REVIEW

Análisis de 'Anima Gate of Memories: The Nameless Chronicles' para PS4, el lado oscuro del RPG

Analizamos la nueva entrega de la saga 'Anima: Gate of Memories'. Realizado en España -por el equipo de Anima Project-, editado por BadLand Games y con una ambientación encantadora. Y muy oscura...

Por Oriol Vall-llovera 25 de Septiembre 2018 | 17:00

Más vale tarde que nunca, dicen. Y me parece más que apropiado teniendo en cuenta que, en realidad, este 'Anima Gate of Memories: The Nameless Chronicles' lleva en el mercado desde el pasado 18 de junio de 2018. Actualmente se encuentra disponible tanto en PS4 -la plataforma en la que hemos jugado para este análisis- como en Xbox One, PC, e incluso Nintendo Switch, que acaba de recibir no solo esta secuela, sino también el 'Anima Gate of Memories' original. El que hoy nos toca, por eso, es un título que empezó como una especie de expansión de aquel juego, y que finalmente se convirtió en un producto totalmente independiente. Eso sí; mantiene su precio reducido de 19,99 euros, lo cual es un gran punto a su favor.

El lado oscuro del RPG

Aunque este subtítulo podría ser interpretado de múltiples formas, no estoy intentando decir que 'The Nameless Chronicles' es un juego con más sombras que luces -aunque tiene de ambas partes, como veremos. Más bien intentaba recalcar aquello que diferencia este juego de otros títulos del mismo género. Lo que ya hizo grande al primer 'Anima Gate of Memories', y que se convierte, definitivamente, en seña de identidad con esta entrega. Nos referimos a su fantástica ambientación, capaz de ofrecer retazos de mundos que todos conocemos dentro de la industria -como por ejemplo 'Castlevania'-, pero añadiendo elementos de cosecha propia que suponen todo un derroche de imaginación y originalidad.

Porque, ante todo, 'Anima Gate of Memories: The Nameless Chronicles' es un título diferente y único dentro del mercado. A caballo entre el indie habitual y el triple A. Como atrapado en el mismo limbo en el que se encuentra el protagonista de la aventura: "El Sin Nombre". Ahora hablaremos de él, aunque quiero recalcar, una vez más, la tremenda importancia de que estudios como Anima Project -formado principalmente por tres personas- se animen a realizar proyectos de una envergadura tan ambiciosa. Es evidente que, una vez más, se nota el apoyo de BadLand Games (y el trabajo reciclado de aquella primera entrega que tantos años costó sacar a la luz), pero no deja de ser loable.

Una óptica desconocida

Volviendo al argumento que nos propone esta nueva aventura, no se me ocurre una mejor forma de introducirlo que hablaros del propio prólogo del juego. Uno que sonará, sobradamente, a todos aquellos que disfrutasteis del juego original, y que vuelve a contar con una carga narrativa impactante. Un importante golpe encima de la mesa con respecto a lo que el juego quiere dejar claro: que el argumento, así como su lore y sus protagonistas, son un campo muy importante para el estudio. Sin ir más lejos, me encanta la forma en la que todo empieza: nos presentan al protagonista de una forma muy original. En otras palabras, es él mismo el que se identifica como un ser extraño. Un ser que antaño fue humano y que actualmente vaga por un limbo matando monstruos como... como él mismo.

De hecho, no es nada sorprendente el hecho de que, en realidad, lo que propone esta "secuela" no es más que contarnos los hechos del primer 'Anima: Gate of Memories' desde la perspectiva de otros personajes. De hecho, viviremos momentos paralelos a aquel juego y encontraremos personajes conocidos. Aunque, por otra parte, todo estará realizado de tal forma que si no lo has jugado, puedas disfrutar igualmente de la aventura. El contexto es tan misterioso como el protagonista, pero el prólogo ya deja bien clara otra cosa importante: el título estará lleno de personajes igualmente enigmáticos, con intenciones oscuras y muy, pero que muy carismáticos.

Un Action RPG multidisciplinar

Así pues, en los primeros minutos de juego no solo seremos testigos de cómo funciona el sistema de combates que propone -principal atractivo del desarrollo jugable-, sino que también conoceremos el objetivo de la aventura: evitar que una orden muy conocida en el mundo terrenal, invoque de nuevo a un demonio que yace enterrado en un mundo que no deseamos conocer. Pero... ¿por qué iban a querer hacerlo? Para descubrirlo, tendremos que vagar por ese limbo en busca de respuestas. En el camino, nos cruzaremos con todo tipo de criaturas extrañas y, sobre todo, peligrosas. En esencia, 'The Nameless Chronicles' es un Action RPG, al igual que lo era el juego original. Ahora bien, combina muy bien esos elementos con otros más propios del hack and slash, las aventuras o incluso las plataformas en determinados momentos.

