HIPERESPACIO

Análisis 'Elite: Dangerous', literalmente una galaxia entera a tu disposición

Frontier Developments pone a nuestro alcance 400.000 millones de sistemas estelares para explorar mientras comerciamos, traficamos o damos caza a otras naves.

Por Sergio Castaño 13 de Enero 2015 | 15:06

Os traemos en esta ocasión el análisis de 'Elite: Dangerous', un título que continúa con una de las sagas más antiguas y clásicas de la historia de los videojuegos, que comenzó su viaje hace tres décadas con un 'Elite' que como podéis imaginar, se parece poco al lanzamiento que abordamos.

Frontier Development ha querido ponernos en la piel de un piloto de naves espaciales. Pero esto ya está realmente visto, de modo que el reto no era ese. Lo que el estudio ha hecho es apoyarse en la ayuda de expertos de la NASA para crear un mapa basado en nuestra galaxia. ¿En qué se traduce eso? Pues en nada menos que 400.000 millones de sistemas estelares en el juego. Es un número que visto sin más, puede pasar desapercibido. Pero requiere unos segundos pensar en la aberrante cantidad de localizaciones del juego.

Es cierto que de esa cifra solo 150.000 son reales, mientras que el resto están generadas procedimentalmente. Pero seamos sinceros, las cifras ya son apabullantes de por sí. Y a día de hoy, y probablemente durante muchos años, este será el escenario galáctico más grande jamás visto para un título de este género.

Empezamos casi de cero

Así que, os vais haciendo una idea de lo que es 'Elite: Dangerous'. De modo que con estos datos uno se adentra en el juego. Con poco dinero y una nave muy básica y se pregunta qué puede hacer con su vida. Pues de todo. Cada sistema solar tiene varios planetas y estaciones orbitándolos. De modo que no se tarda mucho en atracar en uno de estos lugares y revisar la información que sus sistemas nos proporcionan. De esta manera encontramos misiones, un mercado de intercambio de bienes y por supuesto toda una lista de modificaciones que podemos hacerle a nuestra nave, aparte de comprar otras si disponemos del dinero.

De modo que podemos elegir unas misiones que nos pidan entregar cierto cargamento en otro lugar, o traer a esta estación algunos bienes concretos o simplemente librarnos de unos piratas muy molestos que rondan por la zona. Todas las misiones tienen un tiempo límite para realizarlas y algunas de ellas cuentan con penalización por fallar. De modo que hay que tener eso en cuenta ya que coger una misión con dos horas de tiempo y marcharnos a la cama supone perder esa tarea. Además el juego cuenta con un sistema de reputación, por el cual cada organización nos ofrecerá más o menos misiones en función de lo que confíen en nosotros.

Sé lo que quieras ser

Podemos también optar por ser comerciantes y sin atender a misiones estudiar el mercado actual y las rutas comerciales a través de nuestro mapa galáctico, para trazar una ruta que resulte provechosa. Cargamos nuestra nave todo lo que podemos y vamos a otra parte a vender dicha carga. Esto nos puede reportar en unas cuantas horas de juego sumas importantes de dinero. Y a su vez con eso comprar naves más grandes capaces de más cargamento para rentabilizar más los viajes. Pero a algunos esto les puede resultar aburrido. Como por ejemplo a los piratas, que prefieren esperar en ciertos puntos del espacio a que incautos cargueros pasen por allí.

De esta forma nos podemos convertir en eso mismo, unos piratas que atacan a todo lo que se mueve y se llevan las mercancías. Lo que a su vez pone sobre nuestra cabeza importantes recompensas, para lo cual están los cazarrecompensas, que viajan por la galaxia buscando infractores para cazarlos y cobrar el dinero por el trabajo bien hecho.

