REVIEW

Análisis de 'Ghost Recon Wildlands' para PS4

Analizamos uno de los lanzamientos más importantes del mes de marzo, 'Ghost Recon Wildlands', el juego desarrollado por Ubisoft París.

Por Raúl Manero 17 de Marzo 2017 | 10:55

Ubisoft es una de las compañías referentes dentro del mundo de los videojuegos, y año tras año buscan la forma de sorprendernos con nuevos lanzamientos. El pasado 2016 tenemos un claro ejemplo de esto en 'The División', un título que dio muchísimo que hablar, y que actualmente todavía continua vigente con los últimos DLC. Pero, en este 2017 todavía han arrancado con más fuerza, si esto es posible, y es que el pasado mes de febrero sacaban al mercado 'For Honor', una sorpresa tremendamente agradable (podéis leer aquí nuestro análisis). Aunque aquí no acaba todo, y en medio de este trepidante mes de marzo, llega a las tiendas 'Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands', título que hoy capta toda nuestra atención, y que busca sacar la cabeza en estas semanas tan abarrotadas de lanzamientos.

'Ghost Recon Wildlands' se ponía a la venta el pasado martes 7 de marzo, y llega para refrendar la apuesta clara que Ubisoft ha hecho por el juego multijugador, sobretodo en el apartado cooperativo. En esta ocasión, el estudio que ha estado detrás del desarrollo del juego ha sido Ubisoft París, quienes trabajaron en la primera entrega de 'Watch Dogs', así como también en 'Tom Clancy's Ghost Recon: Future Soldier', una de las últimas entregas de la serie y que llegó a las tiendas en 2012. Sin embargo, con 'Wildlands' buscan ir un paso más allá, y como veréis a lo largo de este texto, nos alejaremos un poco de esa idea preconcebida que muchos podéis tener en estos momentos dentro de la cabeza.

En pie de guerra

Empezando a entrar en materia, la trama principal de 'Ghost Recon Wildlands'nos traslada hasta el país sudamericano de Bolivia, donde dicha región se ha convertido en una utopía del narcotráfico, en donde una organización conocida como el Cartel (controlado por "El Sueño") ha corrompido todos y cada uno de los sistemas del país, emergiendo y alzándose con el control del mismo. De tal forma, que lo que nos encontraremos en nuestra visita será un país desolado y controlado por una imponente organización criminal cuya única misión es fabricar y traficar con cocaína, acabando con todo aquel que se interponga en su camino.

Es con este panorama desalentador que entramos nosotros en acción, los Ghosts. Un grupo de elite de los Estados Unidos de América, que intentarán poner fin a este reinado de terror de "El Sueño", ayudando a que un grupo rebelde de bolivianos recuperen el control de su país. Obviamente, sin olvidarnos de las misiones que el gobierno estadounidense tendrá para nosotros y deberemos ir cumpliendo en todo momento.

Reinventándose

Jugablemente cuando pensamos en 'Ghost Recon' a todos nos viene a la cabeza una acción táctica, en donde cada bala cuenta, y tanto la cooperación como la coordinación del equipo son primordiales. Además, seguro que muchos de los que han jugado juegos de esta saga en los últimos tiempos, la sitúan en una ambientación futurista, lejana a todo lo que conocemos. Pues bien, estos dos elementos canónicos, se difuminan un poco en el nuevo 'Wildlands.

