PARA TODOS LOS PÚBLICOS

Análisis: 'Hot Wheels Unleashed' para PS4. Velocidad en miniatura

La popular franquicia de juguetes en miniatura da el salto de nuevo al mundo del videojuego con este título de conducción arcade para todos los públicos.

Por Sergio Mediavilla 19 de Octubre 2021 | 10:00

Las grandes firmas de juguetes siempre han visto en el sector del videojuego una forma muy atractiva, y a la par efectiva si nos ceñimos a la gran cantidad de títulos, de hacer una gran promoción de sus principales productos en un público que, quizás, lleva ya algunos años apostando mucho más por otro tipo de entretenimiento.

Con mayor o menor acierto hemos visto títulos que llegaban para conseguir atraer a los más pequeños de la casa hacia propuestas, que aunque no destacaban especialmente dentro de un mundo como el del videojuego, parecían cumplir con el objetivo principal citado anteriormente. No voy a decir títulos, pero seguro que a todos nos vienen algunos automáticamente a la mente. Cuando comencé a instalar en PlayStation 4 este 'Hot Wheels Unleashed' tengo que reconocer que mis pensamientos iniciales no distaban mucho de esa percepción.

Pensaba que iba a ser un juego rápido, no un título malo o para olvidar, pero que tampoco me iba a suponer un gran aliciente para encender la consola y echar varias horas de juego. Estaba bastante equivocado en todo, y me alegro de ello ahora que, pasadas estas semanas, he podido profundizar un poco más en la propuesta jugable de un título que, desde el principio, ya nos deja las cosas bastantes claras. Aquí hemos venido a correr. A correr en pistas al más puro estilo 'Hot Wheels' sin más adornos que los propios de la franquicia.

Viejos planteamientos, nueva imagen

No es que me considere especial fan de los pequeños coches físicos de la franquicia. Guardo alguno de cuando era pequeño, más por recuerdo que por uso, pero si tengo contacto cercano con personas que son auténticas coleccionistas de estas peculiares piezas, donde lo mismo te encuentras un Mustang a escala que una furgo de perritos calientes.

Esta misma disparidad de diseños en los coches que ya encontramos en los modelos físicos de la marca se ha traslado por completo a este juego, que nos deja la posibilidad de convertirnos en unos coleccionistas digitales de primer nivel, no solo por ir haciéndonos con cada uno de los modelos a través de las cajas de loot, que comentaré un poco más adelante, sino también por poder disfrutar de los diseños que otros usuarios han realizado sobre cada uno de los modelos que encontramos a lo largo del título.

Y es que estas opciones de personalización es el otro gran pilar sobre el que se asienta la propuesta jugable. Por un lado tenemos las carreras más "tradicionales" y, por otro, el poder diseñar nuestro propio set de juego. Bien es cierto que los entornos no son muy variados, pero como ocurre en los circuitos que podemos hacer en la realidad, tanto los diseños de pistas que ya vienen predefinidos a lo largo del modo "campaña" como los que podemos desarrollar nosotros nos permiten ver en funcionamiento todos los elementos presentes en las pistas reales de la franquicia, desde piezas que nos permiten ganar velocidad en nuestro coche hasta elementos que nos entorpecerán el llegar el primero a meta.

Carreras cortas e intensas

Las carreras, en cualquiera de sus modalidades, se desarrollan sin ningún tipo de power up más allá del poder contar con un extensor de nitro o velocidad en determinadas zonas de los circuitos. Esto no es un 'Mario Kart' y en ningún momento lo pretende, por muy pequeños o graciosos que puedan aparecer algunas de las piezas que veamos compitiendo. Es más, cada una de ellas cuenta con características propias, como un mejor manejo, aceleración, velocidad, etc y será patente en la pista una vez nos den la salida.

Detrás del desarrollo del proyecto está Milestone, que ya cuenta con experiencia a la hora de desarrollar propuestas de conducción, tanto en formato simulación como más orientada al arcade. Eso se deja ver a la hora de conducir estas pequeñas piezas de plástico o metálicas, recreadas con acierto en digital hasta en las texturas, que jugarán con las físicas a lo largo del circuito, de forma que si, por ejemplo, llevamos un camión de recogida de residuos, será bastante más pesado y contará con menor aceleración que un, por irnos al polo opuesto, fórmula 1.

El catálogo de piezas que podemos coleccionar es bastante amplio y variado. Para poder hacernos con ellas nos irán recompensando con distintas cajas a medidas que superemos distintos retos en el modo principal de juego, donde habrá carreras en las que deberemos quedar en el podio, superar límites contrarelojs o enfrentamientos ante "final bosses". También podremos adquirir estas cajas previo pago, pero no tendremos que hacer uso de dinero real para ello, aunque es una posibilidad que el título deja abierta para aquellos que quieran ir por la vía más rápida. Con cada reto se nos recompensará con una serie de monedas o podremos vender coches que tengamos en la colección para adquirir nuevas cajas. En ellas habrá de todo un poco, desde diseños más comunes a otros especiales con los que incluso tendremos que llevar a cabo algunas carreras si queremos desbloquear al completo todo lo que nos ofrece el juego.

Para todos

El título es bastante largo, más de lo que podría imaginar en un principio. Y eso que solo tengo en cuenta los retos que nos propone el modo principal. Si incluyo aquí las posibilidades del editor de pistas y las carreras online, donde podremos competir en estas pistas creadas por los usuarios, el número de horas de diversión se expande aún más, y lo que quizás sea un punto muy a favor para tener en cuenta, para todos. A la hora de hacerse con los controles de los coches disfrutaremos tanto los adultos como los pequeños con los que podamos compartir partidas.

Además, también se trata de un videojuego muy vistoso, no tanto por su aspecto técnico, que se encuentra en un nivel aceptable, sin nada que destaque especialmente, pero tampoco con grandes inconvenientes en él salvo algunas caídas de frames muy puntuales y en escenarios concretos. Esto quizás solo se produzcan en la versión compatible con PlayStation 4 Pro, que es donde he jugado durante todo este tiempo.

Como decía, se trata de un proyecto muy vistoso por la paleta de colores y la velocidad a la que se mueve todo a lo largo del circuito, todo un estímulo para los más pequeños y un momento bastante divertido para los que ya empezamos a peinar - el que pueda - algunas canas. Las carreras se pasan realmente rápido y el resto de conductores no van a poner fácil el llegar el primero a meta, aunque si se nos atraganta un poco siempre podemos bajar el nivel de dificultad gracias a su selector.

En definitiva, se trata de una propuesta que no viene a reinventar la rueda, y nunca mejor dicho, pero tampoco creo que haya sido su intención en ningún momento. Su planteamiento es bastante sencillo y se ejecuta notablemente. ¿Queremos correr en pistas alocadas con loops y dragones que escupen fuego? Es nuestro título. ¿Queremos echar unas carreras con amigos con diseños de coches peculiares y sin preocuparnos de todos los elementos de simulación? También es para nosotros.

Es un juego cuya máxima es la que abraza todo proyecto en general, divertir. Y lo hace bien, sin grandes momentos ni presentaciones excesivamente rebuscadas que tampoco encajarían dentro de todo su peculiar universo.