JUEGOS DE MESA

De la tele a la mesa

Si te gustan los videojuegos, te gustan los juegos de mesa. Solo que todavía no lo sabes.

Por Samuel Aneiros 21 de Enero 2014 | 14:56

Hace año y medio, empecé a dar mis primeros pasos en un hobby que había dejado atrás en la adolescencia; los juegos de mesa. La llegada a mi casa de mi primera consola interrumpió bruscamente en los 90 lo que eran varios años ya de jugar con cartas, miniaturas y dados en lugar de con un mando y una televisión. A aquella primera consola la siguieron varias, y entré en la vida adulta comprando las mías propias.

Quizá porque me estoy haciendo viejo, y quizá porque esa costumbre (que tantas alegrías me ha dado) de jugar frente a una tele dejó de satisfacerme realmente, volví la vista de nuevo hacia los juegos analógicos. Quería volver a jugar con la gente; quería ver un par de ojos frente a mí, no unos cuantos millones de píxeles.

Fue un buen momento; los juegos de mesa están en los albores de una nueva Edad de Oro. La publicación de Los Colonos de Catán en 1995 abrió camino a lo que se conoce como los juegos de mesa modernos. Los últimos 20 años han supuesto una revolución en este medio a nivel mundial, con creadores olvidando a cada paso todo lo aprendido e innovando una y otra vez, y generación tras generación de jugadores uniéndose a un mercado en expansión. Hoy en día pensar en juegos de mesa y recordar Monopoly, Scrabble, Pictionary, RiskyTrivial Pursuit es como pensar en videojuegos y recordar 'FIFA 98', 'Alex Kidd', 'Grand Theft Auto 3' y el Buscaminas.

Precisamente la llegada de los chicos de la generación Nintendo / MTV a la treintena de edad, a tener sus propias familias y dos décadas de veteranía y cansancio en las Console Wars, está siendo un factor decisivo en el crecimiento de este hobby, que además se ve favorecido por la crisis internacional y la necesidad de la gente de... bueno, tener algo entretenido que hacer en casa.

A grosso modo, durante los últimos 10 años, la venta de juegos de mesa ha aumentado entre un 10 y un 20% cada año. Eso supone un crecimiento total que podría rondar el 400%. Algunas personalidades de dentro del mercado admiten extraoficialmente subidas de hasta el 1000% en el mismo periodo. Ciertas editoriales prevén además triplicar su volumen de ventas en apenas tres años.

¿Quieres saber qué te estás perdiendo? Ahí van unas cuantas recomendaciones de un viejo y cansado gamer que lleva decenas de miles de horas de videojuegos a la espalda y apenas unos cientos de cartón y plástico.

Porque eres gamer

Primero están los ports directos, que quizá sean los que más te llamen la atención en principio. Por ejemplo, el juego de mesa de Gears of War, que ofrece una producción lujosa y un juego cooperativo a lo largo de siete misiones. Los Locust se mueven solos, mediante unas cartas que dictan su comportamiento en función de la situación. Los COG pueden cubrirse en el escenario, hacer fuego de cobertura sin apuntar o destrozar enemigos con la motosierra de su Lancer.

O a lo mejor te interesa más conocer Sid Meier's Civilization: el Juego de Tablero, que está entre los 100 juegos mejor valorados del mundo y emula los videojuegos homónimos con una elegancia sorprendente. O Bioshock Infinite: The Siege of Columbia, en que los Fundadores y los Vox Populi se enfrentarán por el control territorial de la ciudad flotante mientras Booker y Elisabeth la lían parda allí por donde pasan. O Descent: Viaje a las Tinieblas, que básicamente es una serie de raids de World of Warcraft hechas con cartón y plástico. O quizá te interese saber que existen juegos basados en Doom, Starcraft, Resident Evil, Uncharted, Batman: Arkham City o, muy pronto, The Witcher.

Pero eso sería quedarse sólo en lo fácil. En lo espectacular. En el márketing. ¿Qué tal si ahondamos un poco más?

