DE PESADILLA

Analizamos 'The Evil Within' la última joya de Shinji Mikami

El último trabajo del verdadero pionero del género survival horror, Sinji Mikami, nos agrada pero no podemos esconder nuestra decepción marcada por unas expectativas tan grandes como la genialidad de su creador.

Por Alberto Duque 30 de Octubre 2014 | 17:20

Las expectativas son altas cuando nos adentramos en la sórdida mente del creador de la franquicia 'Resident Evil'. Es por ello que Shinji Mikami no nos deja indiferentes con la presentación de 'The Evil Within'. Una gran puesta en escena, unos decorados aterradores y una alarmante repetición de modelos de enemigos, es la experiencia que obtenemos tras jugar los primeros capítulos del juego. Un survival horror cuyas mecánicas son calcadas a las de 'Resident Evil 4' y parecen anclar la capacidad de desarrollo de Shinji a unas costumbres demasiado recurrentes. La clásica sala donde guardar la partida con un hilo musical de fondo, regresa convirtiendo el baúl y la máquina de escribir en un espejo que nos teletransporta al "manicomio". Un espacio virtual donde mejorar nuestras habilidades y abastecernos de munición.

Mikami ofrece un survival sin novedades

Si bien mantener este tipo de guiños consigue que el carácter primigenio del survival horror perdure con el paso del tiempo, hay aspectos que no tienen perdón en cuanto a la innovación. 'The Evil Within' es un juego hecho para los verdaderos seguidores del trabajo de Shinji Mikami pero no para aquellos que esperen disfrutar de algún tipo de evolución sustancial en su trabajo. Los personajes no responden de forma coherente a lo que acontece a su alrededor, al punto que transmiten la sensación de que para ellos se trata de un lunes cualquiera. A esto hay que sumarle la absoluta falta de un argumento sólido y de una intrahistoria que aclare la pesadilla que estamos viviendo. Básicamente, avanzamos por los diferentes escenarios de cada nivel haciendo uso de los escasos recursos que nos ofrece para enfrentarnos a los "atormentados" y, como no podía ser de otra forma, a un "Némesis" interpretado por una versión con interferencias de banda UHF del hermano mayor de Alma de 'F.E.A.R.'. Nos referimos al villano encapuchado Ruvik, una manifestación corpórea de recuerdos del pasado e ira acumulada.

Partamos de la base de que un survival horror per sé no tenga que dar miedo, sino generar una tensión constante en el jugador y mantener un suspense sobre el desencadenante de los acontecimientos que nos lleva irremediablemente al desenlace del juego. El problema de 'The Evil Within' con esta premisa, es que en ningún momento comprendes tu motivación o tu objetivo para avanzar. Unas pequeñas notas repartidas por los escenarios de cada nivel, intentan arrojar algo de luz al sinsentido que vive el detective Sebastián Castellanos, pero tan sólo al completar el juego tenemos suficientes piezas del rompecabezas como para dibujar mentalmente una historia coherente.

Una narración traumática salpicada por sencillos puzzles y escenas gore cargadas de casquería y todo tipo de retorcidos experimentos que sólo parecen traumatizar a Leslie, un joven paciente atormentado del hospital psiquiátrico Beacon que esconde la pieza clave para comprender lo que está sucediendo. Si bien otros personajes como Valerio Jiménez, Marcelo Jiménez, Joseph, Oscar Conelly, Kidman o la misteriosa Leslie, tienen un peso considerable en la historia, a lo largo del juego pasaremos más tiempo relacionándonos con la enfermera del psiquiátrico interdimensional al cual podemos llegar a través de los espejos anteriormente mencionados. En este espacio plagado de recuerdos, podemos mejorar nuestras habilidades mediante los puntos que nos otorga la recolección de un extraño gel verde que desprenden los enemigos al morir o que podemos encontrar en frascos escondidos en cada escenario. Sentandonos en una silla de lobotomización, podremos gastar estos puntos para incrementar nuestros atributos físicos o la capacidad y potencia de nuestras armas.

Las viejas costumbres nunca mueren

Por otro lado, el espíritu del Buhonero queda camuflado en una sala con cámaras frigoríficas de autopsias. Mediante una serie de llaves escondidas en piezas de cerámica en cada escenario, podremos abrir una de estas cámaras al azar y obtener un valioso recurso. Lo malo es que nadie nos pone en preaviso de la importancia de estas llaves al principio del juego, por lo que podéis imaginar la cara que se le queda a uno cuando le enseñan su función y se da cuenta de que no son simples coleccionables. La presencia de uno de estos puntos de recuperación y guardado interdimensional irá acompañado de un fragmento de Claro de Luna de Debussy.

En sí, 'The Evil Within' recupera todas las antiguas mecánicas de los survival horror marcadas por Mikami en sus trabajos más reconocidos. Trampas explosivas, puntiagudas, cepos para osos, bombas de proximidad... elementos clásicos que pueden jugar en nuestro favor a la hora de eliminar enemigos o bien podemos desactivarlos para obtener herramientas que más tarde podremos usar para fabricar munición. Todo ello acompañado de una banda sonora no demasiado memorable aunque efectiva a la hora de crear atmósferas cargadas de tensión. Aunque tenga ciertas pretensiones, 'The Evil Within' no innova en el universo de los survival horror, tan sólo recoge lo mejor de 'Silent Hill' y 'Resident Evil' y los mete en una batidora de ideas esperando obtener una experiencia el doble de terrorífica. El resultado es un título de acción donde la IA de los enemigos escasea tanto como las balas y lo único que sorprende son unos escenarios con un diseño exquisito.