UNA ALOLA MUY VIVA

'Pokémon Sol y Luna' anime 01 y 02, crítica

Crítica de los dos primeros episodios del anime 'Pokémon Sol y Luna', donde Ash y Pikachu se adentran en la región de Alola.

Por Juan José Cintas 'chibisake' 30 de Noviembre 2016 | 01:22

Tanto en Japón como en España a través de Clan TV podemos disfrutar por fin de los primeros episodios de 'Pokémon Sol y Luna', la nueva temporada de anime protagonizada por Ash y la cada vez más incontable cantidad de monstruos de bolsillo. El estreno se produce prácticamente a la par que la salida mundial de los videojuegos para 3DS 'Pokémon Sol' y 'Pokémon Luna', que no solo marcan el inicio de la séptima generación, sino que también incluyen grandes cambios y renovaciones de fórmulas clásicas a modo de celebración del 20 aniversario de la franquicia.

En ZonaRed, como buenos fans de Nintendo, nos animamos a realizar críticas e impresiones de todos y cada uno de los episodios de la serie para poder compartir con vosotros nuestra visión de la serie. Por supuesto, sois libres de hacer lo mismo y dejar en la caja de comentarios vuestras impresiones sobre estos episodios.

Episodio 1: ¡Alola a nuevas aventuras!

El episodio inaugural del anime de 'Pokémon Sol y Luna' se nos presenta de manera muy acertada. En primer lugar se demuestra que estamos ante una serie que, si bien ha cambiado los diseños de personajes y criaturas, así como la expresividad y situaciones de los mismos, en favor de un estilo más joven, cartoon, con humor basado en expresiones exageradas y caricaturescas, también sabe mantener la calidad de la animación y definición de los personajes. No es un producto barato, tal y como se llegó a dar a entender en un principio, y si bien seguirá habiendo algunos escépticos, estoy seguro que con el tiempo irán viendo con mayor agrado esta temporada. Solo hay que ver que de este modo se logra aún más fidelidad a los diseños de Ken Sugimori.

Ash y Pikachu, acompañados por su madre y Mimey, viajan de vacaciones hasta Alola, la región donde se desarrolla esta temporada. Este primer episodio introduce a la perfección las novedades principales presentadas en la séptima generación de Pokémon, con Sol y Luna como juegos inaugurales. Solo hay que apreciar esa magnífica y preciosa escena inicial, con Ash a lomo de un Sharpedo que hace de Pokémontura y le ofrece la oportunidad de tomar un primer contacto con el submundo acuático de la región tropical. Las animaciones son suaves y están muy por encima de lo que se suele ver, no solo en estos productos destinados a la infancia, sino también otras series "baratas" para el otaku.

Tras esta escena se nos presentan más novedades. Un Litten, aparentemente vagabundo, que sufre un pisotón por parte de Ash y no tarda en lanzarle una bola de fuego. Tanto por parte del monstruo de bolsillo como del eterno preadolescente se nos muestran expresiones exageradas, caricaturescas, destinadas a enfatizar el tono humorístico del momento y buscar la sonrisa en el espectador. Estas licencias tomadas no solo son efectivas de cara a las escenas más relajantes, sino que son aprovechadas en las escenas de acción para ofrecer animaciones, ataques y planos mucho más emocionantes y visualmente atractivos. Son escenas que demuestran que no solo los juegos han cambiado para ofrecernos algo nuevo, sino que también el anime lo hace. Tal es la frescura presentada en este episodio inaugural que la sensación que obtengo es similar a ver por primera vez la serie, solo que bañado por las aguas transparentes de Alola en lugar de los reconfortantes rayos de sol de Kanto -y también con un Pikachu sometido a dieta-.

Aquí Ash asistirá por primera vez a la escuela -¡ya era hora, menudo ejemplo el de este hippie prepúber!- para encontrarse con que el director de la misma es Gabriel Oak, el primo del Profesor Oak. También conocerá al profesor Kukui, algunos capitanes de Alola como Nereida, Lulú, Chris y Kiawe -quienes en el anime son alumnos de la escuela-, el espíritu guardián de la isla Melemele, llamado Tapu Koko, la introducción a los Movimientos Z y una Lylia que, a diferencia del juego -donde adora a los Pokémon y detesta que estos combatan-, tiene miedo a los monstruos de bolsillo.

Por último, mencionar la aparición de tres de los masilla del Team Skull, el grupo de villanos presente en este juego, para completar una presentación redonda. En los últimos momentos, Ash también recibe la Pulsera Z por parte del guardián Tapu Koko, haciendo que nuestro protagonista tenga que hacerse responsable del nuevo poder que posee.

Episodio 2: ¡El recorrido el espíritu!

El segundo episodio del anime de 'Pokémon Sol y Luna' da comienzo precisamente por el final del primero: en la escuela Pokémon, donde Ash muestra la Pulsera Z recién adquirida a Lylia, Kukui y a los capitanes, alumnos de la misma. El Profesor Oak de Alola imparte unas clases con Exeggutor de alola como muestra de estudio, las cuales acaban de manera accidentada al meter las manos Ash donde no debe. Tras una visita a la casa del Profesor Kukui, momento que extrañamente no se ha aprovechado para presentar a la Pokédex "poseída" por Rotom, los capitanes invitan a Ash a una fiesta de bienvenida compuesta por distintos retos, que vendrían a ser similares a las pruebas de Alola. Como no puede ser de otro modo, Ash y Pikachu reciben una paliza tras otra al desconocer las características principales de los diferentes Pokémon de la región de Alola contra los que competían.

Sin embargo, la sorpresa final del episodio se nos ofrece a manos del guardián de Melemele, Tapu Koko, quien desafía a Ash a un combate Pokémon. Sin embargo, tanto el poder como la resistencia del guardián son extraordinarios. Tras poner a prueba los vínculos entre Ash y Pikachu, Tapu Koko entrega un Cristal Z al joven entrenador para que este pueda realizar junto con el ratón eléctrico el Movimiento Z conocido como Gigavoltio Destructor. La escena en la que se ejecuta este movimiento es de lo más espectacular, con un despliegue de efectos de luz y una animación realmente extraordinarios, aunque en un momento concreto de esta escena recortan los fps sin saberse por qué, porque el resultado no es precisamente efectista.

Finalmente, Ash pierde el cristal incrustado en el brazalete. La razón: ha de superar las pruebas de Alola que le impondrán sus nuevos amigos. Cuanto menos, la fórmula presentada en esta nueva temporada es curiosa, puesto que el grupo de amigos por ahora es realmente amplio en comparación con las anteriores temporadas.

El nivel de la animación logra mantener el tipo en este episodio, siendo más fluidas aquellas que muestran a los personajes a distancias intermedias o cercanas, y por supuesto las escenas de acción. Ambos episodios han sido un cóctel bastante interesante que presentan a la perfeccion las ideas principales de Sol y Luna, y lo cierto es que tengo muchas ganas de poder disfrutar de los próximos dos episodios, donde harán acto de presencia Jessie y James para dejarnos como regalo con una sorpresa: la captura de un Pokémon muy popular.