OPINIÓN

¿Por qué nadie nos habló de los Merodeadores en 'Harry Potter'?

Las grandes ausencias de las películas: los merodeadores, Peeves y la falta de protagonismo de Dobby.

Por Maribel Baena 19 de Octubre 2018 | 08:58

Hacía mucho que no me decidía a hacer una revisión de las películas de 'Harry Potter' pese a que siempre me he considerado una gran seguidora de la saga. El motivo es sencillo: me gustaban más los libros que las películas. No por nada en especial, sencillamente los leí primero y luego vi las adaptaciones, y aunque estas no son malas en general, es cierto que lo que más me marcó fue la historia original.

La semana pasada me decidí a hacer un maratón. Tanto 'La piedra filosofal' como 'La cámara secreta' me siguen pareciendo obras de arte, pero entonces llegué a 'El prisionero de Azkaban' y no pude más que echar de menos, una y otra vez, que se hablara de los Merodeadores. ¡No se explicaba nada! Se hablaba del mapa, de Sirius, de Lupin... Pero no se hacía hincapié en la relación real que habían tenido con James, el padre de Harry.

Fue entonces cuando comprendí que lo que no me gustaba de las películas es que, para mi gusto, se habían quedado atrás detalles que yo consideraba importantes y que tampoco hubiera costado tanto trabajo introducir. Es decir, ¿no se pueden dedicar dos minutos más a explicar un poco el pasado de James y sus amigos? Eso permitiría al espectador comprender la importancia de la amistad y la lealtad en toda la historia, porque a fin de cuentas 'Harry Potter' va sobre eso, sobre cómo el amor (no solo romántico) puede ser tu salvación.

A raíz de ir viendo las películas, he encontrado cinco detalles más, aparte de los Merodeadores, que me hubiera gustado ver explicados en estas y que no aparecieron. Es lógico que tengan que recortar por falta de tiempo, puesto que no se puede introducir absolutamente todo... ¡Pero hubiera sido muy interesante!

1. Dobby necesitaba más protagonismo

Vemos a Dobby en 'La cámara secreta' y, de repente, ya no le vemos más hasta su fatídico desenlace, prácticamente. Pero fue él quien ayudó a Harry en el cuarto libro a superar algunas de las pruebas, el que siempre se mantuvo fiel a su amigo, el que le ayudó a encontrar la sala de los Menesteres. En las películas, Dobby podría haber sido un pilar fundamental, pero acabó siendo solo un personaje secundario más.

2. Peeves

Peeves es un personaje que en las películas fue directamente eliminado. Este pequeño poltergeist, siempre dispuesto a armar jaleo en Hogwarts, no aparece en ninguna de las películas... ¡Y esa sí que es una auténtica pena! Porque hubiera bastado con dedicarle treinta segundos, dos o tres escenas a lo largo de la saga cinematográfica, y los espectadores se hubieran reído mucho.

3. Los elfos domésticos de Hogwarts

¿Cómo vamos a obviar la lucha de Hermione por liberar a todos los elfos domésticos que se iban poniendo en su camino, así como el apoyo que recibió por parte de Dumbledore? Pues en las películas se obvió, sin más.

En Hogwarts, todas las labores de cocina son realizadas por elfos domésticos, esclavizados como todos los de su especie. Pero Hermione decide iniciar una batalla para liberarlos, y el director la apoya. Le concede la libertad a los elfos y, además, les permite trabajar con un salario.

4. Percy Weasley

En 'La Orden del Fénix' de nuevo hay una gran carencia: no se analiza la disputa que tuvo lugar entre Percy Weasley y el resto de su familia. Percy no estaba orgulloso de su apellido, ni de todo lo que este implicaba, porque lo que él quería era llegar muy lejos en el Ministerio de Magia. Antepuso su beneficio propio a su familia, fue ambicioso, y eso le costó mucho. No apoyó a la Orden, sino que se posicionó del lado del Ministerio, llegando a dar de lado a todos sus hermanos y a sus padres.

De nuevo, esto hubiera podido tener una bonita moraleja. Porque Molly, su madre, no dudó ni un segundo en perdonarle cuando él regresó con el rabo entre las piernas. A fin de cuentas, la familia perdona esos fallos, ¿no?

5. Ron y Hermione

En los libros, prácticamente desde el tercero, se puede palpar la relación que está naciendo entre Ron y Hermione. A partir del cuarto y el quinto, esto se ve de forma mucho más clara. Y aunque en las películas se aprecia ligeramente, no tiene nada que ver. Porque en los libros todo se vive de una forma más intensa, y ambos tienen mucho más protagonismo.

Hay un episodio de celos de Hermione que, por ejemplo, se obvia por completo en los filmes. Otro tanto de lo mismo con la antipatía real que Ron acabó teniendo hacia Krum, el jugador de Quidditch.

Algo que está muy bien reflejado

E igual que se dice lo malo, me apetece decir lo bueno: la esencia de los libros se capta a la perfección. Cómo Harry se valió del amor, del completo amor, para vencer a Voldemort. Cómo se refugió en aquello que él tenía y al villano le faltaba. Como bien dijo Dumbledore, no son sus semejanzas lo importante, sino todo aquello que les hace diferentes.