ANÁLISIS

Análisis 'Champions of Anteria': Una interesante y graciosa combinación

El rol y el humor siempre van de la mano, y eso es lo que ofrece este título de Ubisoft. Una curiosa pero acertada mezcla entre el RPG, la gestión y desarrollo y un toque de MOBA.

Por Héctor Lasheras Diez 18 de Septiembre 2016 | 14:58

El rol y el humor siempre van de la mano, y eso es lo que ofrece este título de 'Ubisoft'. Una curiosa pero acertada mezcla entre EL RPG, la gestión y desarrollo y un toque de MOBA.

Título Descriptivo

Desgranar el juego implica desgranar el título del mismo, son varios, son campeones y son de Anteria, un mundo medieval fantástico azotado por el caos. Con estos factores en la mano comenzamos.

Anteria se encuentra sumida en el desorden, demasiados años de luchas, trifulcas e intereses ocultos. Pero no todo está perdido, nuestro campeones, 3 iniciales pero rápidamente ampliables, están dispuestos a restablecer el equilibrio o a reírse mientras lo hacen. Con un complejo pero sencillo sistema de combate, nuestros héroes se enfrentaran a los diversos enemigos que campan a sus anchas en una interesante y potente campaña apta para todos los públicos. Cada héroe tiene su trasfondo, personalidad y habilidades tanto activas como pasivas, enlazadas en el juego con un curioso sistema de poderes primarios que se complementan entre ellos. Desde el clásico tanque, pasando por el clérigo o el arquero, nuestros campeones contarán con nuevas habilidades a medida que suben de nivel, así como con nuevos objetos en su inventario tales como pociones o ballestas de apoyo.

En 'Champions of Anteria' nos encontramos, pues, con una aventura compuesta por un grupo de héroes, aunque nunca más de tres por misión, que puede darnos entre 20 o 30 horas de diversión, según como nos encaremos a los retos de la partida.

Pero esto no sería un MOBA en condiciones si tenemos unos héroes estáticos. Por ello, dispondremos de diferentes instalaciones donde mejorar nuestros equipos, armas y armaduras, así como nuevas pociones o conjuros.

Fabricarme eso

Todas estas instalaciones de mejora nos llevan directamente al apartado de gestión de este título, un toque que da riqueza al juego al darnos un descanso de tanto arco y espada y pensar un poco más en los recursos. Al más puro estilo de los juegos de estrategia clásicos, contaremos con un mapa de construcción en nuestros territorios, donde iremos generando nuevos edificios que generen a su vez recursos, ampliaremos zonas de construcción con atalayas y aumentaremos la capacidad de los citados edificios. Todo ello influenciados directamente por los éxitos o fracasos en nuestra campaña. Los turnos se jugarán con el ciclo día y noche, limitando nuestras opciones de construcción y misiones a unas cuantas por turno.

Dicho esto, quizás sea conveniente recordar que aunque visualmente nos puede recordar a títulos con el DotA o LOL, estamos ante un juego para un solo jugador con una historia en lo que lo importante es vivirla y divertirse, porque precisamente para eso queremos este título.

No esperéis encontrar unos combates desmedidos o unos terribles enemigos. Aquí la clave que liga, que sirve de nexo entre todas las facetas del juego, es el humor, el reírte en los vídeos de presentación, reírte a lo largo de la historia, reírte con el narrador y con nuestros héroes y sus chascarrillos.

Entrando en el aspecto técnico, el titulo se deja jugar fácilmente, intuitivo tanto en el sistema de combate como en la gestión. Además, durante el combate podemos entrar en pausa para ejecutar nuestros hechizos o recolocar las tropas mientras atacamos o defendemos los diferentes escenarios que nos encontramos. Estrategia similar a seguir en el modo de construcción, siendo más ofensivos o defensivos para con los terrenos circundantes.

Esta aparente sencillez viene rematada por un complejo sistemas de bonus, por el cual tendremos que tener en cuenta qué edificios se ponen al lado de qué otros, cuantas casas de un mismo tipo hay en un territorio, o qué tipo de recursos necesitamos en cada momento para potenciar esas construcciones. Del mismo modo, estos detalles se elevan al plano del combate, teniendo que tener en cuenta con sumo detalle qué habilidad se usa contra quién y en cada momento, teniendo siempre presente la ruda de los elementos. Dicha rueda indica qué elemento natural vence a qué otro. Los enemigos son de diferentes tipos naturales, al igual que nuestros héroes, por lo que personajes de bajo nivel pueden destruir a otros de niveles superiores si combinamos sabiamente dichos elementos.

Visual y sonido

En cuanto al aspecto visual, si bien es cierto que los gráficos acompañan al estilo de juego que tenemos, se limitan a cumplir, sin ser despampanantes nos permiten un zoom aceptable y unos entornos que podemos calificar de bonitos y pasteles. Por lo demás, vegetación y escenarios se recombinan para dar sensación de variedad pero no pasan al ojo experto de un jugador.

Sobre otro tipo de efectos dinámicos como conjuros y explosiones, una vez más el juego cumple, recordándonos mucho a un 'League of Legends' pero sin el 3D activado. Aceptables, pero nada más.

No así podemos opinar de la banda sonora y las voces, que en inglés pero subtituladas al castellano, nos ofrecen tranquilidad en nuestro modo de construcción y un boost de agresividad en combate.

En resumen,'Champions of Anteria' es un asequible y modesto título que no pretende ser más de lo que ofrece. Horas de entretenimiento, una historia, su trasfondo y dinámicas regados con el factor principal que es el humor. Un juegoque nos reconcilia con lo sencillo y divertido de esta industria.