Como bien sabéis todo ese estilo futurista desaparece por completo, y en parte, esa exigencia táctica se pierde un poco para darnos paso a una especia de acción, por momentos, más propia de un juego de la serie 'Just Cause' (salvando las distancias). Eso sí, a poco que quieras jugar con un poco de sigilo y control, se hace imprescindible llevar silenciadores, utilizar las armas adecuadas para cada situación y abrir fuego en el momento justo. Pero, entonces, ¿por qué se pierde este componente táctico? Pues en mi humilde opinión hay dos aspectos muy importantes. El primero es la inteligencia artificial, tanto aliada como enemiga. Trabajar de manera coordinada con los compañeros que controla la IA es un dolor de muelas constante, obviamente no puedes confiar en que resuelvan un embrollo, y por supuesto, tienen momentos surrealistas en donde no se cubren, pero pasan desapercibidos, etcétera. Además, tampoco ayuda para que te lo tomes en serio, que en ocasiones los enemigos no te vean cuando estas en sus morros, y en otras te vean a kilómetros...Así que, desafortunadamente, acaban habiendo más misiones de tiroteo y acción de la que nos gustaría. El segundo punto clave sería las múltiples opciones que tienes gracias a las dimensiones del mapa, por ejemplo, pudiendo llegar a un punto por tierra mar o aire.

Sin embargo, cuando metemos en la ecuación el componente humano, 'Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands' gana muchísimos enteros, y jugando cooperativo con 3 amigos es muy adictivo y divertido, gracias a las distintas posibilidades que encuentras. En esta ocasión, sí que es posible trabajar mucho más en sigilo compenetrándose a la hora de disparar, flanquear con más facilidad enemigos y zonas, etcétera. Pero, además, si lo que quieres son tiroteos, puedes organizar auténticas batallas campales e incluso persecuciones por tierra, mar o aire. Aunque, ahora que hablamos de persecuciones, la conducción merecería un capítulo aparte, porque los vehículos se pilotan rematadamente mal.

Uno de los grandes reclamos, al menos inicialmente, de 'Ghost Recon Wildlands' era el tamaño del mapeado, que tiene unas dimensiones desproporcionadas, al menos para lo que nos tenía acostumbrados Ubisoft, y es que se ha llegado a decir que era el más grande que habían hecho nunca. Esto ya hace que sea un tanto distinto a lo que esta franquicia nos tenía acostumbrados, y de buenas a primeras nos puede parecer una gran noticia, sin embargo, tiene un gran inconveniente, lo mal aprovechado que esta.

Este mapeado está dividido por distintas zonas, y entre ellas tienen diferencias muy notorias, por ejemplo, podemos pasar de una zona tremendamente montañosa, en donde las tormentas hacen acto de presencia constantemente, así como otras en donde predomina el agua y nos iremos moviendo de isla en isla. Pero, a fin de cuentas, nos aburriremos de ver los mismos vehículos, los mismos enemigos, nos cansaremos de ver el mapa lleno de misiones secundarias, principales, y coleccionables, etc. Y lo cierto es que esa sensación de repetición de hacer una y otra vez lo mismo será difícil quitárnosla de encima.

¿Repetimos?

Justo en el párrafo anterior, hablo de un detalle clave, lo mal aprovechado que esta el mapa, y esto en parte vienen por una influencia directa de las misiones y los coleccionables que encontramos en 'Ghost Recon Wildlands'. Repetir, repetir y volver a repetir. Esta podría ser la premisa base de estos elementos, y es que, por ejemplo, las secundarias como intimidar a un traficante determinado o robar un helicóptero se repite de manera prácticamente inacabada, y cuando pasa un tiempo reaparece. El objetivo de estas, es conseguir materiales que nos permitirán mejorar nuestro Ghost. Luego, nos encontramos con misiones principales que por duración y por su objetivo, podrían ser perfectamente secundaría. Para rematarlo, encontramos una serie de coleccionables, que son piezas de armas, armas, puntos de habilidad y unos documentos, que, salvo estos últimos, no aportan nada a la historia, y no son especialmente necesarios. Eso sí, los documentos aportan detalles importantes sobre los distintos miembros del Cartel y ayudan a profundizar en todo lo que sucede.

