ESTÉTICA ANIME

Impresiones de 'Code Vein' para PS4, una fusión de dos géneros

Probamos de primera mano la próxima gran producción de Bandai Namco y uno de los títulos más prometedores para el próximo año 2019.

Por Daniel G. Astarloa 13 de Julio 2018 | 17:00

'Dark Souls' del anime. Ya está, ya lo he dicho. Hoy en día todo es el 'Dark Souls' de algo a ojos de los analistas de todo el mundo. 'Crash Bandicoot' es el 'Dark Souls' de los plataformas, 'Project Cars' el 'Dark Souls' de los títulos de conducción. Nada de todo eso me lo tomo en serio y tampoco creo que nadie lo haga ya tampoco más allá de la broma clásica. Pero no puedo evitarlo. Tengo una sombra acechándome que me obliga a decirlo en voz alta. 'Code Vein' es el 'Dark Souls' del anime.

Dejad que me explique. No es sólo el hecho de que sea un juego tedioso y exigente en su avance de cara a nuestra habilidad. Tampoco me quedo en sus jefes finales increíblemente duros, con movimientos muy característicos y la capacidad de machacarnos en menos de lo que canta un gallo. No es por sólo el avance lento y cauteloso por un escenario sin mapa alguno, donde nuestra tener en cuenta nuestra resistencia es clave y no caer en trampas tendidas por los enemigos vital. No: si recuerda a la franquicia de From Software es porque no oculta lo más mínimo sus raíces. Y eso es admirable.

Diseccionando enemigos

La propuesta que se nos presenta de 'Code Vein' recuerda mucho a los anteriores trabajos de sus desarrolladores en Bandai Namco, la saga 'God Eater'. Tomamos el control sobre un personaje de aspecto anime con diferentes clases de armas, objetos curativos y dispensables que utilizar para los momentos en los que nuestra barra se vida esté peligrosamente baja. Lo interesante son las aplicaciones que tiene con respecto a esa experiencia en títulos RPG de acción.

Nuestro protagonista cuenta con la opcion de hacer uso de potenciadores temporales, mejoras mágicas y provocar estados alterados con los que facilitar el combate ampliamente. Estos potenciadores no son algo opcional y casi oculto como las magias en la saga de From Software, sino que tenemos un rapidísimo acceso a ellos con un botón que nos deja activar hasta ocho potenciadores. Usarlos en el momento correcto nos ayudará a hacer frente a diferentes tipos de situaciones que nos pueden dejar contra las cuerdas en diferentes ocasiones.

Aunque donde hay más elementos característicos es en las armaduras. Bueno, llamarlo armaduras es una formalidad: el equiipo que usamos para mejorar nuestra defensa sigue sirviendo principalmente para aumentar nuestras estadísticas y cambiar nuestro aspecto físico, por supuesto, pero cuentan con un elemento adicional que se siente clave. Nos dan acceso a un ataque especial característico para atacar y devorar a nuestros enemigos.

Un elemento único

Si habéis jugado alguno de los 'God Eater' sabéis por dónde van los tiros. La transformación de nuestra ropa en una nueva forma de ataque lleva a situaciones en las que nuestros enemigos pueden echar a temblar. Quizás la convirtamos en una garra, perfecta para placar a un enemigo desprevenido y lanzarlo por los aires; o en unas pizas que corten dos veces a nuestros contrincantes. Sea como fuere, hacerlo en los momentos correctos nos lleva a recibir un potenciador especial gracias a la energía que drenamos de nuestros enemigos, convirtiéndonos en una bestia partda.

Los elementos de estas dos franquicias juntas funcionan a la maravilla y dan un toque único a 'Code Vein' que he diisfrutrado mucho durante mis partidas. No pretende ocultar cuáles son sus inspiraciones y se nota incluso en sus jefes finales, que al ser derrotados nos dan el mensaje de eliminación de la bestia de forma muy similar a esos títulos. Pero la estética anime, las ideas que tiene sobre los potenciadores y esos ataques para nuestras armaduras pueden ser la vuelta de tuerca que le den su propia identidad.

Por el momento parece que tendremos que esperar un poco más para poder disfrutar de 'Code Vein', el cual se ha retrasado hasta algún momento indeterminado de 2019. Pero esperadlo con ganas, fans de la dificultad: tenemos un título especial entre manos.