Porque eres friki

La palabra friki nunca me ha gustado, pero lo cierto es que si estás aquí y si todavía estás leyendo probablemente te vayan las subculturas. ¿Juegas al rol? Probablemente te lo pasarías bastante bien con Munchkin, un juego de cartas de exploración de mazmorras que pone una capa de humor encima de los clichés de los juegos de rol y sus aficionados, con cartas como Conveniente Error de Suma, Llorarle al Master o Botas de Correr Muy Muy Rápido. ¿Eres más de series? El juego de mesa de Firefly salió el año pasado y ha resultado ser realmente bueno, y el de Battlestar Galactica es una obra de arte de entretenimiento. ¿Fan de Pratchett? Hay dos fantásticos juegos de mesa ambientados en Mundodisco en el mercado.

¿Más aficionado a Tolkien? Hay muchos juegos con esta ambientación, pero te recomiendo que busques el absurdamente barato Middle Earth Quest, un juego de aventuras ambientado en los años entre que Bilbo le deja el Anillo Único a Frodo y que el propio Frodo parte en su misión para destruirlo. Un jugador hace de Sauron, intentando extender su influencia y mover a sus esbirros por un tablero que muestra un precioso mapa de la Tierra Media tan grande que apenas cabe en la mesa de mi salón. Otros dos o tres jugadores hacen de héroes, que tratan de sortear estos peligros para buscar alianzas, cumplir misiones y frustrar los planes de Sauron. Es un juego obscenamente completo, épico y bonito.

¿Más aficionado a los zombis? Déjame que te hable de City of Horror.

En City of Horror, el tablero es una pequeña ciudad y tus tres o cuatro personajes son supervivientes de un apocalipsis zombi que están atrincherados mientras esperan a que un helicóptero les evacúe. No es un juego de acción, sino de negociación, en el que, cuando hay demasiados zombis en la puerta de un edificio, los jugadores que tienen personajes en ese edificio deben elegir a quién dan de comer a los zombis, teniendo en cuenta que al final de la partida el jugador que más de sus propios personajes haya salvado ganará.

Es un juego que ignora con desdén las escopetas, las vísceras y los botiquines, y se centra en ese momento clave de la narrativa zombi, ese instante en que el párroco, la mujer embarazada y la adolescente se miran y se dan cuenta de que tienen que elegir cuál va a morir. Crea alianzas demasiado fuertes y serás un objetivo. Créalas demasiado débiles y... serás un objetivo. Es un juego muy intenso que te hará pasar una tarde fabulosa sacrificando a tus amigos a una horda furiosa.

Qué más se puede pedir.

Porque eres más inteligente que la media

¿Aficionado a los videojuegos desde joven? Enhorabuena, la ciencia dice que estás mejor capacitado para resolver problemas y enfrentarte a desafíos nuevos que la mayor parte de gente. Ahí van unos cuantos.

La Resistencia: Avalon es un juego de identidades ocultas que tiene lugar en la corte del Rey Arturo. Es un juego de discusión y deducción, en que hay que llevar a cabo cinco votaciones ciegas para realizar con éxito o sabotear cinco misiones. Más o menos un tercio de los jugadores serán siempre espías que intentarán sabotear las misiones, mientras que el resto de jugadores serán leales a Arturo. El problema es que los jugadores leales no saben quiénes son los espías, pero los espías sí saben quiénes son sus compañeros. Así, la inferioridad numérica de los espías se compensa con que tienen más información.

Antes de cada misión, más de la mitad de la mesa debe ponerse de acuerdo en quiénes participarán en ella, de modo que, si eres leal, tu juego es tratar de descubrir quiénes son los espías, y, si eres espía, tu juego es intentar que te envíen a las misiones, hacerlas fracasar y luego crear una explicación plausible que implique a otro jugador. Tus amigos, tu novia, tu madre y hasta tu perro te mentirán en plena cara de formas que nunca creíste posibles. Todo el mundo dice que "no sabe mentir". Con Avalon descubrirás que eso también es mentira.

Pero si buscas desafíos intelectuales de otro tipo, también existe todo un catálogo a tu gusto. Terra Mystica pone a tu disposición un mundo con catorce civilizaciones que deben competir de forma pasivo agresiva por el control del territorio, creando ciudades con las que ganar recursos. Construye muchas casas y ganarás muchos trabajadores. Convierte esas casas en mercados y ganarás dinero, pero perderás trabajadores. Convierte los mercados en templos y ganarás sacerdotes y fieles, pero perderás dinero.