Obviamente, y como habréis podido deducir, con los puntos de habilidad que recogemos, y los materiales que encontramos desperdigados por el mapa, y los de las misiones secundarias, podemos ir mejorando las habilidades de nuestro personaje. Desde su capacidad de manejar armas de fuego, al uso de drones, explosivos o incluso sus dotes de mando. Aunque, a fin de cuentas, con estos objetivos secundarios lo que hacemos es poder desbloquear todo el árbol, sin vernos limitados por las recompensas de las misiones principales.

Cumple pero no sorprende

En la faceta técnica más pura, 'Ghost Recon Wildlands'no sorprende en absolutamente nada. En cuanto a gráficos, en la actualdiad hemos visto jeugo mucho más potentes, incluso con mundos imponentes como el reciente 'Horizon: Zero Dawn'. Aun así, visualmente es bonito, e incluso variado dependiendo la zona que visitemos, pero con algunas texturas que no acaban de estar a la altura, y detalles como edificios clónicos, explosiones poco convincentes, una interacción mínima con el entorno, a nivel sobre todo de destrucción (árboles, puertas...), etc. A nivel sonoro pasa un poco lo mismo, nos encontramos con un doblaje muy bueno, con sonidos espectaculares como los de los helicópteros, pero luego otros como las explosiones no están a ese alto nivel.

En cuanto al rendimiento general del juego, nosotros hemos analizado la versión de PlayStation 4, y hemos jugado en una PS4 Pro. En este caso, el juego funciona a 1440p y 30 fps constantes, y lo cierto es que no he notado ninguna caída realmente importante ni llamativa. A pesar de ello, 'Ghost Recon Wildlands' presenta algunos problemas de popping, e incluso de tearing. Sin embargo, estos problemas se pueden aceptar como algo normal dentro del tipo de juego que han creado en Ubisoft París, pero lo que ya no entraría en el paquete de ninguna forma son los típicos y molestos bugs. Y es que, a lo largo de nuestra partida, nos hemos encontrado en situaciones desde que nos caemos por el mapa al vacío, a quedarnos atrapados por unas rocas, o a conducir un vehículo mientras vemos que nuestro avatar va corriendo o volando al lado del mismo.

Conclusiones

En definitiva, la propuesta que finalmente pone sobre la mesa 'Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands' es correcta, sin embargo, la premisa inicial podría haber dado muchísimo más juego al título desarrollado por Ubisoft París. Pero, muy a nuestro pesar, la ejecución no acaba de ser todo lo buena, y satisfactoria para el usuario, que debería. Lo cierto es que 'Ghost Recon Wildlands' no tiene ningún fallo grave, pero sí que tiene una serie de pequeños detalles (como puede ser el caso de puertas indestructibles) que incluso llegan a romper parte de la inmersión que puedas conseguir con el juego. A todo esto, se le suman algunas decisiones de diseño, como por ejemplo el tamaño del mapa, que, si bien sobre el papel debe ser algo que añada valor al juego, finalmente acaba echándoselo en contra, y en ese caso concreto, durante muchos momentos echaremos un mapeado de unas dimensiones más reducidas.

Técnicamente 'Ghost Recon Wildlands' te da una de cal y otra de arena. Por un lado, nos encontramos con un juego con un doblaje y una ambientación muy buena, donde destaca la buena variedad del mapeado, la paleta de colores y algunos sonidos. Sin embargo, esas grandes dimensiones vuelven a jugar en su contra, y es que el mundo no sorprende, y nos encontraremos con detallitos que deslucen el resultado final, edificio repetidos, vehículos repetidos, misiones repetitivas...

Todo esto nos lleva al principio de las conclusiones, y es que como dije un poco más arriba, 'Tom Clancy's Ghost Recon Wildlands' es un juego correcto, no hace nada realmente mal, pero tampoco realmente bien. Entonces, ¿Cuál es su mejor baza? Esta no es otra que la posibilidad de disfrutar el juego de manera íntegra con 3 amigos más, olvidándonos de las limitaciones de la IA, y trabajando codo con codo como un auténtico grupo de asalto. O si lo preferimos, haciendo el cabra por tierra, mar o aire.