SIENTE LA FUERZA

'Star Wars: The Old Republic'. ¿El mejor MMO desde 'World of Warcraft' o el mayor fracaso de Bioware?

Bioware ha puesto toda la carne en el asador para este MMO. 3 años de desarrollo, un precio de más de 150 millones de dólares, y ahora lo analizamos, poco antes de que se ponga el parche 1.1.2

Por Andrés García Carabantes 2 de Febrero 2012 | 13:47

Da igual que foro visitemos o en que página busquemos opiniones sobre el 'Star Wars: The Old Republic': la mayor parte del público considera este juego un "hate it or love it". O bien es la mayor basura del mundo, o bien es la quintaesencia de los MMO's que va a destronar al que muchos llaman El Innombrable, el 'World of Warcraft'. En este análisis voy a intentar ser lo más objetivo posible (lo cual, siendo como soy un ser humano, tiene unos márgenes muy estrechos), y al mismo tiempo evitar todo tipo de comparativas tediosas y repetitivas. Aviso también de que la nota final no será una media matemática, sino una valoración global personal del juego.

'Star Wars: The Old Republic' (al cual a partir de ahora nos referiremos como 'ToR') es un MMO, diseñado por Bioware, estrenado el 20 de diciembre de 2011, el cual se encuentra en estos instantes en el parche 1.1. Ha vendido más de 2 millones de copias (de las cuales más de 1 fueron el dia de su lanzamiento) y actualmente posee 1,7 millones de subscriptores activos, según datos de la propia compañía. El parche actual, 1.1, ha añadido una mazmorra nueva, llamada 'Rise of the Rakghouls', y ha habido numerosos pequeños arreglos y parches hasta el día de hoy, en el cual se han anunciado las notas del parche 1.1.2, el cual pretende arreglar, entre otros fallos, el conocido bug del "delay", el cual se supone que ya ha sido "fixeado" en los PTR (servidores de prueba donde se testea todo antes de que salga a la luz).

Para analizarlo, vamos a centrarnos en algunos de los aspectos considerados los más importantes en cualquier MMO, es decir creación de personajes, "leveleo", "crafteo", "PvP" (normal y "high end") y "PvE" (normal y "high end"), en este orden.

Creación de personajes

A la hora de crear a tu alter ego, el 'ToR' ofrece 2 facciones diferentes, República o Imperio, y una vez dentro de estas, 4 clases distintas, pero que a su vez son espejo de las anteriores. Es decir, que para las 4 clases republicanas, que son Jedi Knight, Jedi Consular, Trooper y Smuggler, en el imperio tenemos otras 4 que cumplen exactamente las mismas funciones, pero con estilos y animaciones completamente distintos, que son Sith Warrior, Sith Inquisitor, Bounty Hunter e Imperial Agent. A su vez cada una de estas 4 clases a nivel 10 debe elegir una especialización, que le va a permitir dedicarse a una de las 3 distintas labores que ofrece el juego, es decir, tankear (recibir golpes), curar o ser DpS (Damage per Second). Por lo tanto nos encontramos en realidad con 8 clases jugables en cada una de las facciones, dando lugar a bastante variedad.

Respecto a las razas, también hay unas cuantas, pero lo único que las diferencia es, además del aspecto, una habilidad única puramente estética, por lo que la decisión de elegir entre una raza u otra no afectará en ningún modo a las capacidades de combate de nuestro personaje. En el lado de la república tenemos Humanos, Cyborgs, Zabrak, Miraluka, Twi'lek o Mirilian, mientras que los fieles al imperio pueden ser Humanos, Cyborgs, Chiss, Sith Pureblood, Twi'lek, Rattataki o Zabrak. Las únicas 2 especies que pueden acceder a todas las clases son los Humanos y los Zabrak.

Respecto a las opciones físicas una vez escogida la raza, algunas se nos hacen escasas. Los peinados y detalles especiales de cada especie están bien, pero sólo hay 4 tipos de cuerpo, que van desde "pequeño y delgado" hasta "obeso", pasando por "normal" y "musculado". Esto nos limita bastante, y al igual que la ausencia de razas jugables míticas como los Wookie, nos lleva a una conclusión, y es que Bioware no ha querido dejar muchas opciones de hacer personajes no humanoides para no hacer absurdas las opciones de romance que ofrece el juego. Quizás esto parezca un poco paranoico, pero no lo es tanto si se observa que todas las especies son casi idénticas dejando a un lado unos cuernos pequeñitos o un color diferente de piel. Sea como sea, Bioware no ha arriesgado poniendo razas menos típicas como los Mon Calamari, aunque no se descarta que algún día lleguen en futuras expansiones, o pasen a ser jugables a través del sistema de Legado (del cual hablaremos más adelante). Eso si, tus compañeros sí que son muy variados; dependiendo de la clase podemos pelear acompañados por un robot del estilo R2D2 o un Jawa.

