ARTES MARCIALES

'Sleeping Dogs' nos mostrará el temible mundo de las mafias de Hong Kong

De la mano del agente Wei Shen nos infiltraremos en las tríadas chinas para tratar de acabar con sus actividades delictivas. Tendremos que estar preparados para intensos combates cuerpo a cuerpo, tiroteos y persecuciones.

Por Sergio Castaño 28 de Mayo 2012 | 15:58

Nos metemos de lleno en las calles de Hong Kong con un nuevo sandbox que muestra acción, conducción, traición y lo mejor de las artes marciales orientales. Probamos la suculenta demo de 'Sleeping Dogs' el nuevo trabajo de Square Enix y United Front Games que llegará a las tiendas el 31 de agosto para disfrute de todos los amantes de este género tan rico en contenidos y posibilidades.

Lo primero que nos llama la atención del juego es lo fácilmente que nos sumerge en todo ese oscuro mundo de las bandas callejeras y las tríadas chinas. En la piel del agente de policía Wei Shen nos mezclaremos con la peor calaña del mundo criminal de la gran Hong Kong para tratar de desmantelarla desde dentro. Pero el trabajo de agente infiltrado es muy duro y la posición altamente delicada. Hay que estar preparados para afrontar el día a día.

Be water my friend

Para conseguir esto, Wei está versado en las artes marciales. Acude de forma regular a una escuela donde podemos ir aprendiendo diferentes combos para sorprender a nuestros rivales. Y es que, al contrario que en la mayoría de sandbox, aquí se podría decir que lanzamos más puñetazos y patadas que balazos. De hecho, resulta mucho más divertido y gratificante retomar este estilo mixto que nos trajo en su día 'True Crime' para aplicarlo en este nuevo título. Lo más divertido de los combates, la posibilidad de utilizar lo que nos rodea, como puertas de coches o cabinas telefónicas.

A medida que vamos consiguiendo estatuas de jade, las llevamos de vuelta a la escuela de artes marciales donde invertimos el punto que ganamos con ello para comprar nuevas habilidades. Además, no solo vamos mejorando las artes marciales, también podemos invertir en la policía o en la infiltración en las bandas criminales. De este modo iremos avanzando en la historia estando cada vez más preparados y con una experiencia en constante aumento. Junto a esto están los altares de oración, que por cada cinco que encontremos aumentará nuestra salud máxima un 10 por ciento.

El juego se basa mucho en la posibilidad de recibir diferentes mejoras temporales o bufos. Con una bebida energética, unas hierbas medicinales o hasta un masaje conseguiremos mejoras de bastante duración, que pueden afectar a nuestra resistencia física, al daño que provocamos y un largo etcétera. Aparte de estos consumibles tenemos nuestra indumentaria, que a modo del más puro estilo RPG nos otorga beneficios cuando nos equipamos el conjunto completo, calzado, pantalones y parte superior. Sumando todas estas posibilidades acabamos consiguiendo un gran elenco de mejoras que nos hacen la vida más fácil.

Nos perderemos en los laberintos de Hong Kong

El mapa es bastante grande, en la demo nos limitamos a una zona más o menos reducida, pero aun así resultaba repleta de lugares que visitar, eventos con los que entretenernos, vehículos que probar. Siempre hay algo que hacer, ya sean misiones de la historia principal, tareas secundarias o eventos aleatorios, algunos de ellos a modo de gente que nos pedirá diferentes tareas que pueden ir desde hacer fotos por toda la ciudad para una chica, hasta ser seducidos por una atractiva joven resultando víctimas de un robo con su consecuente persecución por tejados y callejones. Todo ello imprime en el juego un ritmo frenético y muy emocionante, apenas hay tiempo para aburrirse o pararse a pensar que será lo próximo.

Wei, que como decimos es un hombre bastante hábil, puede abatir a 6 hombres a la vez en combate cuerpo a cuerpo, hecho totalmente impresionante, pero además de eso puede coger cualquier vehículo que encuentre y manejarlo con facilidad. La conducción está muy trabajada y se percibe con agrado la notable diferencia que presentan los variados tipos de transporte, según sean deportivos, utilitarios, camiones, motos de alta o baja cilindrada. Todos tienen su forma específica de reaccionar, de acelerar y frenar, de girar y derrapar. Por si esto fuera poco, nuestro protagonista sabe realizar espectaculares acrobacias que le permiten saltar de un vehículo a otro en movimiento con la misma facilidad con la que puede saltar por encima de muros o vallas.

La historia, a pesar de no haberla podido exprimir en la demo ya que solo contábamos con unas breves misiones, se nos aventura profunda y complicada. Con muchos giros argumentales, decisiones importantes, dudas. El protagonista se mueve por un terreno muy peligroso, donde uno a menudo pierde la certeza de lo que está bien y lo que está mal. En este sentido nos recuerda a películas como Infiltrados, lo que sin duda se nos antoja una buena señal.

Luces y color, un gran atractivo visual

Hablando ya del apartado gráfico, el juego no exprime todo el potencial de esta generación, sin embargo, está muy acorde con la media de lo visto en la actualidad, nada que despunte, pero tampoco críticas que hacerle al respecto. La ciudad es muy visual, tenemos contrastes por todas partes, suciedad, luces de neón, tráfico, gente. Se percibe a la perfección esa dualidad que muestra toda gran ciudad, como es en este caso Hong Kong.

En resumen, aún nos quedan unos meses para poder hacernos con este sandbox tan espectacular, y visto lo visto, la espera va a ser dura, ya que sin duda presenta gran cantidad de atractivos que no pasan para nada desapercibidos. Es un buen título para este verano que llenará esos ratos libres con acción desenfrenada y hollywoodienses combates de artes marciales en plena calle. Prepárate para este verano, llega 'Sleeping Dogs' con mucha fuerza a PC, PS3 y Xbox 360.