VIOLENCIA Y VIDEOJUEGOS

John Romero, creador de 'DOOM', cree que la violencia está ligada a la cultura, no a los videojuegos

El polémico desarrollador aborda además el debate de qué constituye un videojuego.

Por Javier Rodriguez 24 de Octubre 2016 | 03:14

John Romero, creador de juegos como 'Quake' y 'DOOM', ha sido una figura siempre ligada a la polémica y controversia, por introducir altas dosis de violencia en sus juegos. Tal es así, que 'DOOM' ha estado prohibido en Alemania durante 17 años, una prohibición que por suerte se levantó en 2011. El desarrollador, en una reciente conferencia durante la GameON Ventures, ha tenido la ocasión de hablar acerca de esta permanente conexión mediática, de violencia y videojuegos.

"Creo que los videojuegos son algo cultural y que la violencia que vemos en el mundo va más allá de los videojuegos. En un montón de países se juega a videojuegos. Canadá, Alemania, Japón, Inglaterra, Irlanda ... Todos ellos son consumidores incondicionales de videojuegos, sin embargo, no se ven brotes similares de violencia en estos países. No es el videojuego, es el arma. No es la consola, es la cultura. No es el jugador.", declaró Romero.

¿La definición de videojuego

En la misma conferencia, Romero también planteó el debate sobre qué es exactamente lo que constituye un videojuego, indicando que cada generación tiene la tendencia a descartar nuevas definiciones de la palabra, siempre que la industria empuja sus límites.

"Los juegos de ordenador no eran juegos para la gente que jugaba a juegos de mesa en los años 70. Tampoco los juegos de consola fueron considerados videojuegos para los jugadores de juegos de ordenador en los años 80... Al tiempo que expandimos las psoibilidades de los videojuegos, la gente se hace la pregunta de si se trata de videojuegos como tal. ¿Es 'Gone Home' un videojuego? ¿Es 'Life is Strange' un videojuego? ¿Es 'Her Story' un videojuego? Sí, yo creo que lo son. Cuando empujamos las posibilidades de los videojuegos, cuando experimentamos con el medio para ver de lo que son capaces, siempre hay quienes se cuestionan si el nuevo trabajo aún sigue estando dentro de la frontera, cuando en realidad sólo se está llevando más allá.", concluyó.