Por lo tanto, en este apartado podríamos decir que se echan en falta más opciones de personalización y razas jugables más características, pero que el bajo número de clases iniciales no eche a nadie atrás: las opciones que tenemos son mucho más variadas de lo que parecen a simple vista.

Leveleo y Crafteo

Como jugador de 'ToR', me veo en la obligación de dejar caer una opinión que creo que es muy compartida por la fanbase del juego: levelear es un placer. Desde el primer minuto nos vemos inmersos en una serie de historias acompañadas por cinemáticas con voces en inglés en absolutamente todas las conversaciones, y si bien las historias pueden ser de mayor o menor agrado, dependiendo de intereses subjetivos, hay que admitir que todas ellas tienen una profundidad mayor a la de otros muchos MMO's, en los que ni siquiera nos fijamos en el mundo y los acontecimientos que lo rodean, sino que nos limitamos a aceptar misiones y ganar experiencia. Aquí no es así. La inmersión en las múltiples historias hacen que el jugador sienta incluso un cierto deseo en desarrollar todas las posibilidades que el juego ofrece. No basta con subir a una clase al nivel máximo, que es 50, sino que el sistema invita a que el jugador se cree más personajes, dado que cada clase tiene su historia única, estrechamente relacionada con el sentido de la misma. Por ejemplo, el "Bounty Hunter" tiene que participar en "The Great Hunt", la gran cacería, en la que las presas no son animales peligrosos, sino humanos, o el "Sith Inquisitor", que tiene que subir escalones hasta la cima del "Dark Council" a base de superar traiciones y enfrentarse a las ansias de inmortalidad de su maestra sith. Además, cada clase tiene una lista de 5 compañeros diferentes que va obteniendo conforme juega, con los cuales se pueden tener conversaciones o incluso romances (en un futuro se plantea que también entre miembros del mismo sexo, aunque de momento esa posibilidad no está activada), lo cual anima a hacerse personajes de clases distintas para conocerlos a todos. La mayor parte son bastante carismáticos, o cuanto menos curiosos.

Además, el sistema de Legado ("Legacy System") te da la posibilidad, a nivel 30 aproximadamente, de elegir un apellido para tus personajes. A partir de ese momento, todos tus alter egos (a partir de ahora, "alters") de ese mismo servidor llevarán dicho apellido, y aparecerá una barra de experiencia nueva, que subirá a una velocidad distinta de la normal, llamada "Legacy Level". De momento las opciones de Legado están bloqueadas, pero no se descarta que, entre otras múltiples funcionalidades, te permita escoger razas nuevas en un futuro, o dar ventajas en forma de ítems o puntos de habilidad para tus personajes de nivel más bajo. Es una buena forma de incitar a la creación de "alters", y esperemos que Bioware implemente pronto dichas funciones, o al menos deje caer pistas sobre las ventajas que nos dará subir el nivel.

Craftear, o recoger materiales y subir profesiones, es bastante diferente con respecto a otros juegos. Existen 4 profesiones de recogida de elementos, 6 profesiones de creación de elementos, y de nuevo 4 profesiones de misiones (que nos darán elementos necesarios para la creación). Estas están intrínsecamente relacionadas entre sí, y elegir una profesión de creación prácticamente nos obliga a elegir la profesión de misiones y de recogida que van enlazadas con ella. Esto puede ser un poco confuso, pero una vez dentro del juego resulta mucho más sencillo de lo que parece. Además, no es necesario (aunque sí recomendable) recoger los elementos que uno se encuentra en los planetas, dado que puedes enviar a tus compañeros para que recojan o creen materiales, por lo que se llega muy fácilmente al máximo de puntos de las profesiones (por ahora está en 400). Además, existe un sistema de "descraftear", llamado "reverse engenieering", gracias al cual podemos conseguir materiales de crafteo e incluso nuevos objetos que crear de forma muy sencilla.

Podríamos decir que el sistema de "leveleo" es muy dinámico e interesante, y que ayuda mucho el "Legacy System", la gran cantidad de cinemáticas y misiones, y la ambientación de los planetas, que son tal y como los hemos visto en las películas. Pero no hace falta ser fan de la saga de Star Wars para disfrutarlo, simplemente hay que dejarse llevar por las historias y las lineas maestras del juego. Se echa un poco de menos más profundidad en las profesiones, dado que es demasiado sencillo subirlas a nivel máximo, los elementos necesarios para los materiales no tienes ni que buscarlos, y es bastante fácil crear objetos de "high end" una vez llegas a nivel 50.