Sin duda son unas cuantas opciones realmente interesantes, que de hecho se pueden combinar a la perfección, si nos gusta probar todas las opciones y nos aburre apegarnos a una sola. Pero ahora imaginad que todo eso lo tenemos que hacer mientras miles de jugadores hacen lo mismo desde sus casas. Puede haberlos que disfrutan del juego cazando a otros jugadores sin motivo alguno, mientras que otros persiguen a estos primeros para cobrar las recompensas sobre sus cabezas, al tiempo que otros viajan pacíficamente con su carga esperando no encontrarse a cualquiera de los anteriores en su camino.

Esto es básicamente lo que nos permite hacer 'Elite: Dangeorus'. Pero no todo el mundo es experto en este género. Algunos pueden probar suerte aquí por primera vez. En ese sentido debemos decir que el juego resulta más intuitivo que muchos otros del género. Cuenta con una larga serie de tutoriales que cubren las bases de controles de juego y navegación. Además el juego en sí nos ofrece una cantidad ingente de información.

Es importante estudiar las cartas de navegación

Desde nuestra nave y en cualquier momento podemos abrir la aplicación del mapa galáctico. Aquí podemos ver absolutamente todos los sistemas del juego. Sus nombres y su distancia, los salto que tendríamos que hacer para llegar hasta ellos, además el propio sistema nos avisa cuando no es posible alcanzar un destino, ya sea por falta de combustible, por llevar demasiada carga o porque nuestros motores no permiten saltos tan grandes. En este mapa también veremos toda la información referente a las organizaciones que dirigen cada sistema y como de fuerte es su influencia en cada zona. Podemos ver el volumen de población y también unas líneas de colores que nos informan de las rutas de importación y exportación de cada uno de los bienes que componen el mercado. Ante esta avalancha de información sin duda os tendréis que tomar un buen rato. Parte del juego es quedarse sentado y revisando datos y sopesando opciones.

En cuanto a nuestra montura, ya os decimos que podemos comprar nuevas naves. Pero más importante que eso es lo que ponemos dentro de ella. Para eso las estaciones cuentan con un mercado de piezas que van desde armas, hasta motores, pasando por generadores eléctricos, sistemas de detección, bahías de carga e incluso ingeniosos artefactos que pueden permitirnos absorber combustible de las estrellas o atrapar a una nave que esté viajando de un sistema a otro.

Complejo sistema de viaje

Y es que ahora viene cuando os explicamos el método de viaje que han ideado en 'Elite: Dangeorus' y que a nuestro parecer resulta sencillamente fantástico. Tenemos tres fases diferentes. La primera es la normal. Es decir, nuestra nave puede estar parada o moverse a una velocidad no muy alta. Esta es la que se una cuando hemos entrado en el radio de acción de una estación orbital o una zona de asteroides que queremos esquilmar. Aquí es donde se suceden también los combates. En esta fase tiene importancia nuestros motores, el ratio de giro de nuestra nave, las armas y los escudos.

Después tenemos la fase de Supercruise o Supercrucero. Es lo que se conocería comúnmente como salto hiperespacial. Es cuando viajamos a toda velocidad y vemos un túnel y puntos de colores alrededor. Con esto saltamos de una estrella a otra superando miles de veces la velocidad de la luz. Pero para pasar del modo normal de velocidad a este último primero tenemos que activar el Frameshift Drive, que es el dispositivo por el cual nuestra nave comienza a moverse a velocidades mucho mayores que de la forma normal, con lo que un planeta que está a millones de kilómetros de su estrella se puede alcanzar en unos minutos. El Frameshift es necesario para poder lanzarse de un sistema a otro y lo importante es que cuando queremos aparecer junto a una estación o un punto concreto marcado en nuestro HUD debemos ir a una velocidad concreta y solo hay una franja de espacio específica para desactivar el Frameshift y ponernos en modo de vuelo convencional. Esto es de gran importancia porque la nave no para de golpe, de modo que si estamos viajando durante 5 minutos de una estrella a su planeta más alejado, tenemos que ir decelerando a medida que nos aproximamos a este para poder desactivar el Frameshift y no pasarnos la parada de largo. Y creednos, esto nos pasará muchas veces hasta que nos acostumbremos. Pero resulta sumamente interesante y de un realismo mucho mayor.

