REVIEW

Análisis de 'Dungeon Punks' para PS4, Xbox One y PC

Sometemos a análisis el juego desarrollado por Hyper Awesome, ¿estará a la altura de los juegos que lo inspiraron?

Por Raúl Manero 11 de Agosto 2016 | 09:40

Con la explosión de los juegos desarrollados por estudios independientes, cada vez es más habitual que nos encontremos con géneros de juegos que vivieron épocas mejores en el pasado. En muchas ocasiones, se tratan de juegos que las grandes compañías ya no se atreven a desarrollar, o que incluso se llega a decir que ya no interesan a los jugadores, algo que acaba demostrándose falso muchas veces, viendo la reacción del gran público. Es gracias a gente como los neoyorquinos del estudio Hyper Awesome que hoy podemos disfrutar de juegos nuevos como este 'Dungeon Punks' que bebe directamente de nombres míticos del mundillo de los videojuegos como 'Streets of Rage'.

Seguro que en estos momentos hay muchos de vosotros os estaréis preguntando, ¿Qué demonios es 'Dungeon Punks'? Pues a grandes rasgos, lo que nos ponen sobre la mesa los miembros de Hyper Awesome es un juego de rol y acción en dos dimensiones, que según explican sus propios desarrolladores, combina sus ideas favoritas tanto de juegos de lucha (movimientos y personajes), así como de los RPG. Bajo esta premisa, el estudio busca ofrecernos con 'Dungeon Punks' un juego variado, divertido y entretenido que nos mantenga enganchados al mando descubriendo todos sus secretos y superando todas las pruebas que nos van planteando durante el camino. En otras palabras, estamos delante de un planteamiento sencillo pero exigente que nos permitirá poner a prueba constantemente nuestras habilidades. De todo ello vamos hablar ahora a continuación.

La historia en segundo plano

'Dungeon Punks' no nos pondrá encima de la mesa una historia impactante, ni tampoco unos personajes complejos. Sino más bien todo lo contrario, ya que esta arrancará cuando la mascota de nuestros reyes desaparezca por culpa de un robo, algo que nos llevará a una cadena de situaciones y despropósitos que en muchos casos rozan lo ridículo e incluso lo esperpéntico. Eso sí, en ningún momento la historia gana importancia, ni influye de manera importante en el juego, sino que es una mera excusa para destrozar a unos cuantos enemigos, y sobre todo para llenar de oro los bolsillos de nuestros personajes.

A lo largo de las distintas misiones y situaciones que nos iremos encontrando, iremos topando con distintos personajes que a través de intercambiar impresiones con ellos/as mediante unos breves diálogos, nos irán poniendo al día de ciertas situaciones, y en el noventa por ciento de los casos acabaremos teniendo que ayudar a uno u otro a sacar las castañas del fuego. Lo mejor de estas conversaciones es que acostumbran a ser bastante dicharacheras con algún que otro toque de humor, algo que la Hyper Awesome ha intentado que esté presente en todo momento dentro de 'Dungeon Punks'. Además, el hecho de ayudar o no a determinados personaje desencadenará ciertas reacciones que pueden ser un tanto peculiares.

Pero sin ningún ápice de duda, en mi opinión el punto más positivo de 'Dungeon Punks' se esconde en su amplísimo plantel de personajes, el cual se divide en un total de seis clases distintas. Al inicio de la misión podremos escoger los personajes que mejor se adecuen a nosotros, o simplemente que más nos gusten, para formar un equipo temible de guerreros, aunque únicamente podremos manejar a uno dentro del campo de batalla. Eso sí, en todo momento podremos ir intercambiando entre los distintos personajes que prueban sus habilidades en combate, aunque en caso de que el personaje que manejemos caiga debilitado, automáticamente pasaremos a controlar otro de los guerreros.

