HA VUELTO

RETRO 'V-Rally 2', analizamos este gran clásico de los rallies para celebrar la llegada de la cuarta entrega de la serie

¿Estás cansado de tanto simulador serio? Pues tal vez necesites una buena dosis de salvaje conducción arcade. Si es así, 'V-Rally' es tu juego.

Por Alberto Carmona 16 de Septiembre 2018 | 15:33

Tras muchos años de espera, la saga 'V-Rally' regresa con una cuarta entrega repleta de toda la jugabilidad arcade que hizo famosa a esta serie. Durante su evolución, a 'V-Rally 2' le tocó el papel de pulir dicha fórmula tras el primer paso dado por el 'V-Rally' original. Publicado inicialmente para PlayStation y más tarde para Dreamcast y PC, este título iba a cambiar de nombre dependiendo de la región y el sistema donde lo jugásemos, llegando a pertenecer parcialmente a otras sagas de conducción tan famosas como 'Need for Speed', o 'Test Drive'.

Derrapando con estilo arcade

El campeonato de rallies es sin duda uno de los más duros dentro del mundo del automovilismo, una prueba que solamente unos pocos son capaces afrontar y salir airosos. Pero por suerte esta vez no tocará luchar con una simulación compleja, puesto que cualquiera podrá agarrar el mando y disfrutar de todos esos preciosos coches reales del campeonato mundial de rallies. El estilo de conducción arcade garantiza grandes tardes de pura diversión jugando con nuestros amigos, sin tener que pasarnos horas tratando de enseñarles como se traza una curva de forma realista. Acelera, frena, gira y derrapa, pero sobretodo diviértete levantando barro a tu paso. Eso sí, no vayas a creer que por tratarse de un juego arcade va a resultarte fácil, ya que el modo para un jugador te exigirá tanto como el mejor de los simuladores. ¿Diversión en compañía, o un duro reto en solitario? ¡Tú decides!

A finales de los 90 la competencia en el género de los juegos de rallies era bastante reñida, grandes títulos de renombre se codeaban con otros menos conocidos, pero igualmente capaces de ofrecer toneladas de diversión. No era fácil subirse al trono del mejor juego de este tipo, pero 'V-Rally 2' fue sin duda uno de los más serios aspirantes a dicho puesto.

Nada más empezar seremos recibidos por una espectacular intro CGI de una calidad bastante alta para la época, una presentación magistral que no es más que el anticipo de lo que nos espera. Lo siguiente que nos llamará la atención es la gran cantidad de opciones y modos de juego que encontraremos disponibles, tanto para jugar en solitario como acompañados de hasta otros tres jugadores.

Si optamos por jugar sin compañía, podremos escoger entre pruebas de rally tipo arcade donde deberemos correr directamente contra otros tres coches manejados por la consola, o competir en un campeonato más serio y cercano a la simulación donde todo se acerca bastante más al mundo real del campeonato de rallies.

Dentro del estilo arcade nuestra única preocupación será llegar el primero a la meta, aunque para ello haya que jugar sucio con los rivales manejados por la consola. Dicho así puede sonar mal, pero lo cierto es que nuestros oponentes tampoco jugarán limpio y no dudarán en echarnos de la pista si nos le ponemos entusiasmo. Además será difícil despegarse de ellos por bien que corramos, pues su ritmo aumenta junto con el nuestro para que no nos resulte tan sencillo ganarles una vez dominemos el juego.

Esta acción sobre la pista será ideal para los que simplemente busquen diversión sin más, pero aquellos que necesiten algo más técnico pueden probar el modo campeonato. Dentro de este modo deberemos afrontar una serie de pruebas en sucesión, basadas en rallies reales de todo el mundo. Aquí no competiremos directamente contra otros coches, sino que correremos contrarreloj para tratar de batir sus tiempos.

Seguro a todo riesgo

Dispondremos en todo momento de una clasificación de tiempos para saber cómo vamos, evitando así tener que esperar a acabar la carrera para saber el resultado. Hay que tener en cuenta que aunque logremos ganar, nuestro trabajo no habrá terminado ahí. Y es que dentro de este modo los errores se pueden pagar muy caro, ya que el daño que reciba nuestro coche será permanente. Entre pruebas podremos efectuar reparaciones, pero si se nos agota el tiempo tendremos que afrontar la siguiente etapa con el daño acumulado de la anterior.

Ya simplemente en solitario 'V-Rally 2' nos puede dar montones de horas de diversión, ya sea en estos modos, o practicando en contrarrelojes libres para batir nuestros tiempos y aprendernos cada trazado. Pero si logramos juntar a varios amigos descubriremos que la verdadera competición está en el modo multijugador.

