JUDGE EYES

Análisis de 'Judgment' para PS4, justicia ciega en un mundo conocido

La propuesta de Yakuza Studio para explorar nuevos territorios convence a los críticos, pero no sin problemas que deben destacarse.

Por Daniel G. Astarloa 25 de Junio 2019 | 16:00

Hace aproximadamente un año completé mi partida de 'Yakuza 6: The Song of Life'. Mi viaje con Kazuma Kiryu a través de los años y diferentes entregas tocaba a su fin con la que considero que es la obra magna de Yakuza Studios, la cual contaba mucho más de sí misma y de la forma de ver el mundo japonés de lo que parecería a primera instancia. Fue un proceso muy personal, el cierre de un capítulo que deseaba que más gente viviera. El futuro era desconocido a partir de ese momento. No sabía qué le depararía al barrio de Kamurocho, si es que había algo de por sí. La verdad es que no veía una razón por la que volver.

Apenas un año después estoy de nuevo caminando por las mismas calles, rodeándome de yakuza que se alimentan de la buena gente de Japón y pegándome de tortas con aquellos que deciden cortarme el camino por, no sé, llevar dinero encima. Estoy haciendo lo mismo que antes, pero hay algo que es muy diferente. No se trata del protagonista, la historia o si los locales han cambiado: es la forma de ver el mundo. Es el auténtico paso generacional, el corazón de 'Judgment' que brilla con más fuerza frente a los juegos anteriores de la saga.

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Takayuki Yagami es a quien controlamos esta vez. No Kiryu ni ninguno de sus conocidos: un joven detective que vive malamente con dificultades para alcanzar el fin de mes y una actitud más pasiva con los que le rodean. Cuando tomo el control sobre él se trata de alguien que atiende constantemente más el móvil que a cualquiera que le hable, que quiere reforzar las amistades rápidas para las redes sociales que por beneficio propio y sobre todo, alguien a quien le encanta beber y salir borracho perdido a la calle tras dejarme el dinero en un par de botellas que no necesitaba.

Es impresionante cómo con estas actitudes en las que se te da total libertad puede descifrarse la personalidad de alguien tan radicalmente distinto a los juegos anteriores, sobre todo cuando las cinemáticas no te dan estas señales de forma tan clara. El móvil es de vital importancia, pues a través de él descubrimos los puntos importantes de la ciudad, nos refrescamos las claves de los casos que investigamos y consultamos qué actividades cercanas todavía no hemos realizado. Las amistades rápidas de las redes sociales nos dan ventajas y notoriedad en una época en la que nuestro nombre importa más que la persona, especialmente cuando pueden hablar bien de ti en la red para facilitarte casos o ganarte seguidores. Y el alcohol es una pieza fundamental para nuestro muchacho porque no sólo desbloqueamos habilidades de ataque con su actitud burlesca, sino que nuestro personaje se refuerza con la rabia que libera sólo cuando se desata de las convenciones sociales que la bebida suele hacer que olvidemos. Con Kiryu jamás vi útil beber demasiado y los controles se volvían obtusos: con Yagami se hace necesario hasta darnos cuenta de lo reprimido que está en sí mismo.

'Judgment' habla de una generación de personas muy diferente de su franquicia hermana. La importancia de la tecnología se hace palpable con lo ya mencionado, el uso de drones privados constante sea para nuestro trabajo o hobby, e incluso la clase de actividades secundarias que se nos ponen a mano. No hay karaoke, algo que muchos otros fans de Yakuza Studio han lamentado, pero quizás sea porque es un hobby del pasado. Preferimos sumergirnos en la realidad virtual, dedicar tiempo en las recreativas a videojuegos, puede que incluso echar un dinero en esos casinos ilegales que tanto nos meten por los ojos los anuncios a día de hoy. Este es un mundo muy diferente al de Kiryu, incluso tratándose de la misma ciudad.

Mismas calles, carteles distintos

El aspecto en el que 'Judgment' no logra resaltar tanto como 'Yakuza' es en los mismos apartados que copia y pega. Las peleas están a la orden del día, queramos o no, y tendremos que abrirnos paso a tortazo limpio tanto a nivel narrativo como cuando simplemente caminemos por la ciudad en nuestro tiempo libre. Contamos con dos estilos de combate, uno centrado en las peleas uno contra uno y el otro contra grandes grupos de enemigos: e incluso con esta variedad de movimientos y ataques diferentes a los de otros protagonistas de Sega, las batallas se hacen monótonas en poco tiempo, sin captar la misma chispa que hizo brillar a 'Yakuza'.

Quizás sea porque Takayumi es alguien más centrado en el mundo intelectual y la investigación. No es fuerte como Kiryu: las palizas en grupo le pueden dejar molido durante secciones de historia, y puede sufrir heridas mortales por cuchillos y disparos que rebajarán su barra de vida mientras que el dragón se levantaba como si las balas fueran de papel. En su lugar Tak debe perseguir objetivos o salir corriendo de los conflictos, seguir en absoluto silencio en secciones de infiltración a sus enemigos o espiarles a distancia con su dron. Puede que incluso hacer interrogatorios o mostrar pruebas de que los testimonios de algunas personas son erróneos.

El momento perfecto para entrar

Pero al igual que las peleas estas actividades también se vuelven repetitivas al poco tiempo. No agotan al jugador tanto, pero sí que cuando las reconocemos nos invade la sensación de que otra vez vamos a repetir las mismas acciones, sólo que en un contexto distinto. Es especialmente preocupante cómo puede cansarnos con la infiltración, la cual mecánicamente no termina de acertar tampoco cuando comenzamos a actuar de forma extraña y a nuestro objetivo le parece más normal que, por ejemplo, un caminante cualquiera por la calle que va en tu misma dirección. Es extraño cuanto menos.

Al final del día como jugador quiero quedarme con lo mejor de 'Judgment', aunque le falte algunos aspectos por pulir. Es una aventura emocional y muy personal para alguien como yo que ha seguido a Yakuza Studio con admiración. Esta es una nueva entrada con una mentalidad diferente aunque sea en el mismo género con las mismas normas. Quisiera más cambios, más variedad en las actividades o un sistema de infiltración mejor implementado y aumentado a nuevos niveles para el futuro. Pero estoy contento con este resultado porque el juego no deja que te aburres y siempre te invita a seguir investigando Kamurocho y redescubrirlo con esta perspectiva diferente.

Este punto y aparte es sencillamente perfecto. Si vienes de largo coin la franquicia hermana te sentirás como en casa y descubrirás la forma de ver el mundo de Tak con todos los cambios que conlleva, y a la vez, si eres un nuevo jugador que jamás ha tenido el placer de disfrutar de las obras magnas de Yakuza Studio... No hay mejor momento que este. Una propuesta con una historia más seria, actividades de diferente clase, un mundo enriquecido por su gran lista de actividades y lo más importante: localizado para occidente. Tanto el doblaje en inglés como los textos subtitulados a castellano funcionan a la perfección y abren el camino para los más desconecedores de este proyecto, incluso cuando a veces hay algunos problemas extraños en la traducción acerca de las misiones secundarias.

Conclusiones

'Judgment' es el momento que esperabas. A lo largo de los años la gente que conozco ha ido cayendo en el terreno de 'Yakuza' y es un mundillo que sólo puede crecer y crecer. Si lo pruebas, te enamoras. De Kamurocho, de su gente, de Tak, del melodrama japonés. No es el más publido de todos los trabajos de Sega, pero sí el perfecto para empezar y disfrutar como nunca lo habías hecho. Absolutamente indispensable para tu PS4 si no has jugado su franquicia hermana antes.