DESPROPÓSITO DE PAGO

Primeras impresiones de 'Destiny 2: La Maldición de Osiris'; sin Osiris

Tras superar las misiones principales y explorar más allá encontramos una expansión de contenido muy decepcionante.

Por Marco Gonzálvez 5 de Diciembre 2017 | 22:52

La poblada comunidad de 'Destiny 2' lleva semanas implorando nuevos contenidos que explotar dentro del juego de Bungie como excusa para dedicar un solo minuto más a este homenaje al grindeo. Esas oraciones han sido escuchadas y desde hoy mismo tenemos disponible en todas las plataformas el DLC llamado 'La maldición de Osiris' que promete traernos nuevas actividades, una nueva historia en un nuevo planeta y más datos sobre uno de los personajes más importantes de este universo de ficción.

Tras pasar algo más de tres horas completando las misiones principales y parte de las aventuras, puedo aseguraros que Osiris ni está, ni se le espera. Sí, claro, aparece en la cinemática que todos hemos visto con motivos promocionales y brevemente en los momentos finales de la última misión de historia, fin. El llamado "guardián más poderoso de la galaxia" es tratado como un mero NPC sin relevancia en un contenido descargable de pago que lleva su nombre en el título (de la maldición no hablo, porque no existe ni en lo literal ni en lo metafórico).

¿Quién es Osiris? ¿Por qué es importante?

"¿Cuánto había de verdad en la personalidad y las memorias del guardián?, ¿cuánto había fabricado su Espectro?, ¿compartían los guardianes cualidades específicas? ¿Un deseo de obedecer a la autoridad, una tendencia a hacer todo lo que se les pide para esperar una recompensa incierta, una mentalidad de caballero errante? ¿Os había creado el Viajero como armas de guerra vivientes?" Esas son las preguntas que le ganaron a Osiris la expulsión de la Torre, la orden de alejamiento que enviaba al hechicero más poderosos de todos los tiempos lejos de los últimos humanos de la galaxia. Con esas preguntas Osiris se forjó una leyenda que lo etiquetaba de revolucionario, con ellas ejercía el derecho a cuestionarse todos los milagros que el resto de supervivientes aceptaban únicamente como un regalo divino, obviando cualquier intención de ejercer el empirismo a la hora de comprender hechos que habían cambiado a toda una raza por completo.

Osiris dedica su vida a la investigación de una especia concreta una vez es expulsado de La Última Ciudad. Su interés por los Vex le lleva a recorrer la galaxia para terminar dando con Mercurio, el planeta que los alienígenas robóticos usan como ordenador gigante para calcular todas las realidad concebibles.

El hechicero se vuelven un experto en la raza Vez y lucha contra ellos de forma incansable, mientras estudia la fascinación de esta cultura por la manipulación del tiempo y el espacio. Se labra una vida al margen de los guardianes que lo dan por muerto.

¿A qué viene esta chapa? A que Osiris es uno de los personajes más fascinantes dentro del rico universo de Destiny escrito por el veterano de la saga Halo, Joe Staten, por el reputado Seth Dickinson y por otros miembros del equipo original de guionistas que sembraron las semillas de una nueva licencia de ciencia ficción que la Bungie actual no ha sido capaz de domar, demostrando no estar a la altura mes tras mes.

'La maldición de Osiris' era muchos más que pagar 10 € para tener nuevos asaltos, aventuras, armas, armaduras, coleccionables y pinturas. Este pequeño DLC estaba destinado a ser la excusa perfecta para ir rellenando vacíos en el trasfondo del universo de la saga. En lugar de eso Bungie ha optado por inventarse una nueva amenaza poco concreta, que soluciona en unas misiones que superan las dos horas con suerte y que no aportan absolutamente nada a la evolución narrativa del universo de la licencia.

A mí no m pregunte, no soi echi0

Pero vale, no eres ese jugado que entró en 'Destiny' esperando un universo narrativo que pudiera ponerse a la altura de nombres como 'Star Wars' o 'Mass Effect'. Estás aquí por los tiros. Disparar en esta saga sigue siendo una de las experiencias más satisfactorias del género en los últimos años junto a obras como 'DOOM' y 'Wolfenstein'. Quieres pegar tiros y que sigan dándote nuevas armas, nuevas partes de la armadura y nuevas piezas de personalización al estilo ARPG para enfrentarte a los nuevos desafíos que sin duda te aguardan en este nuevo contenido. Bien, para detallar la solvencia de esa parte voy a tener que dedicarle muchas más horas a este nuevo DLC, entender cómo se expande el endgame, dilucidar si la ñapa que han hecho para ahorrarse una nueva Incursión aporta algo de diversión y ver cuántos días puede uno aguantar jugando hasta darse cuenta de que está haciendo lo mismo que hacía cuando en septiembre llegó al juego a las tiendas.

Por ahora todo lo que he visto en términos de desafíos es que no existen. El nivel de Poder recomendado para estas misiones es el 230, algo al alcance de cualquier jugador novato. El motivo es evidente, poner una barrera de entrada que supongo un desafío a los jugadores veteranos supone bloquear a nuevos compradores que quieran comprar juego y expansión en pack y por tanto supone renunciar a un dinero extra.

El resultado es sencillo y previsible, las misiones de historia son un paseo por las nuevas áreas de Mercurio y gran cantidad de zonas recicladas de otros planetas que ya estaban. Todos los enemigos caen en el primer encuentro y morir es casi imposible salvo que lo hagamos a manos de un precipicio.

El nuevo espacio social de Mercurio es increíblemente pequeño y cuenta con un único asalto que completar una y otra vez para recolectar un poco de la moneda del planeta, ir al vendedor del mismo e intentar conseguir las nuevas piezas de armadura que vende con el más que odioso sistema de tokens que la comunidad ha repudiado desde el día uno.

Una nueva zona conectada con el espacio social de Mercurio es el Bosque Infinito, un área con la que Bungie se ha echado muchas flores fardando de que cuenta con una programación procedural que hace que cada visita que hagamos a la misma sea distinta. En la práctica son un montón de assets de escenario prediseñados y que se combinan con cierta lógica para, en efecto, hacernos sentir que viajamos a un lugar diferente en cada ocasión. Viene a ser el diseño de mazmorras de 'The Binding of Isaac' pero plano, irrelevante y vacío. No aporta nada la variación del entorno al encontrarnos en todo momento con el mismo tipo de enemigos, para realizar el mismo tipo de acciones.

Podría ser peor

¡Pero ojo! Hablamos en primera instancia de un DLC que queda lejos del término expansión que si merecían 'Los señores de hierro' y 'La casa de los lobos' en 'Destiny'. Este paquete de contenidos cuesta 19,99 € y lo que ofrece es superior a 'La profunda oscuridad' (que tampoco es mucho decir porque aquello fue una auténtica aberración). Además recalco que estas son las primeras impresiones de alguien que cuenta sus horas en la saga por cientos. Detrás de cada novedad en esta licencia hay muchos frentes que estudiar y abordar antes de emitir valoraciones finales, que en última instancia no dejan de ser subjetivas puesto que donde yo busca un rayo de esperanza que me invite a interesarme por la vertiente narrativa del juego al tiempo que exploro nuevas ideas mecánicas, otro puede buscar un simple pasatiempos en formato de RPG ligero con unas bases jugables muy por encima de la media.

Sea como sea, por ahora 'La maldición de Osiris' parece ser más la maldición de Bungie, una en forma de enfermedad que les debilita y no les capacita para coger las riendas de una licencia que quizás, y solo quizás, les venga demasiado grande.