Para empezar, tenemos a un protagonista capaz de blandir armas blancas pero, sobre todo, capaz de desatar un poder descomunal. De hecho, uno de los puntos fuertes del juego se encuentra precisamente en partir de la base de que somos uno de los seres más temibles del universo. Y aún así, tendremos que sudar la gota gorda en más de una ocasión, ya que los enemigos del juego y especialmente los jefes finales, suelen ofrecer retos muy exigentes. Aunque no será por falta de movimientos y velocidad. Los combates recuerdan por momentos a títulos como 'Devil May Cry' o 'Kingdom Hearts', por la velocidad y el estilismo en el que transcurren, representando esa mezcla entre hack and slash y ARPG que tanto decimos. Podemos esquivar ataques con un 'dash' a toda velocidad, encadenar varios golpes, lanzar enemigos por los aires, realizar ataques aéreos, etc.

La mano de Tanathos

De todas formas, es el poder de la mano de Tanathos el que nos descubre, realmente, el poder atroz de nuestro amigo 'El Sin Nombre'. Una especie de modo 'Berskerk' que podemos cargar durante unos segundos -con su correspondiente barra de energía- que potencia la fuerza del resto de ataques normales mientras mantenemos pulsado el botón en cuestión. Gráficamente espectacular, jugablemente necesario si queremos sobrevivir al Infierno -casi literal- que nos espera. Y, en efecto, eso es todo lo que nos ofrecen los combates, más allá de la posibilidad de sumar puntos de experiencia y ganar "dinero" de cara a conseguir nuevas habilidades (con el correspondiente árbol en el menú) u objetos que nos ayuden en nuestra aventura. Por lo general, todo eso aporta algo más de profundidad, así como el toque de RPG necesario para distinguirlo de otros títulos de acción en tercera persona, pero no tenemos que engañarnos: su sencillez es precisamente uno de sus grandes atractivos.

Lo que sí supone una verdadera lástima es la ausencia de un botón de guardia/bloqueo. Ya no solo porque hubiera añadido un componente más estratégico y de RPG a las batallas, con sus correspondientes contraataques, por ejemplo. También porque es otro de los aspectos que hacen de la dificultad un elemento injusto, por momentos. Personalmente me gusta que sea un juego que, dentro de su sencillez jugable, se esfuerce por ofrecer combates lo más técnicos y exigentes posibles. El problema es que la curva de dificultad no está del todo bien escalada. Sobre todo al principio, donde podremos llegar a encontrar jefes mucho más complicados que hacia el final del juego.

Un metroidvania engañoso

A partir de ahí, destaca también el hecho de que el juego se esfuerza por ofrecer un mundo realmente conectado cuando, en realidad, todo se distribuye por niveles separados (aunque es posible ir de un lado para otro con cierta libertad). Y además lo hace de manera muy original, dando sentido al argumento en torno al que gira la saga. O dicho de otro modo, volveremos a partir de la Torre Arcane, un lugar etéreo en el que se concentran las ilusiones y las memorias de los "muertos". Una especie de limbo en toda regla en el que deberemos visitar cada nivel en busca de los recuerdos de su demonio interno. Este, actúa a modo de jefe final de nivel, pero también supone una manera muy original de darle sentido a todo lo que veremos en el mismo. Desde la historia del pasado de ese personaje, hasta la ambientación del nivel o los enemigos que encontramos en él.

A nivel jugable, hablamos de niveles bastante simples en su estructura, pero lo suficientemente variados como para que resulten atractivos de jugar en todo momento. Es decir, que aunque el mapa es en realidad más pasillero de lo que parece a simple vista, no necesariamente lo acabamos recorriendo de manera lineal. Aparecen puzles que desbloquean caminos que antes estaban cerrados; hay algo de "plataformeo", trampas varias por el camino, secretos y por supuesto secciones con enemigos a los que repartir estopa. De hecho, esas secciones de combate transcurren de una forma muy similar a la que veíamos en juegos como el ya mencionado 'Devil May Cry' o incluso 'God of War'. Es decir, puntos del nivel en los que, de manera sistemática, hay que barrer a los enemigos si deseamos seguir avanzando.

