OPINIÓN

Segundas partes nunca fueron buenas, ni segundas temporadas

'America Crime Story' es el caso perfecto de cómo una segunda temporada puede ser un flaco favor

Por Gerard Álvarez 28 de Julio 2018 | 19:40

Esta época estival que nos encontramos es perfecta para ver esas series que tenías en la recámara pero que, por una razón u otra, dejas siempre de lado. A mí me ha pasado con 'American Crime Story', una producción de la que había escuchado grandes alabanzas pero que nunca había arrancado a sentarme en el sofá y comenzar a verla.

Después de beberme,de forma casi literal, la primera temporada, solo puedo decir que me ha parecido sobresaliente. Con uno de los mejores repartos de una serie, cualquier película de Hollywood envidiaría sus actores, me ha parecido una obra exquisita que cuenta de forma espectacular el caso de OJ Simpson. Durante estas líneas no habrá destripes, por lo que podéis leer sin problema si todavía no la habéis visto, aunque estáis cometiendo un error si no es así.

La serie afronta no solo el caso del famoso jugador de fútbol americano, sino muestra cómo todavía en los años 90 seguía habiendo esa separación racial entre negros y blancos, y cómo la sociedad se mantenía hilada a través de la pantalla por un caso que conmovió al país durante más de un año.

No hay actuación mala por ninguna parte, todos los actores ofrecen su perfil perfectamente definido y lo defienden de una forma sublime. Una de las mayores sorpresas fue David Schwimmer, Ross en la mítica 'Friends', que después de pasar casi al olvido al término de la serie que lo llevó al estrellado, estuvo viviendo sin pena ni gloria por actuaciones poco brillantes. En esta ocasión nos encontramos con un papel encajado a la perfección, y que lo aleja de ese estereotipo cómico al que nos tenía acostumbrado, encarnando un personaje que vive un dilema continuo entre la verdad y la amistad.

Sin duda una primera temporada que va a entrar en mi top 5 de mejores series. Y lo digo sin ninguna exageración, comprende tantos temas importantes, tantos dilemas morales encubiertos detrás de la figura de un caso histórico en Estados Unidos. Solo puedo decir que es brillante.

Versace y la muerte de la serie

Después de ver la primera temporada, en apenas unos días, tengo que reconocer que estaba deseando comenzar la segunda. En cierto modo sabía que el caso de O.J Simpson me había marcado demasiado, y algo dentro de mí me decía que la segunda podría flojear, pero como todo en la vida hay que darle una oportunidad.

Lo cierto que el caso Versace lo desconocía, no soy muy ducho en moda por lo que la figura del diseñador italiano nunca ha estado entre mis mayores intereses. Era una oportunidad perfecta para profundizar en su caso, pero lo cierto es que como dice el dicho segundas partes nunca fueron buenas, ni segundas temporadas.

Pasamos de un caso que conmovió a un país, donde se tratan temas como la desigualdad racial, la violencia de género, para pasar al asesinato de Versace, el cual parece más un personaje secundario ya que toda la trama se centra en su asesino. Pasamos de una serie sublime, a una más del montón de género criminal, con el detalle que es un hecho real. Pero esta secunda temporada no impacta, nos encontramos con una Penélope Cruz que poco o nada transmite, como casi siempre, Ricky Martin que parece que pasa por ahí, y un elenco de personajes que ves aparecen y desaparecen con tal rapidez que no llegas a profundizar con ninguno.

A pesar de que se tratan temas como el movimiento gay en los 90 o el SIDA, la serie no retoma ese carácter social de la primera temporada, parece más un conjunto de situaciones sacadas de las revistas del corazón camufladas con ciertos toques, aquí y ahí, de problemática social.

La segunda temporada de 'American Crime Story' se ha hecho pesada y tediosa. Pasar de beberte una serie fascinante a terminar de ver los nuevos episodios por el deseo de que quede algún resquicio de lo que había disfrutado tanto. Y al final ver que no ha sido así.