Lo bonito es que durante estos viajes podemos encontrarnos con toda clase de señales desconocidas. Esta es la forma que tiene el juego de acercarnos a los encuentros aleatorios que podríamos tener en juegos sandbox, por ejemplo. Al entrar en uno de esos eventos desconocidos podemos descubrir toda clase de cosas. Un combate entre piratas y cazarrecompesas. Un convoy de naces cargueras y sus escoltas, un piloto que nos intenta disuadir sobre alguna misión que tengamos activa o simplemente cargamento ilegal que alguien ha tirado y que podemos recoger para tratar de vender en el mercado negro.

Si tenemos que hablar de los puntos débiles de este juego, hay que centrarse en su mecánica puramente jugable. El juego en realidad poco tiene que ofrecer al usuario si lo analizamos fríamente. Es decir, podemos comerciar y hacernos ricos y comprar naves mejores. Podemos salir a cazar a otros pilotos, incluso podemos participar en épicas batallas de la Federación contra el Imperio, pero al final el juego no nos ofrece un progreso narrativo. El juego no cuenta con una motivación ulterior para que sigamos jugando. Pero lo cierto es que 'Elite: Dangerous', a pesar de contar con mecánicas muy repetitivas y en ocasiones aburridas, siempre invita seguir jugando y cuando lo dejamos nos queda esa sensación de que nos falta algo.

Apartado técnico y sonido

En cuanto a lo que destaca del juego, podríamos hablar de su apartado visual. El juego cuenta con unas texturas de las naves y de su interior realmente impresionantes. Cuando estamos en nuestro vehículo, podemos mirar abajo y ver el cuerpo del piloto y sus manos sobre los controles y estas se mueven cuando nosotros accionamos algo desde nuestro teclado o nuestro joystick. El HUD de la nave cuenta con toda clase de indicaciones y su nivel de detalle y colorido nos hacen sentirnos realmente dentro de una nave. Frontier Developments escondía un as en la manga. Y es que el juego ha sido enteramente desarrollado pensando en la utilización de Oculus Rift. Hemos tenido la oportunidad de jugarlo de esta manera y no podemos sino alabar el trabajo del estudio en este sentido. Si jugar en un monitor convencional ya nos da una sensación de realismo enorme, ponernos las gafas de VR quita el sentido. Es en este momento cuando de verdad, y dando todo el sentido a estas palabras, nos sentimos en la piel de un piloto espacial.

En este sentido, no solo ayuda el realismo de diseño de elementos, los colores vivos, los hologramas y las señalizaciones de la nave. Ver las estrellas y planetas pasar a nuestro alrededor y lo que es más importante, el sonido que da vida a todo esto, hacen que el juego tenga toda una gama de sensaciones transmitidas al jugador de forma perfectamente orquestada. Cuando activamos las armas podemos oír cómo se abren las compuertas y salen los cañones, cuando aterrizamos en una plataforma escuchamos el tren de aterrizaje ajustándose a la superficie y cuando entablamos combate los disparos rebotando, las explosiones alrededor y los motores rugiendo son una verdadera sinfonía de gran calidad.

Conclusiones

Con todo esto, no podemos sino recomendar fervientemente este juego a todos los amantes de la ciencia ficción y las naves espaciales. Como decimos, el juego tiene un ritmo muy lento en algunos momentos y las misiones son repetitivas. Pero si uno quiere experimentar la libertad de tener una nave y una galaxia a nuestra disposición para hacer lo que nos plazca, esta es la mejor oportunidad que tenemos actualmente en el mercado. Poneos el traje, agarrad bien los mandos, despegad y poden rumbo a las estrellas.