A SUDAR EN FAMILIA

Analisis de 'Nintendo Switch Sports'; gran evolución del fenómeno de Wii

El divertidísimo conglomerado de deportes arcade de Wii vuelve evolucionado para Nintendo Switch.

Por Marco Gonzálvez 27 de Mayo 2022 | 09:00

Es difícil definir y condensar esa sensación de familiaridad y alegría que el regreso de lo que vivimos con 'Wii Sports' supone con el lanzamiento de 'Nintendo Switch Sports', la evolución lógica de aquel fenómeno planetario que puso delante de una consola de Nintendo a personas de todas las edades y condiciones con la sencilla propuesta de emular deportes clásicos mediante el movimiento y nada más (que no es poco).

Todos a moverse

En aquel momento el juego era un complemento de la consola que se proponía demostrarnos de qué eran capaces esos revolucionarios mandos con sensores de movimiento, capaces de convertirse en extensiones de nuestro cuerpo, en raquetas, espadas, escudos y mil cosas más. Era una declaración de intenciones de Nintendo con una demo técnica que resulto ser muchísimo más que eso, pues se convirtió en un videojuego al que no pocos usuarios de la consola dedicaron cientos de horas, convirtiéndoles en los reyes de las reuniones sociales en casa.

En el que caso de 'Nintendo Switch Sports' hablamos de un juego de pago a precio completo que viene a homenajear a su antecesor y a evolucionar su propuesta con nuevos deportes y con un infaltable modo multijugador que nos permite jugar en línea con persona de todo el mundo por primera vez en esta licencia.

Si a los nuevos deportes (con un total de seis) sumamos lo evolucionado de los Joy-Con y su mejorada detección de movimiento claramente estamos hablando de uno de esos juegos que obligatoriamente tienen que estar instalados en nuestra consola si somos de usarla en sociedad para echar unas partidas con amigos y familiares.

A la hora de empezar a movernos nos encontramos con Spocco Square, un complejo deportivo donde se nos propone practicar uno de los seis deportes con los que el juego llega al mercado. Estos son voleibol, Bádminton, Bolos, Fútbol, Chambara y Tenis. Todos son realmente divertidos y algunos cuenta con un nivel de implicación del jugador y sus movimientos sumamente satisfactorios por lo conseguida que esta la representación de la práctica de dicho deporte. Otros, como el fútbol, resultan decepcionantes.

Antes incluso de empezar a competir tenemos la posibilidad de personalizar a nuestros personajes. El juego cuenta con su propio editor para que creemos deportistas a nuestra imagen y semejanza. Esto abre todo un abanico de desbloqueables en forma de ropa, complementos y aspectos para el material deportivo que usaremos. Para conseguirlos bastará con ir jugando a todos los deportes. Obviamente también podemos usar los icónicos Mii de Nintendo, pudiendo ponerle la cara de estos personajes creados en la consola al cuerpo de los deportistas del juego.

Desgranando los deportes en el orden en el que los encontramos en Spocco Square tocaría empezar por el voleibol, personalmente el deporte que más me ha gustado por lo bien que traslada la experiencia de este deporte al uso del Joy-Con (siendo mi única experiencia con el voleibol el paripé ridículo que se hacía en las clases de educación física del colegio, claro).

Que el juego nos proponga realizar la recepción, el pase y el remate de la forma en la que lo hace resulta adictivo y exige el punto exacto de coordinación y finura para que realmente sintamos que estamos jugando bien si nos salen las jugadas como las planeamos.

Pasamos al bádminton, muy similar al tenis pero no exactamente igual. Aquí tenemos mecánicas como la de tiro perfecto, que requiere de que calculemos cuándo el volante está en lo más alto del arco trazado por el golpeo del rival para que podamos devolverlo con fuerza, haciendo así que la respuesta del contrario pueda ser un golpe flojo que podamos rematar con un tiro fuerte, consiguiendo un punto insalvable.