Para ganar, debes buscar el equilibrio. Debes construir cerca de tus oponentes, pero sin bloquearte. Debes diversificar tus recursos, pero sin perder de vista tu plan. Debes expandir tu imperio, pero si lo haces inabarcable el resto te bloquearán.

Por su parte, el juego de tablero de Juego de Tronos te pone al mando de una de las casas de Poniente, y te enfrenta a tus amigos en una guerra que sencillamente no puedes ganar solo, porque para ganar necesitas controlar siete castillos y en la práctica el juego te da comida y tropas para controlar algo así como cuatro. Las alianzas se forjan e inevitablemente se rompen, creando un juego híbrido, a medio camino entre la estrategia y la identidad oculta. No te fiarás ni de quienes te han jurado lealtad. De ellos menos que de nadie.

¿Más ejemplos? Twilight Struggle, quizá el juego mejor valorado del mundo, escenifica la Guerra Fría entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. En este juego los jugadores se turnan para activar diversos eventos históricos mediante cartas, con la problemática de que cada carta da puntos al jugador que la juega, pero el correspondiente evento beneficia siempre a uno de los bandos en concreto; el jugador de Estados Unidos puede tener la revolución cubana de Fidel Castro en la mano, sabiendo que, a cambio de un exiguo beneficio, perderá toda su influencia en Cuba cuando la juegue. El juego prácticamente le fuerza a jugarla más tarde o más temprano; lo que queda en su mano es el cuándo.

Porque MOLA

Si hay un juego de mesa que como veterano de siete videoconsolas estoy seguro de que puede ser una recomendación increíble para los lectores de una página de videojuegos, ese es Mage Wars.

Mage Wars, que en principio saldrá este año en castellano, es básicamente la implementación más perfecta imaginable de una pelea entre dos magos, cada uno con su libro de hechizos. No es broma; con el juego vienen físicamente un par de libros de hechizos en los que meter las cartas que quieres que tu mago pueda usar. La magia está tan bien representada en este juego que crepita. Casi puedes notar cómo se te pone el vello de punta al lanzar un hechizo.

En Mage Wars puedes invocar un gorila, y darle los reflejos de una cobra y vampirismo temporal. Un puñetero gorila cobra vampírico. Puedes crear una madriguera de la que salen zorros y linces que te ayudan. Puedes lanzar bolas de fuego, o mejor aún, crear muros de fuego y empujar a tus adversarios a través de ellos. Puedes enfrentar a tu demonio guardíán de las puertas del infierno contra la pantera negra con fuerza de oso de tu oponente. Puedes invocarte un látigo de fuego y una armadura demoníaca para enfrentarte tú mismo a una manada de lobos liderada por un basilisco.

¿Sigo sin picar tu curiosidad? En Flashpoint, que también saldrá a la luz este año, tus amigos y tú encarnáis a una brigada de bomberos luchando contra un impredecible incendio. Sherlock Holmes: Detective Asesor acaba de salir en español, y básicamente consiste en resolver diez sorprendentes casos en los bajos fondos de Londres, armados con un mapa, un listín telefónico y un par de periódicos. En Pandemia sois un grupo de científicos viajando por el mundo para tratar de erradicar cuatro enfermedades. ¿Escalar el K2? ¿Pilotar una nave espacial en tu primer día en la academia? ¿Conducir un Fórmula 1? ¿Preparar a los anfibios para una nueva edad glacial mientras los

mamíferos y los insectos intentan quitarte la comida? No sólo hay un juego para cada una de estas cosas, hay un juego fabuloso para cada una de esas cosas.

Esto es tan solo arañar la superficie de un mundo en constante expansión. Tan solo he mencionado juegos que como videogamer creo que pueden gustar particularmente a otros videogamers, pero podría hablar durante horas de decenas de juegos familiares y abstractos que me duele no haber mencionado.

La base de datos de BoardGameGeek, la web de referencia mundial de juegos de mesa, lista casi 69.000 juegos diferentes. Para poner esa cifra en contexto, tened en cuenta que entre PlayStation 2, PlayStation 3, XBox y Xbox 360 suman en total menos de 7.000 juegos diferentes. No importa quién seas; ahí fuera hay cientos de juegos de mesa para tí. Deberías salir a buscar alguno.

De nada.