Un amplio plantel de luchadores

Hemos hablado anteriormente de que en total nos encontramos con seis tipos de personajes distintos en 'Dungeon Punks', y estos son exactamente todos los que vamos a poder manejar en el juego: Por un lado, tenemos el "Tempest Knight", un guerrero cuya mayor baza son los ataques cuerpo a cuerpo con poderosas armas, aunque en contrapartida cuenta con un poder mágico muy débil, y una velocidad que no es nada del otro mundo. En el otro lado de la balanza, por ejemplo, encontramos a Drakken, un personaje cuyo punto fuerte son las magias y habilidades, mientras que todo lo que tiene que ver con las facetas físicas como el combate cuerpo a cuerpo no son su mejor baza, eso sí, cuenta con una velocidad endiablada que vendrá de perlas para movernos entre nuestros enemigos. Luego están los Dwarf que son aquellos personajes con muchísima resistencia, pero con unos niveles de fuerza, magia y velocidad más bajos. También nos encontramos con los Djinn, buena velocidad, buenas habilidades mágicas y poca fuerza física.

Los cuatro personajes mencionados hasta el momento serían los cuatro que podemos considerar más normales, ya que después tenemos a unos seres mágicos, entre los cuales por ejemplo encontramos hombres lobo, y que tienen unas habilidades distintas al resto, y también bastante más poderosas. La última raza es un Hierophant, un personaje con un diseño egipcio, cuya mayor baza es utilizar hechizos/habilidades que confunden y molestan a los enemigos.

A lo largo de toda esta aventura que viviremos a través de 'Dungeon Punks', nos encontraremos con un lugar que será nuestro centro de operaciones, hablo de un barco, en donde nos podremos a punto antes de cada nueva misión. En dicho barco nos encontraremos con varios personajes con los que podremos mantener mínimas conversaciones (que no aportan nada), pero lo más importante es que podremos ponernos apunto comprando nuevas armas, objetos y habilidades para mejorar a nuestros personajes. Por supuesto también podremos vender todos los excedentes que nos sobren, siendo estas las situaciones que más nos recuerden a los juegos de rol. Además, a menudo deberemos mantener conversaciones con ellos para poder proseguir nuestra aventura, situaciones que en algún que otro momento son bastante pesadas.

Jugabilidad Old School

Si nos centramos a hablar del gameplay puro y duro, 'Dungeon Punks' nos ofrece una sensación muy retro, con un control que puede hacerse hoy en día algo tosco y poco preciso, pero que es a lo que estábamos acostumbrados hace unos años. Sin embargo, cuando te pones a repartir golpes a diestro y siniestro el juego se vuelve tremendamente divertido, combinando las distintas habilidades, ya que se pueden hacer cosas tremendamente espectaculares. Por ejemplo, puedes realizar el ataque más potente de un personaje, cambiar el control a otro del equipo y combinarlos. Y en este apartado, los combates contra los jefes finales también aportan variedad, añadiéndole un plus de dificultad a la situación.

Personalmente, lo que peor me ha sentado es que 'Dungeon Punks' no cuente con un modo multijugador a la altura de la época en la que nos encontramos. Ya que, si bien tenemos la opción de jugar codo con codo junto a un amigo en cooperativo local, el juego no tiene ningún tipo de opción online, algo para mi fundamental hoy en día.

Técnicamente el 'Dungeon Punks' no es nada del otro mundo, y es que hemos visto cosas mucho más impresionantes a estas alturas de la película, pero lo cierto es que el resultado final es bastante bonito. El juego tiene un diseño cartoon que le sienta muy bien, y todo viene adobado con una musiquilla que sin ser nada destacable acompaña adecuadamente las distintas situaciones. Eso sí, el juego llega sin voces y con los textos íntegramente en inglés, aunque teniendo en cuenta el poco peso de la historia no deja de ser una pequeña anécdota.

Conclusiones

En definitiva, 'Dungeon Punks' no es un juego indispensable en la actual generación de consolas, ni mucho menos, pero se trata de una propuesta cuanto menos fresca en Xbox One y PS4, ya que no hay juegos actuales que siguen este camino. Sin duda, todos aquellos que se sientan atraídos por esta propuesta, disfrutaran de un juego divertido, entretenido y variado gracias al extenso plantel de personajes. Eso sí, no esperéis una historia elaborada ni cosas por el estilo, lo importante es machacar un enemigo tras otro. Además, por solo 14,99 euros, poco más podemos pedir.