Hasta 4 jugadores participar en carreras a pantalla partida, para lo cual será necesario emplear un Multitap para mandos si estamos jugando en la versión para PlayStation. Además cada uno podrá crear su propio perfil con su nombre y guardarlo, de modo que se conserven sus récords y estadísticas. Si jugamos en Dreamcast, no será necesario ningún adaptador para conectar 4 mandos, y además disfrutaremos de un multijugador mucho más fluido y menos limitado técnicamente

Para competir en todos estos modos, disponemos de una variada selección de coches reales contemporáneos al lanzamiento del juego. Tanto pequeños kit cars de tracción delantera, como las bestias de tracción a las cuatro ruedas del campeonato del mundo de rallies. A estos habrá que sumarles algunos clásicos atemporales que podremos ir desbloqueando, como el entrañable Renault 8 Gordini, o el indomable Lancia Stratos.

26 coches en total con los que podremos recorrer la friolera de más de 80 trazados distintos, y por si todas estas pistas no nos pareciesen suficientes, disponemos de un completo editor de circuitos con el que crear nuestros propios trazados. Dicho editor nos permite diseñar la forma de la pista mediante secciones predeterminadas, mientras que el entorno se genera automáticamente para dar ambiente. La única limitación que ofrece este editor es que no podremos cruzar la pista para hacer trazados en forma de 8, pero por lo demás podemos dar rienda suelta a nuestra imaginación.

Para acompañarnos mientras recorremos todas estas pistas, dispondremos de una completa banda sonora muy de su época con temas pegadizos. Dicha banda sonora varia ligeramente dependiendo de en qué sistema juguemos, o a que región pertenezcamos, ya que por ejemplo la versión americana distribuida por Electronic Arts cuenta con algunos temas exclusivos.

La luz que ilumina tu camino

Uno de los puntos fuertes del primer 'V-Rally' fueron las carreras nocturnas, en las que se alcanzaba un sorprendente grado de realismo gracias al novedoso sistema de iluminación. En 'V-Rally 2' se dio el siguiente paso, por lo que una vez más podremos competir de noche mientras rezamos para no romper nuestros faros y quedarnos a oscuras. Algo bastante probable si tenemos en cuenta el cuidado sistema de daños, que también era bastante realista para la época.

Además de poder correr de noche, también podremos hacerlo a otras horas del día, o afrontar diferentes efectos climáticos como la lluvia o la nieve. Todo mientras el juego corre con aceptable fluidez, en entornos llenos de detalles, y con unos cuidados modelados para los coches que incluso recrean el interior y pueden perder piezas con cada choque. Aspectos que incluso en más de un juego actual siguen siendo asignatura pendiente, pero en los que 'V-Rally 2' ya destacó hace casi 20 años.

Naturalmente las versiones del juego para Dreamcast y PC lucen bastante mejor que la de PlayStation, pero aun así es sorprendente el grado de calidad logrado en la máquina de Sony y lo bien que aguanta el tipo frente a sistemas más potentes. Puestos a decidir a qué versión jugar, nosotros os recomendamos encarecidamente la de Dreamcast, ya que disfrutareis de los gráficos de la versión para PC con total fluidez, y además podréis jugar a 4 jugadores sin necesidad de adaptador alguno.

También hay otro motivo más para recomendar la versión para la consola de Sega, y ese es el mando, ya que el pad de esta consola parecía especialmente diseñado para juegos de conducción. Poder graduar el acelerador y el freno con los gatillos mejora bastante el control, y facilita el aprendizaje en las primeras partidas. Algo bastante útil si tenemos que cuenta que dicho control puede resultar algo duro al principio, ya que los coches suelen tender a colear y es fácil salirse de la pista. Es simplemente cuestión de acostumbrarse, pero lo haremos más deprisa si jugamos con el mando de Dreamcast.

Encontrar una copia del juego hoy en día no es excesivamente complicado, y en cualquiera de sus versiones. Las de PlayStation y PC tuvieron además diversas reediciones, lo que las hace todavía más accesibles. Mientras que la de Dreamcast es la única que puede resultar algo más esquiva, aunque deberíais poder añadirla a la colección sin dificultad por menos de 20 euros. Si lo que queréis es algún tipo de reedición actual, la única opción es probar el nuevo 'V-Rally 4' para ver si mantiene el particular estilo de esta veterana saga.

'V-Rally 2' es perfectamente capaz de ofrecernos montones de horas de juego en solitario, y más aún si jugamos con más gente. Los piques multijugador pueden hacer que hasta el menos amante de lo retro se lo pase en grande jugando. Diversión que no caduca con un buen número de opciones y modos de juego, elementos que conforman la que probablemente sea la mejor entrega de esta saga hasta la fecha.