UN DIA EN LA GRANJA

Análisis de 'Farming Simulator 20' para Nintendo Switch, auténtico granjero

Analizamos el nuevo título para Nintendo Switch, 'Farming Simulator 20' y así nos trasladamos a la granja donde empezar una nueva vida.

Por Sandra García 12 de Diciembre 2019 | 19:30

¿Quien dice que no podemos gestionar una granja desde la comodidad de nuestra habitación? Los juegos de simulación de granja siempre han tenido un espacio exclusivo para ellos con un público muy concreto al que encandilar entre cosecha y cosecha. Cada vez son más las entregas que se lanzan con unas mecánicas o al menos un objetivo similar, vivir una vida en la granja. Las posibilidades que dan son casi infinitas, algunos con un aire de fantasía lleno de magia y otros en los que llegar a fin de mes y no caer en bancarrota nos lleva de cabeza hasta puntos inimaginables para un juego. Un gran ejemplo de ello es la saga 'Farming Simulator' donde la realidad y la ficción se difuminan.

Aunque no todos lo títulos ofrecen tal grado de realidad y no por ello dejan de ser igual de queridos por el público. Sin ir más lejos, incluso Doraemon y Nobita se han puesto recientemente el mono de granjero y se han armado de valor (y unas cuantas semillas y herramientas para cultivar, todo sea dicho) para emprender su aventura entre cultivos en 'Doraemon Story of Seasons'. Y es que no podemos hablar de juegos de granja sin mencionar a una de las franquicias que ha creado algunos de los títulos más populares: 'Harvest Moon'. Aunque su esencia se ha visto empañada por algunos problemas de licencia entre Marvelous y Natsume, siguen teniendo cada una por su lado aventuras llenas de magia y colorido. Pero 'Farming Simulator 20' va más allá, representa la auténtica vida de un granjero que tiene que dedicar horas y horas a sus campos, invertir en maquinaria pesada y recorrer largas distancias con el tractor. Su idea principal es entrar a Nintendo Switch por la puerta grande y mantener a su fiel público en sus campos.

Un mundo lleno de posibilidades

Antes de nada, tenemos que hablar de lo más importante del título. Y es que un granjero no es nadie sin su granja, sus tierras y sus cultivos. Desde el minuto cero nuestra prioridad y único objetivo en el juego será cuidarlos, cumplir objetivos relacionados con él y avanzar en nuestra aventura, la vida en la granja. Para los más novatos nos veremos cara a cara con un escaso tutorial tanto en su contenido como en su duración. Este es el primer gran error de la compañía, dando por hecho que los jugadores dominan a la perfección sus mecánicas y su estilo de vida. La realidad es muy distinta y limita su accesibilidad. No puedes disfrutar en profundidad una aventura como esta si tienes que ir a ciegas durante las primeras horas hasta conseguir dominar su sistema, y eso en el mejor de los casos. Una queja que siempre sale a relucir en la gran mayoría de títulos es que tienen un tutorial extenso e innecesario, pues en este caso pecan de todo lo contrario. Eso sí, tenemos un pequeño apartado de ayuda donde nos echarán un cable cuando nos sintamos tan perdidos somos si estuviéramos al cargo de una granja de verdad.

Pero continuemos en la granja, una vez empezamos a entender algunas de sus mecánicas más básicas toca ponerse manos a la obra, que el campo no se cultivará solo, o puede que sí. Una de las opciones más sencillas siempre es la de tener a empleados que hagan el trabajo sucio mientras nos dedicamos a otras tareas, aunque nada es gratuito en esta realidad. Sea como sea, para que nosotros mismos o nuestros empleados realicen el trabajo con éxito, deberemos invertir en maquinaria de calidad, que ofrezca lo mejor para nuestro campo.

En este caso, nos encontramos con sensaciones encontradas al descubrir que tenemos todo el catálogo de productos a nuestros pies desde el principio. Para algunos será una total ventaja el hecho de tener barra libre en cuanto a creación se refiere, pero para los nuevos usuarios puede resultar abrumador y confuso tanta información en unos segundos. Eso sí, las cosas cuestan dinero, tocará trabajar con ganas desde bien temprano para ello.

Tan real como la vida misma

Si hay algo que está claro, es que estamos delante de uno de los títulos más realista de este formato, sino el que más. La cantidad de detalles que han trabajado para traer a los usuarios una experiencia completa no deja de sorprender. Incluso en esta nueva versión para Nintendo Switch donde la calidad es sorprendentemente buena en comparación con pasadas entregas en otras plataformas. Incluso en el modo portátil donde la conducción adquiere un toque diferente aprovechando al máximo el táctil de la consola híbrida. Eso sí, el clipping sigue tan presente como siempre igual que algunos escenarios con texturas extrañas.

Uno de estos aspectos aparece con la tabla de precios, donde podremos valorar donde vender y comprar un producto según la oferta y la demanda del mismo. No es tan fácil como comprar semillas, cultivarlas y venderlas con un solo movimiento de botón, tendremos que hacer un análisis en profundidad antes de dar un paso. Esto es un punto muy favorable en cuanto a realismo se refiere porque, seamos sinceros, la vida en la granja no es tan bonita como 'Harvest Moon' nos hace creer. Los cultivos tienen su tiempo, amortizará la maquinaria mientras pagas a los asalariados tampoco. Por ello la progresión es muy lenta hasta el punto de poder aburrir a los usuarios, pero al fin y al cabo, es lo normal en un juego de esta índole.

Más allá de los cultivos

Pero no solo nos veremos envueltos entre grandes campos de trigo (quien dice vernos, dice ver a nuestro tractor, ya que el título funciona siempre en primera persona), también podremos disfrutar de la compañía de animales siempre y cuando tengamos la maquinaria y establos necesarios para que puedan vivir tranquilos. Incluso podremos dejar el coche aparcado y desplazarnos a lomos de nuestro caballo mientras nos perdemos por la carretera.

Del mismo modo, la maquinaria juega un papel muy importante, y es que entre sus páginas encontramos grandes marcas del sector agrícola real, con la última tendencia en máquinas de este tipo que hará que cualquier aficionada a ellas se sienta como un niño pequeño en una tienda de golosinas. Pero de nuevo, los jugadores que no estén tan metidos en este extenso mundo, se verán abrumados por el exceso de información.

No todos somos granjeros

Aunque la información es poder, en este caso horas incansables de juego entre tractores, puede resultar demasiado denso y confuso para aquellos que llegan nuevos a la aventura. Pero toda una ventaja para los que esperaban con ansias un nuevo título de la franquicia, y más aún cuando este llega a Nintendo Switch.

Eso sumado a que los gráficos en algunas ocasiones siguen siendo un problema y que la banda sonora es inexistente y acaba por arrancar al jugador de la inmersión que propone el propio título, puede resultar poco atrayente. Pasarte horas y horas con el único sonido de ese tractor paseando arriba y abajo, puede acabar por agotar hasta el más fiel a la saga. Por otro lado, el realismo tanto en la gestión de las finanzas y los cultivos como en los gráficos de la maquinaria hacen que sea una nueva entrega que encantará a los habituales a ella, pero con pocas novedades.