LOCURA TOTAL

El primer tráiler de PIXELS no te dejará indiferente

Pac-Man tiene su propia película con Adam Sandler: la peor premisa que uno puede imaginar toma forma en 'Pixels'.

Por Manu Mora 18 de Marzo 2015 | 11:09

En medio de la oleada de películas basadas en videojuegos que se nos avecina, con ejemplos tan claros como 'Assassin's Creed', 'The Last of Us' o similares, la nueva película de 'PIXELS' le da un giro de 180º al estilo y nos plantea algo completamente distinto a la vez que loco.

En el primer tráiler se nos muestra prácticamente todo lo que debemos de saber de la película: un poco de su trama y el aire simpático que tendrá. Eso sí, no os esperéis un argumento para Oscar porque ya era de por sí bastante difícil conseguir algo coherente para que pareciese medianamente lógico.

Tim Herlihy y Timothy Dowling echan mano del comodín de los alienígenas, cómo no, que han malinterpretado un mensaje de paz enviado al espacio y en respuesta a él nos mandan los videojuegos que se enviaron como muestra de nuestra cultura, para que acaben con nosotros.

Ya os lo advertí, no creo que gane ningún premio a mejor guión original, pero al menos, nos sirve para darle un poco de sentido al por qué estos seres pixelados, como Pac Man' o 'Donkey Kong', aparecen en la Tierra y se ponen a destruirla como si no hubiese un manaña.

Caras conocidas

La película,dirigida por Chris Columbus, está basada en el corto de Patrick Jean que ya vimos hace tiempo y viene protagonizada por nombres bastante populares como Adam Sandler, que se mete en el papel de Sam Brenner, amigo de la infancia del presidente y mega viciado a los videojuegos de los 80.

Él se encargará de hacer un equipo de "antiguos arcaders" (atentos al palabro) que conforman Peter Dinklage y Josh Gad que también tendrán la ayuda de, cómo no, una Teniente Coronel encarnada por Michelle Monaghan (Violet Van Patten)

Desde luego un planteamiento que, lejos de intentar plasmar la historia de un videojuego en sí, lo que pretende es traernos de vuelta esos píxeles de antaño y de hacernos sentir orgullosos de saber perfectamente quiénes son esos píxeles por haber tenido la suerte de vivir en esa época.