En lo que respecta a los bolos estamos ante el clásico de clásicos, fácilmente el deporte más querido de 'Wii Sports' por muchísimos jugadores por lo divertido que resultaba lanzar la bola con el mando y humillar a nuestros conocidos con plenos de infarto.

Aquí nos encontramos con la jugabilidad clásica con sus tiros con efecto y la posibilidad de movernos por la calle de la pista para ajustar los lanzamientos con precisión. Además aquí hay una modalidad que añade un punto extra al deporte al mismo tiempo que juega un poco en contra de los otros deportes.

Tenemos la opción de jugar un modo con obstáculos que añade un punto de picante a las partidas de bolos. Agradecemos que esto exista y al mismo tiempo nos deja con muchas ganas de que en el resto de deportes existan reglas diferentes, modos con obstáculos o cualquier otra modificación que añada contenido y que pueda retardar la fatiga que el juego pueda producir al obligarnos a jugar siempre igual.

Con el fútbol estoy personalmente muy decepcionado. Es un deporte al que los videojuegos le pillaron el punto hace décadas y se ha retorcido de miles de formas ofreciendo representaciones divertidísimas como 'Rocket League' o incluso los propios 'Mario Strikers' dentro de la propia Nintendo. Es por esto que duele que resulte tan tedioso jugar a este deporte en 'Nintendo Switch Sports', pues el campo es demasiado grande e incluso en los partidos de 4 contra 4 se aprecia una gran falta de ritmo por cómo se mueven nuestros avatares y las interacciones de estos con el balón.

Se agradece que sea un deporte basado totalmente en físicas y que no se fije el balón a los pies de los personajes o que los pasen no sean guiados, porque todo esto ayuda a que sea más divertido y caótico. Aún así la falta de ritmo acerca este deporte más al infame Luciobol de 'Overwatch' que a 'Rocket League', por poner un ejemplo.

Llegamos al chambara, quizás uno de los deportes más especiales y frenéticos de la colección original y más aún de este regreso, porque a la jugabilidad clásica se le suman dos espadas especiales que cambian un poco el juego. De nuevo, como con los bolos, nos encontramos con un añadido mínimo pero que aporta algo de sabor a los clásicos ya conocidos, porque el duelo de espadas se mantiene fiel a la jugabilidad original, pero ahora tenemos una espada de energía capaz de dar golpes más fuertas y unas espadas dobles que además de ofrecer un golpe cargado nos permiten tener una espada en una posición distinta en cada mano, pudiendo así ponerle las cosas más difíciles al rival. Un deporte fantástico y pocos momentos de mayor tensión multijugador se recuerdan en la historia del videojuego que en la muerte súbita de este chambara.

Finalmente llegamos al tenis, otro clásicazo monumental que no se ha movido ni un ápice de lo que era en Wii y que sigue siendo tan adictivo como básico. Ojalá tuviéramos alguna novedad como algunos golpes un poco más elaborados, pero al final esta licencia intenta mantenerse fiel a su sencillez para poder así abrirse al mayor público posible y eso es algo que no podemos reprocharle.

Hay que destacar que la posibilidad de jugar en línea a todos los deportes es un añadido que hace que el juego resulte infinitamente más atractivo de lo que ya es de por sí. Estamos hablando de poder jugar una partida de bolos con hasta 16 personas más en una suerte de battle royale que se convierte en una de las grandes experiencias del año.

También resulta sobresaliente que exista la posibilidad de jugar dos personas en una consola contra rivales de todo el mundo, pudiendo así formar equipo con conocidos para ir arrasando con rivales en línea.

Resulta facilísimo pedirle más a 'Nintendo Switch Sports', pero también lo es reconocer que el juego hace exactamente lo que esperábamos del regreso de aquel fenómeno de 2006, que viene a recordarnos aquello tiempos tan felices con un Wiimote en la mano que en cualquier momento podía salir disparado contra la televisión en un revés mal dado. Además habiéndose anunciado que el golf llegará al juego en otoño no nos queda más que esperar para ver cómo crece esta fantástica experiencia.