A. Noire' debemos acercarnos a esta obra con precaución. Tenemos una ciudad abierta a nuestro antojo para recorrer, pero no por ello es una experiencia de mundo abierto; existe casi una centena de coches que conducir, pero tampoco es un juego de carreras. En su núcleo 'L.A. Noire' es una aventura gráfica de alto presupuesto, un tipo de juego con toda clase de libertades pero que quiere que prestes tu atención en el escenario, los personajes y la trama de fondo.

El objetivo principal del título empieza y acaba en los casos que como policía debemos hacer frente. A todos ellos nos acercaremos como parte del cuerpo del orden con la mentalidad de investigar, recolectar pruebas y utilizarlas en contra de aquellos que nos mienten e intentan transgiversar la verdad a su beneficio. Nadie pqueda fuera de pecado, así que debemos tener en consideración cómo tratar en consecuencia a los individuos que se crucen en nuestro camino: como buenos policías, malos o con acusaciones... Siempre que contemos con las pruebas adecuadas, por supuesto.

No es que sea fácil averiguar si nos ocultan algo o no, así que debemos tener siempre a mano nuestra intuición como detectives. El título hizo uso en su época de una de las tecnologías más revolucionarias de la industria capturando los rostros al completo de los actores, lo que activa dos cosas en los jugadores: los terrores del valle inquietante frente a algunas animaciones y, más importante, los tics. La personalidad de cada personaje puede ser muy diferente entre sí, por lo que es clave detenernos a observar cómo responden a situaciones, cómo esquivan nuestra mirada o cómo de relajados están frente a ciertos testimonios. Así es como destapamos mentiras a la vez que aprendemos cosas y claves de la psicología humana, cómo mentimos e inmediatamente nuestro cerebro intenta disimularlo.

Y es que aunque no lo parezca este es un título muy rejugable. Quizás no de forma inmediata tras acabar la primera partida, pero sí con el tiempo, lo que lo hace perfecto para el actual relanzamiento. La búsqueda de coleccionables puede ser un motivo de peso, pero realmente el valor de volver a Los Angeles está en aprender de sus habitantes cómo leer las reacciones e incomodidades, lo que podremos aplicar a nuestra vida misma. Pocos juegos pueden presumir de lo mismo.

Del pasado al presente

Hablando de la remasterización es imposible no hacer mención de las virtudes de la versión de Nintendo Switch, que con suma facilidad supera a cualquier otra. En todos los formatos contamos con el juego base, sus expansiones DLC integrados en la propia historia y la mejora tanto gráfica como la capacidad de correr a gloriosos 60 FPS. Nada varía en este campo: tengamos la plataforma que tengamos no nos perderemos ningún atisbo de la experiencia.

Pero Rockstar Games no podía dejar pasar la oportunidad de trabajar con Nintendo Switch. El título ganaría puntos sólo por su portabilidad, pero la compañía ha llevado la conversión a otro nivel agregándole la vibración HD, que nos ayuda como intuición para localizar pistas y acertar en interrogatorios; los controles por movimiento, que si bien no aportan nada demasiado novedoso pueden ayudarnos a meternos en el papel de policía; y lo más impresionante, controles táctiles. Todo el juego puede disfrutarse con sólo nuestros dedos dejando los mandos de lado, lo que nos aproxima mucho más a ese género de la aventura gráfica que destacábamos antes. Es imposible no acordarse de juegos como 'Hotel Dusk' y pensar lo muy bien que encaja esta clase de control al juego a la hora de investigar y desarrollar los interrogatorios.

Conclusiones

Rockstar es conocida por sus experiencias de mundo abierto, y la verdad es que en buena medida eso me apena. 'L.A. Noire' no deja de demostrar las maravillas y talentos que tiene este estudio entre sus trabajadores, además de todo el potencial que contiene para contar historias pasadas y recrear ciudades sin la necesidad de crear el caos o buscar coleccionables innecesarios. Sin lugar a dudas disfruto mucho más de 'L.A. Noire' como experiencia centrada en pasar de un caso a otro, y quienes equivoquen el juego con otra clase de título quizás se vean decepcionados por no encontrar aquí un 'Grand Theft Auto' en tiempos pasados. ¿Debes jugar 'L.A. Noire'? Sí: tanto por su valor cultural como por la propia obra maestra que supone.