Luces y sombras

Como hemos dicho antes, el título está lleno tanto de luces como de sombras. Pero esa expresión no solo nos sirve para intentar explicar que por momentos produce sensaciones contradictorias. También es un excelente punto de partida para hablar de las diferencias con respecto al original. Y es que teniendo en cuenta que estamos ante un producto tremendamente continuista, cabe destacar el hecho de que el cambio de perspectiva influye de manera más que profunda a todo el mundo del juego. En otras palabras, todo aquello que en 'Anima Gate of Memories' era angelical y "positivo", en 'The Nameless Chronicles' es precisamente todo lo contrario. Y eso es algo que el juego reproduce muy bien cuando, por ejemplo, recicla materiales. Sin ir más lejos, aquí la catedral luce de una manera muy diferente a la del juego original. Mientras ahí todo era luz y esperanza, aquí se ha convertido en desolación y oscuridad. Sí, es algo más estético que funcional, porque no se aprovecha en lo jugable, pero es un detalle que disfrutarán y apreciarán mucho los que sí hayan jugado al título original.

Y hablando de la estética, es importante dedicarle unas líneas al apartado técnico del juego. Nuevamente, con sus más y sus menos. Si analizáramos única y exclusivamente la potencia, tendríamos que hablar de un juego pobre, muy humilde, y con algunos elementos que son más propios de la generación anterior, e incluso de la de 128 bits (por ejemplo el uso de la cámara a la hora de fijar objetivos). Si, en cambio, hablamos única y exclusivamente del apartado artístico, otro gallo canta. Es más; me atrevo a decir que el trabajo realizado en ese sentido es pura magia. No sé si oscura o celestial, pero es magia. El diseño de algunos personajes es realmente inspirado y no digamos ya el de ciertos jefes. Pero, sobre todo, se consigue crear un mundo que sin llegar a dar miedo (no es un juego de terror, al fin y al cabo), sí resulta inquietante, melancólico y hasta onírico.

Un doblaje profesional

Por otra parte, aunque no habría estado mal disfrutar de un doblaje al castellano, sobre todo teniendo en cuenta de dónde proviene el proyecto, no puedo hacer otra cosa que no sea quitarme el sombrero ante el trabajo que el equipo ha realizado a la hora de abordar el doblaje del juego. En inglés (con subtítulos en nuestro idioma), pero de una calidad excepcional, en la que destaca por encima de todo la voz de nuestro protagonista. Y me parece un acierto muy importante para este juego, que a nivel de narrativa no puede ser criticado bajo ningún punto de vista. La música también está bastante inspirada y además se adapta bastante bien a la ambientación de cada contexto. Sin embargo, me ha parecido un tanto escasa, lo cual puede llegar a producir una sensación de repetitividad que no se merecía.

En cuanto a la durabilidad, hay que decir que estamos ante un título más corto con respecto a su antecesor, lo cual es lógico teniendo en cuenta que no deja de ser una expansión independiente de aquel. Ahora bien, a las más de 10 horas que te podrá durar la aventura principal -más o menos, en función de la dificultad elegida y de tu pericia a los mandos-, tienes que sumarle los múltiples secretos que esconde el juego así como los diferentes finales a los que puedes acceder. Teniendo en cuenta el precio de venta al que sale (repetimos que es inferior a 20 euros), me parece algo más que aceptable en los tiempos que corren. Personalmente pienso que no es un título muy rejugable, más allá de las ganas que cada uno pueda tener de revivir su argumento, pero a poco que te guste el género y su ambientación, te divertirá de principio a fin.

Conclusiones

Resumiendo, 'The Nameless Chronicles' es un juego con mucha personalidad que gustará a los amantes de la acción en tercera persona, pero que quizás decepcionará a los que busquen un RPG más complejo. Si te gustó el original, este te gustará tanto, o incluso más si te atrae su ambientación paralela y antagónica. Y si, por lo contrario, el primer 'Anima: Gate of Memories' ya no te atrajo o no te gustó, debes saber que este arrastra la gran mayoría de los problemas que entonces ya le achacamos. No innova en prácticamente nada, técnicamente es justo, a veces resulta injustamente exigente y recicla un montón de contenido (incluso jefes) del juego original. Aunque también es brillante a nivel creativo y narrativo. Además de ofrecer una jugabilidad que, por su elegancia y velocidad, termina enganchando. Valorar con números siempre es complicado; pero supongo que hacer un juego tan tremendo y ambicioso con un equipo tan reducido de personas también lo es. Y eso también hay que valorarlo.