PvP y PvE

Actualmente el juego divide el PvP en 2 grupos: "Open World" y "Warzones". El "Open World" consiste en una zona en Tatooine el cual descubrimos a través de misiones a nivel 45, y la cual está generalmente bastante vacía, y el planeta Ilum, en el que a partir de nivel 50 se pueden realizar misiones diarias para obtener recompensas con las que conseguir ítems de PvP capturando bases, matando enemigos y recogiendo armamento. El problema es que, por mucho ordenador que tengas, en cuanto se juntan más de 20 personajes de cada bando a pegarse los FPS bajan horriblemente, se convierte todo en un caos, y es difícil llevar a cabo acciones tan básicas como interrumpir hechizos enemigos o curar a tus aliados. Aun así, con grupos reducidos puede ser divertido, pero lo habitual es que sea una sola facción la que posea las bases de Ilum, y que el ganador de los combates (cuando los hay) se decida por el número de participantes, no por la habilidad de sus miembros. Bioware tiene mucho trabajo aquí para hacerlo más jugable.

Por otro lado están las "Warzones", consistentes en 3 escenarios cerrados, cada uno con sus objetivos distintos, en las que dos grupos (en una de ellas los dos bandos son de la misma facción, en las otras dos es república contra imperio) se enfrentan entre sí. Aquí ya no hay problemas (generalmente) de FPS, ni similares, se dejan jugar y son amenas. Pero al mismo tiempo no ofrecen un reto especialmente difícil, y los jugadores de PvP más hardcore seguramente se queden defraudados al descubrir que no existen las Arenas ni modos que ofrezcan una recompensa (tanto en forma de ítems como en forma de satisfacción personal) mayor. Las "warzones", que en teoría existen para que la gente se empiece a equipar para un fin mayor, son en realidad la finalidad misma del PvP en el juego, y eso a muchos no les convence. Las warzone se dividen a su vez en 2 grupos jugables, por un lado de nivel 10 a nivel 49, donde todos los personajes pasan a tener habilidades y características de nivel 49, y por otro lado sólo de nivel 50, donde se reúnen los que ya tienen equipo más completo. Un fallo bastante importante para mucha gente es la falta de "Cross server PvP", es decir, jugar contra gente de otros servidores. Al no existir, te ves forzado a jugar con la misma gente una y otra vez, y puede hacerse monótono al poco tiempo.

El "PvE" consiste en una serie de "instances" de nivel 10 a 49, algunas de las cuales tienen modo heróico para los jugadores de nivel 50, todas ellas de 4 personajes, y 2 raids de 8 y 16 personas. Los "bosses" no son especialmente difíciles, y basta con conocer una serie de mecánicas básicas facilmente buscables por internet para llevarlos a cabo. El conseguir equipo también es importante, pero no es nada difícil. Un personaje recién llegado a nivel 50 puede ir haciendo las primeras mazmorras heroicas sin mayores dificultades, y equiparse en unas pocas semanas. De esta forma, en un mes una "guild" medianamente volcada en PvE puede completar prácticamente todos los objetivos "high end", si bien se esperan más contenidos y parches en un futuro no muy lejano.

Gráficos y sonido

El apartado gráfico es muy interesante, dado que con un motor bastante viejo han conseguido hacer un mundo 100% fiel a lo que se esperaba, y tanto personajes como monstruos son excelentes en lo que son sus modelados. Las animaciones a la hora de pelear también están muy logradas, si bien durante las cinemáticas hay un fallo muy evidente, y es la falta de emociones en las caras de los "NPC's". Si lanzas un rayo o estrangulas a un enemigo durante una de las múltiples conversaciones del juego, emitirá gemidos y similares, pero su rostro permanecerá de piedra, inalterado. Es muy curioso que no hayan hecho nada al respecto, y baja el nivel gráfico más de lo esperado. Por otro lado, luces, iluminación, explosiones... todo está al nivel o incluso por encima de la mayoría de MMO's de hoy en dia (lo cual tampoco es mucho decir), y aprovechan el motor gráfico mucho más de lo que se esperaba. Aun así, todavía hay bugs gráficos y "glitches", lo cual le baja bastante la nota.

El sonido que nos acompaña en todo momento es tán epico como en las películas, y en las cantinas tenemos incluso la elección de elegir que música suena echando una moneda (virtual) en el reproductor musical. La música de orquesta es estupenda, los efectos de los sables laser o las pistolas son soberbias, idénticas a las películas, y las voces de los personajes también son magníficas. Por lo tanto, hay poco que criticar en este aspecto, por no decir nada.

En definitiva, 'Star Wars: The old Republic' es un juego que encantará a los fans de la saga peliculera, y que a aquellos que no les haya llamado nunca la atención la historia de Luke Skywalker y Padme pero que sí se interesan en los MMO's, quizás quieran echarle un vistazo, por que, sin traer en realidad nada nuevo, usa elementos antiguos de forma muy interesante, añadiendo pequeños detalles "made in Bioware" que convierten una fórmula antigua en una idea fresca.